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Ataques, réplicas, amenazas y vídeos falsos de IA: lo que se sabe del retomado cruce EEUU-Irán

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Los bombardeos cruzados regresan a Oriente Medio y nadie sabe dónde llevará este nuevo pico de tensión militar. En la mañana de este lunes, el Ejército de Irán ha lanzado un ataque directo con decenas de drones contra una base militar de Estados Unidos ubicada en suelo de Emiratos Árabes Unidos (EAU). Esta andanada se produce en represalia por un bombardeo estadounidense previo llevado a cabo horas antes sobre la isla iraní de Larak. Un toma y daca que supone el primer enfrentamiento militar directo entre Washington y Teherán en aproximadamente un mes y que eleva los temores sobre la seguridad marítima en el estratégico estrecho de Ormuz.

En un escenario ya de por sí volátil, la situación se ha visto enturbiada por la difusión de un polémico video generado por inteligencia artificial (IA) y publicado por el expresidente estadounidense Donald Trump, en el que se mostraba una falsa destrucción masiva de la isla iraní de Jarg. Echando más leña al fuego, por si fuera poca la que hay. 

La respuesta militar de la República Islámica ha sido la esperable, la prometida. A primeras horas de la mañana de hoy, decenas de vehículos aéreos no tripulados surcaron el espacio aéreo de la región con un objetivo claro: las instalaciones militares estadounidenses en la región del Golfo. A través de un comunicado oficial difundido por diversas agencias de noticias iraníes, el departamento de relaciones públicas del Ejército de Irán confirmó que el ataque estuvo dirigido específicamente contra la base militar Al-Manhad, situada en territorio de los Emiratos.

Las fuerzas militares iraníes detallaron en su notaíque los principales objetivos de esta incursión con drones fueron los emplazamientos que albergan al personal militar y a los helicópteros de las fuerzas estadounidenses desplegadas en la citada base. Para respaldar sus afirmaciones, el Ejército de Irán acompañó el comunicado oficial con un video en el que se mostraba el supuesto lanzamiento de estos drones kamikaze hacia su objetivo.

De acuerdo con la narrativa oficial de Teherán, la operación fue estrictamente una medida de represalia. El comunicado del Ejército calificó la acción como una "respuesta a la reciente agresión del enemigo", haciendo alusión directa al ataque estadounidense previo. Asimismo, justificaron el despliegue militar como una venganza por "la muerte de miembros de la Guardia Revolucionaria y civiles", quienes, según la versión iraní, habrían perdido la vida durante el bombardeo de Washington contra la isla de Larak. Sin embargo, las autoridades iraníes no han proporcionado hasta el momento cifras exactas ni detalles adicionales sobre las supuestas víctimas, detalla EFE. 

La escalada de las fuerzas iraníes no se limitó al territorio emiratí. Como parte de una operación aparentemente coordinada en múltiples frentes, la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) -el cuerpo militar de élite de Irán- anunció que también había lanzado una serie de misiles y drones contra posiciones estadounidenses en Jordania, otra de sus dianas predilectas en esta guerra, iniciada por EEUU e Israel el 28 de febrero de este año. 

La Guardia Revolucionaria aseguró haber atacado las bases de Al Azraq y Rey Hussein, ambas instalaciones clave ubicadas en territorio jordano. No obstante, la versión de las autoridades jordanas contrastó drásticamente con las afirmaciones de éxito de Teherán. El Gobierno de Jordania ha informado de la interceptación y derribo exitoso de ocho de los misiles disparados hacia su territorio, confirmando además que los proyectiles no lograron impactar en sus objetivos y, por lo tanto, no provocaron ningún tipo de daños materiales ni víctimas humanas.

La jornada de hostilidades en los cielos de la región sumó un tercer incidente de gran relevancia. Horas después de los ataques a las bases, la Guardia Revolucionaria Islámica afirmó haber logrado interceptar y abatir un dron estadounidense sobre las aguas del estrecho de Ormuz, ese por el que antes de la contienda pasaba el 20% del crudo mundial. Según el informe de la CGRI, se trataba de un vehículo aéreo no tripulado modelo "MQ-9 de largo alcance", el cual, tras ser impactado, terminó precipitándose directamente al mar. Las autoridades iraníes no aportaron más detalles técnicos sobre la operación de derribo.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, dijo esta mañana que su país "no busca la guerra" pero que responderá a las "agresiones", tras los ataques cruzados de la madrugada. "No buscamos la guerra, y este es el mensaje claro que hemos transmitido al mundo (...) pero jamás nos quedaremos de brazos cruzados ante las agresiones y responderemos de manera contundente", dijo Pezeshkian en Teherán antes de partir a Kirguistán, donde asistirá a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), recoge la agencia oficial Fars.

El dirigente remarcó que la "inestabilidad" en la región no beneficia a ningún país y que ello supone "un desafío para todos".

Un ataque "de precisión" en la isla de Larak

Toda esta cadena de represalias por parte de la República Islámica tuvo su origen en una acción militar preventiva ejecutada por el Pentágono horas antes, el 30 de agosto de 2026. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), la división militar encargada de las operaciones en Medio Oriente, confirmó formalmente que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo lo que describieron como un ataque "de precisión" en la isla iraní de Larak. Este movimiento representó la primera acción militar de Washington contra Teherán en cerca de 30 días y por ahora se cree que ha dejado dos víctimas mortales. 

Según la información proporcionada por el mando militar estadounidense, la incursión tuvo un objetivo altamente específico y preventivo: neutralizar dos plataformas de lanzamiento que albergaban cohetes cargados con minas marinas. El CENTCOM aseveró que poseía inteligencia fiable de que Teherán se estaba preparando para desplegar estas minas desde la isla de Larak directamente hacia las aguas del estrecho de Ormuz, uno de los cuellos de botella comerciales más importantes y transitados del planeta.

A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de la red social X (anteriormente conocida como Twitter), el CENTCOM argumentó que la colocación de estas minas por parte de la Guardia Revolucionaria de Irán constituía una "amenaza inminente".

"En esencia, Irán generó la amenaza y el ejército estadounidense la eliminó", sentenció el comunicado del Comando Central. El mando militar justificó la contundencia de la acción amparándose en la necesidad imperativa de "proteger a los marinos civiles, el transporte marítimo comercial y el libre flujo del comercio mundial" en una vía navegable de la que depende gran parte del suministro energético global.

La desinformación, de remate: la IA Trump

Mientras los ejércitos de ambas naciones intercambiaban fuego real en el Golfo Pérsico y el Levante, un frente paralelo de confusión se abrió en el entorno digital. El epresidente estadounidense, Trump, ha generado una ola de controversia al publicar en sus redes sociales un vídeo que mostraba la supuesta destrucción total de otra isla iraní de gran importancia: la isla de Jarg (o Kharg).

Las impactantes imágenes compartidas por el mandatario muestran la isla supuestamente reducida a escombros, o literalmente "volada en pedazos", sugiriendo un ataque militar a una escala devastadora que habría eclipsado los sucesos en Larak. Al lado, otro vídeo suyo, mostrando su swing jugando al golf. Sin pudor. 

Sin embargo, el pánico y la confusión iniciales fueron rápidamente disipados por investigaciones periodísticas y verificadores de datos. Medios internacionales como Reuters confirmaron que no existía absolutamente ninguna evidencia sobre el terreno de que la isla de Jarg hubiera sufrido un ataque de ningún tipo.

Las verificaciones concluyeron que el impactante vídeo trumpista no era un registro real de una operación militar, sino un montaje hiperrealista generado íntegramente mediante Inteligencia Artificial (IA). Este incidente ha encendido las alarmas sobre el peligroso rol de la desinformación tecnológica en medio de crisis geopolíticas de alto riesgo, donde un a imagen falsa tiene el potencial de escalar un conflicto bélico que ya pende de un hilo en Ormuz.