Al ritmo de Berghain, España consigue la plata en la última final del Europeo de natación artística
Berghain, la canción de Rosalía, es emocionante por sí sola. Basta con escucharla. Ahora bien, si el equipo español de natación artística la interpreta en el agua como lo ha hecho en la piscina olímpica de París, existen pocas palabras capaces de describir todo lo que llega a transmitir. El Europeo de París ha llegado a su fin y España concluye el campeonato con una nueva medalla de plata, esta vez en la rutina acrobática por equipos. De nuevo, Rusia se impuso a las de Andrea Fuentes.
La delicadeza unida a la fuerza, igual que el ritmo de la canción de Rosalía, es lo que transmitió España en el agua y, aunque no pudiera colgarse el oro, el grupo formado por las nadadoras y Dennis González firmó un nuevo récord. Como no podía ser de otra manera, ese hito llegó en la impresión artística, el gran punto fuerte del combinado español. Con seis dieces en este apartado, España consiguió la máxima puntuación jamás otorgada en impresión artística: 100 puntos. Impresionante.
Intervención divina es el nombre que Andrea Fuentes ha dado a esta rutina. Intervención divina fue también lo que pareció hacer España en la final. Y no era una tarea sencilla. La segunda acrobacia tenía un grado de dificultad de 4,5, algo nunca visto hasta ahora en esta modalidad. Todas las acrobacias fueron espectaculares y ejecutadas con una precisión impecable. Quedó reflejado en la reacción del público y, sobre todo, de las propias nadadoras al terminar el ejercicio, golpeando el agua para liberar toda la tensión acumulada tras una actuación de semejante exigencia en un escenario como el Centro Acuático Olímpico de París.
Y sí, Rusia volvió a llevarse el oro, también con una rutina espectacular. Mucho más agresiva, como acostumbra el equipo neutral, las rusas aparecieron al ritmo de Muñecas del Caos. Y precisamente eso fue lo que transmitieron: un caos perfectamente ordenado, prácticamente hipnótico. Las dos acrobacias de más de cuatro puntos de dificultad fueron impecables y, si hay un apartado en el que este equipo destaca especialmente, es precisamente ese. Con otras seis notas de diez, Rusia alcanzó los 244,0221 puntos para conquistar su cuarto oro del campeonato. Nueve medallas en total. El bronce fue para Italia, aunque dejando claro que las españolas y rusas están a un nivel muy superior del resto.
España terminó con una puntuación de 239,8333, quedándose a 4,1888 puntos del conjunto neutral. Una diferencia que vuelve a dejar a las de Andrea Fuentes con la plata, pero que también confirma que la distancia con Rusia es cada vez más estrecha. El oro volvió a escapar, aunque el campeonato deja una sensación muy distinta: España ya no solo compite de tú a tú con la gran potencia histórica de la natación artística, sino que marca el camino en creatividad e impresión artística, donde nadie ha conseguido alcanzar el nivel mostrado por el equipo español en París.