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Alan Greenspan, expresidente de la Reserva Federal, muere a los 100 años

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Alan Greenspan, expresidente de la Reserva Federal, ha muerto este lunes a los 100 años. Su fallecimiento ha sido anunciado por su esposa, Andrea Mitchell, corresponsal jefe en Washington de NBC News. Greenspan ha sido una figura clave en el capitalismo estadounidense moderno, críiticado por una serie de decisiones que crearon las condiciones para la crisis financiera mundial de 2007-2008, como su apuesta por la desregulación del sector financiero.

“Alan falleció esta mañana en nuestra casa a la edad de 100 años a causa de complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson”, afirma en el comunicado.

Greenspan dirigió el banco central bajo el mandato de cuatro presidentes, tanto republicanos como demócratas, entre 1987 y 2006. Influyente economista, dirigió la política monetaria de Estados Unidos durante sus cinco mandatos como presidente de la Reserva Federal bajo el mandato de cuatro presidentes –Ronald Regan, George H. Bush, Bill Clinton y George W. Bush–.

A raíz del colapso financiero de 2007-08, Greenspan fue objeto de críticas por unas decisiones que sentaron las bases para la crisis. A pesar de su famosa advertencia de 1996 de que la “exuberancia irracional” estaba inflando indebidamente los precios de los mercados, se le reprochó no haber detectado la burbuja inmobiliaria de principios de la década de 2000.

En 2011, la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera del Congreso determinó que la crisis se desencadenó, en parte, por el hecho de que Greenspan no frenara el comercio de valores respaldados por préstamos hipotecarios de alto riesgo en medio de un auge inmobiliario insostenible, así como por su defensa de la desregulación del sector financiero.

“Más de 30 años de desregulación y de confianza en la autorregulación de las instituciones financieras, defendidos por el expresidente de la Reserva Federal Alan Greenspan y otros, respaldados por sucesivos gobiernos y Congresos, e impulsados activamente por el poderoso sector financiero en todo momento, habían eliminado salvaguardias clave que podrían haber ayudado a evitar la catástrofe”, señalaba el informe, informa NBC.

En su comparecencia ante la Comisión de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes en octubre de 2008, Greenspan se refirió a la crisis financiera como un “tsunami crediticio que ocurre una vez cada siglo”.

“Sin embargo, la crisis ha resultado ser mucho más amplia de lo que jamás hubiera podido imaginar”, reconoció Greenspan.

“Fue un hombre extraordinario que contribuyó a dar forma a la economía estadounidense durante décadas bajo mandatos de presidentes de ambos partidos, pero que siempre fue honesto a la hora de reconocer sus errores”, añade el comunicado de su esposa: “Para mí era mi marido, quien marcó mi vida desde nuestra primera cita en 1984. Sentía una 'exuberancia irracional' por el béisbol, los Washington Commanders, el tenis, el golf y la música, especialmente el jazz. Será recordado por su brillantez y su amabilidad. Ser su compañera de vida fue la alegría de mi vida”.

Duante mucho tiempo, Greenspan gozó de tal respeto que, cuando dimitió en 2006, era bautizado como el 'Oráculo' y el 'Maestro', recuerda AP. Sin embargo, la reputación de Greenspan sufrió un grave revés cuando el mercado inmobiliario estadounidense se hundió, lo que desencadenó una crisis financiera mundial que estuvo a punto de derrumbar el sistema bancario de EEUU y sumió a la economía en la peor recesión desde la década de 1930.

Los críticos atribuyeron gran parte de la culpa de la crisis a las políticas monetarias expansivas de Greenspan y a lo que, en su opinión, era una confianza excesiva en unos mercados financieros con escasa supervisión.