Ayuso se enreda con otro ático: desinformación y ataques a la prensa para responder al nuevo escándalo
El día que elDiario.es contó la denuncia por el fraude fiscal del novio de Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid compareció ante los periodistas para defenderse. Lo hizo con mentiras y ataques al medio de comunicación que publicó esa información. Su jefe de gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, amenazó antes con “triturar” a elDiario.es, mientras Ayuso mentía entre titubeos contando que era la Agencia Tributaria quien debía dinero a su pareja, “600.000 euros” llegó a decir. De paso, la dirigente popular deslizó la idea de que aquel asunto era fruto de una cacería organizada por inspectores de Hacienda y fiscales contra su pareja, el comisionista Alberto González Amador, procesado por un doble fraude fiscal e imputado por un delito de corrupción en los negocios y administración desleal. Con los beneficios del pelotazo de dos millones de euros logrado por la intermediación en una compraventa de mascarillas en lo peor de la pandemia, González Amador compró un piso y alquiló el ático superior para vivir allí con su pareja. Desde que estalló el escándalo, Ayuso no ha dejado nunca de defender a su novio utilizando para ello un variopinto catálogo de desinformación, mentiras y ataques a los pocos medios que informaban del supuesto fraude fiscal de González Amador.
Fiel a su estilo, Ayuso respondió ayer con más ataques a la prensa y mucha desinformación frente a una noticia de El País sobre la adquisición con dinero público de la Comunidad de Madrid de un ático de lujo destinado a uso temporal de la presidenta y un equipo mínimo de colaboradores, obligados al traslado por unas obras en el edificio de la Puerta del Sol.
“Lamento tener que defenderme de pretendidas campañas de desprestigio. Se ha hecho de mala fe, tanto en la forma como en el momento en que se hizo”. Ayuso acusó en falso a El País de montar una campaña de desprestigio a su persona por la información publicada sobre el ático de lujo comprado por la Comunidad de Madrid. “Es lo que se ha buscado por el día y por la forma en la que se cuenta”, declaró. El País publicó la información una vez que la contrastó con el propio Gobierno de Ayuso, pese a que la adquisición del inmueble con el dinero público de los presupuestos de la Comunidad de Madrid se hizo hace tres meses sin que el Ejecutivo regional informara sobre ese gasto. “Cuando la gente ha perdido sus casas, resulta que a mí me compran un inmueble”, declaró ayer Ayuso. La información nunca hablaba de un inmueble comprado para la presidenta madrileña, sino para uso temporal como oficina de Ayuso y un “equipo mínimo” de colaboradores ante las obras que iban a comenzar en el edificio de la Puerta del Sol, que fue la explicación dada por un portavoz de su propio Gobierno.
“No sé si me quedaré en Presidencia o en Transportes, no sé quién irá allí. Tenemos que hacer una reforma integral que no se hacía en décadas”. “Vamos a llevar a cabo una reforma integral del edificio: empezamos por esta sala, seguimos con la planta de la Real Casa de Correos y ahora vamos a remodelar por completo la segunda planta. Hacía décadas que no se realizaba ninguna reforma, por lo que ahora existen daños estructurales que obligan a empezar de cero en muchos aspectos: climatización, aislamiento térmico y otras muchas cuestiones”. La mayor reforma de la Real Casa de Correos se hizo entre enero de 1996 y febrero de 1998, cuando se renovaron en profundidad tanto su interior como parte de la arquitectura original exterior. La reapertura de Real Casa de Correos se hizo en un acto solemne al que asistieron rey Juan Carlos y la reina Sofía. Alberto Ruiz-Gallardón, entonces presidente autonómico, tuvo que abandonar temporalmente el edificio pero no adquirió para ello ningún ático de lujo, sino que utilizó las dependencias de una entidad pública autonómica, IMADE, en la llamada Casa Rosada de la calle de Miguel Ángel. En 2017, el Gobierno regional encargó más obras de rehabilitación en la fachada que concluyeron un año después.
Después de que su propio equipo informarse de que el ático de lujo se utilizaría como oficina temporal de la presidenta con un equipo mínimo, Ayuso lo desmintió ayer: “También les digo que no sé cómo nos organizaremos. No sé si seguiré en... Prepárese, consejero, porque no sé si me quedaré en la presidencia o pasaré a la Consejería de Transportes —que es un área enorme—; no sé quién irá allí.
¿Puede utilizarse un edificio residencial como oficinas? “La agencia que planifica Madrid compra, alquila y también vende inmuebles”. El Plan General de Ordenación Urbana de Madrid define el inmueble donde se sitúa el ático comprado por la Comunidad de Madrid como de uso residencial y por tanto impide el uso del mismo como oficinas. Cuando le preguntaron a Ayuso por esta dificultad, la presidenta no contestó. Se limitó a explicar que existe una agencia pública que compra, alquila y vende inmuebles. “Esto se reorganiza el patrimonio constantemente a lo largo del año y también me consta que ha habido venta de otros muchos (...) Sobre la cuestión, no depende de mí porque yo no realizo la operación personalmente; no es para mí. No es mi casa, no es mi residencia, no es para mí y no me han comprado nada (...) Los inmuebles se compran y se venden, se alquilan y se desocupan; lo que esta Administración no puede hacer es desprenderse de su patrimonio —perder todos sus activos—, ya que soy consciente de que en estos mismos meses también se están produciendo muchas ventas de inmuebles, de otras propiedades y de otras oficinas”. El edificio de 485 metros cuadrados que la Comunidad quiere destinar a oficinas tiene una terraza de 200 metros cuadrados.
¿Cuánto ha costado? “Sé que la compra es reciente, desconozco como se contabiliza”. A la pregunta de cuánto dinero público se ha destinado a esta operación, Ayuso contestó: “Sé que la compra es reciente, pero desconozco cómo se contabiliza o cómo se comunica, porque yo ni contabilizo ni comunico todo lo que Planifica Madrid compra o vende, y mucho menos en este caso, ya que no es mío ni es para mí”. Bastaría con una pregunta al consejero de Presidencia, máximo responsable de Planifica Madrid, para que Ayuso hubiera podido contestar a la pregunta sobre el dinero público gastado por su Gobierno en esta compra.