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A Maledon no le para ni la mejor defensa de Europa

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Si el despegue del Real Madrid necesitaba refrendo, ahí lo tienen. El Fenerbahce de Saras Jasikevicius, uno de los bloques más pétreos de Europa, seguramente la mejor defensa, también sucumbió a los encantos de este colectivo que modela Pedro Martínez, 10 triunfos de carrerilla, seis en la Euroliga y un Maledon sin antídoto. [95-76: Narración y clasificaciones]

Un duelo de los 'grandes', ante un rival que estará sí o sí en la lucha por las cumbres, fuego real y choque de estilos. Prueba superada con creces. Con personalidad, capaz el Madrid de aguantar el pulso del rebote, de la defensa turca que esta vez no le dejó superar la centena, de sobrevivir a su falta de acierto. Aun así, dominó con carácter, sin un apuro. Con 26 puntos de Maledon (más siete rebotes para 35 de valoración), con 10 y 10 asistencias de Campazzo, con 14 de Tavares... Un buen rapapolvo a un equipo de Final Four.

La lección bien aprendida la traía Jasikevicius, que sufrió un adelanto hace dos días en el Roig Arena. Su propuesta colisiona con todo lo que exponen el Valencia y el Real Madrid. Menos posesiones, más control, más defensa. El amanecer fue suyo, de su pizarra. Dejó al Real Madrid sin un rebote ofensivo, puso la intensidad por las nubes y provocó desconcierto. Maledon y, sobre todo, Andrés Feliz, los dos puntales de estos días, sucumbieron de primeras. Pero no le iba a durar demasiado al Fenerbahce su control.

Fueron los clásicos los que dieron la vuelta a la tortilla. Quizá su rol ha variado con el nuevo entrenador, pero que nadie espere un paso a un lado de los veteranos. Especialmente Campazzo, dos triples, Tavares y Abalde en ese tramo de recuperación. Cuando pusieron todo en orden, el Madrid despegó con sus señas de identidad. En un abrir y cerrar de ojos, desató su tormenta en el segundo cuarto. Las penetraciones desquiciantes de Maledon elevaron la distancia a 13. Aunque los turcos, con toda su ristra de talentos, lograron resistir, especialmente con el poderío de Horton-Tucker (quien no iba a volver a anotar).

En el rebote estaba la clave y, pese al dominio de Tavares, el Fenerbahce aplicaba al Madrid su medicina en su propia canasta. Pero todos sus esfuerzos caían por la borda del desacierto. Fallaban triples desesperadamente, muchos bien jugados, de tiradores fiables como Sanli, Baldwin o Shane Larkin. Al poco que al Madrid se le apareció el perímetro (Procida, Okeke, Feliz y Abalde, de seguido), la distancia se volvió a elevar (68-50) casi definitivamente.

Game over. La décima en el bolsillo, pese al amor propio de los turcos. Aplastados finalmente, cuando siguieron los triples, el baloncesto a modo apisonadora que lice este Madrid. A falta de tres segundos, Maledon culminó su gran noche con otro triple. Hoy por hoy, es el mejor jugador de Europa. La próxima semana (miércoles), otro gran test ante el Panathinaikos de Zeljko Obradovic.