Bellingham y Mbappé comandan ante un débil Málaga otro festín del Madrid de Mourinho
Este Madrid de Mourinho no entiende de veranos, al menos de momento. El conjunto blanco terminó agosto con confianza, pasando por encima del Málaga (3-0), enlazando tres victorias en tres partidos y ocho goles en las últimas dos jornadas, ambas en el Bernabéu, 10 en total. El portugués tiene a Mbappé y a Bellingham enchufados, con un tanto cada uno ante los andaluces, y conectado a un equipo que en septiembre tendrá desafíos mayores.
Fue una tarde sorprendentemente tranquila. Ayudó el Málaga, frágil en defensa. Ayudó Bellingham, en una inevitable tendencia goleadora desde el Mundial. Y ayudó, en general, un Madrid vistoso y eficaz, capaz de ponerse 3-0 a la media hora, una comodidad que no conocía desde noviembre de 2019, todavía en la primera etapa de Zidane.
Es innegable que Mourinho, al menos de momento, le ha devuelto la chispa competitiva al equipo. Llegarán los problemas, así lo ha advertido él mismo, pero 'su' Madrid se parece cada vez más a lo que quiere el portugués. Contra el Málaga no necesitó elevar demasiado el ritmo del partido y le bastó con tener paciencia para que la defensa andaluza abriera espacios, pero demostró ímpetu, físico y finura en el área rival. Facultades que le faltaron durante parte de los últimos meses.
Arrancó el portugués con una pequeña revolución. Cinco cambios para aliviar esfuerzos después de dos partidos en pocos días. Rotaron Dumfries, Konaté, Carreras, Güler y Silva y entraron Trent, Rüdiger, Cucurella, Camavinga y Brahim. Consciente de los contextos que se desarrollaron el último curso, el luso mantuvo a Valverde, Bellingham, Vinicius y Mbappé, que se encargaron, especialmente el inglés y el francés, de sentenciar el partido a la media hora.
El Málaga dejó pensar demasiado a los blancos, que con Valverde y Camavinga podrían haber sufrido para tener pausa ante una defensa más cerrada. Pero fueron todo facilidades. Mérito también de un Madrid centrado en robar tras pérdida. El Málaga casi ni respiró con balón.
Los blancos crecieron en la banda derecha, donde Trent siempre fue una salida limpia para sus compañeros, y aceleraron el ritmo cuando Bellingham y Mbappé vieron campo para correr. Así llegó el primer gol. El galo recibió en tres cuartos, se giró y dejó a dos rivales en el camino en apenas cinco metros. El balón quedó suelto para Bellingham, que continuó la carrera hacia el área, zafándose de defensas y cruzando el balón ante Herrero. El Málaga pidió falta por un codazo sobre Recio, pero la mano del inglés había tocado más en el pecho que en la cara. 1-0 y dinámica positiva para el británico.
Con la amenaza de la siesta, Mourinho salió varias veces el área técnica para mantener el espíritu de su equipo, dando indicaciones y aplaudiendo el esfuerzo de los suyos en la presión. Y no tardó en llegar el 2-0. El Madrid alcanzaba con facilidad la frontal del área del Málaga con apenas unas pequeñas combinaciones, una circunstancia fatal para los andaluces. En una de ellas, Brahim encontró a Mbappé en zona de peligro, éste se giró y probó a Herrero. El rechace lo cabeceó Bellingham y el portero se lo metió en su propia portería tras un intento de desvío de Puga. Mala suerte para los de Funes, pero la inercia del partido les condenaba.
El Málaga estaba en 'shock' y el Madrid cuesta abajo. Cucurella, Trent, Valverde y Camavinga cuajaron unos minutos sensacionales en los que el Bernabéu no echó de menos a Güler ni a Bernardo Silva. No necesitaron los blancos pensar demasiado porque el duelo fue más rápido, al galope.
A la media hora, la sentencia. Entre Mbappé, Valverde, Brahim y Trent generaron superioridad en el lado derecho, el lateral inglés terminó sin marca en el lateral del área y puso un centro fuerte y medido para Mbappé, que de primeras definió con calidad a la derecha de Herrero.
La rápida goleada dejó el partido sin historia para el segundo tiempo. Las estrellas madridistas rondaron el cuarto en varios chispazos de Bellingham, que se estrelló con el palo en otra soberbia incursión en el área, y encontraron premio en el descuento. Tras media hora de siesta, Güler cerró un domingo de fiesta al culminar una buena arrancada de Vinicius por la izquierda.
El Madrid encara un nuevo mes con la alegría de los puntos y las sensaciones de quien parece haber empezado de cero.