Comienza en EEUU el juicio contra Facebook e Instagram que podría cambiar para siempre las redes sociales
Nuevo frente judicial contra Meta. La multinacional propietaria de plataformas como Facebook, Instagram o WhatsApp ve cómo este martes comienza en EEUU una vista judicial crítica para el futuro de sus productos. Se trata del juicio que enfrenta a 29 fiscales de distintos estados de EEUU contra la compañía que fundó Mark Zuckerberg por el funcionamiento de sus redes para los menores de edad.
La causa en sí forma parte de un litigio multidistrital que en EEUU está aunando la mayoría de pleitos contra las tecnológicas por el daño que le está haciendo a niños y adolescentes. En varios países del mundo ya se han introducido prohibiciones para que los menores de ciertas edades puedan hacer uso de las redes sociales, como es el caso de Australia. Francia se sumó a esos países, pero su Consejo Constitucional tumbó la medida a finales de la semana pasada.
En España por el momento todo sigue siendo una iniciativa atascada en el Congreso: es el proyecto de Ley Orgánica para la protección de menores en entornos digitales, que ya contemplaba el aumento de la edad mínima de registro en redes sociales a los 16 años. Sin embargo, lo que determine este juicio que ahora comienza en EEUU podría hacer que las medidas que España y otros países estudian acaben desfasadas antes de implantarse.
Desde el fin del scroll infinito a la eliminación de los filtros
El juicio que comienza este martes 18 de agosto nace de una demanda que 29 fiscales de Estado de EEUU interpusieron en 2023. Lo llamativo es que los fiscales no solo exigen un millón de dólares a la tecnológica: también una serie de cambios en sus plataformas que, en la práctica, harán que sus plataformas dejen de ser lo que venían siendo estos años. Muchas de esas peticiones se recogen en un documento del 20 de julio y la primera exigencia es algo que ya suena en Europa: un sistema de verificación de edad.
En realidad, el documento son extractos de informes elaborados por varios expertos. Los fiscales consensuaron presentarlos como medidas correctivas. Ese sistema de verificación de edad se propone junto con un "sistema de verificación de consentimiento parental", de hecho; y cuestiones que aquí en la Unión Europea serían más problemáticas, como la idea de que Meta desarrolle un "sistema de estimación de edad por reconocimiento facial".
Lo interesante radica en que otros especialistas demandan cambios en el diseño de las plataformas, como la creación de "herramientas para restringir el tiempo en línea más efectivas" o la "eliminación de patrones oscuros" en los procesos para eliminarse una cuenta de Facebook o de Instagram. También se habla de "optimizar el algoritmo", "eliminar el scroll infinito" y limitar notificaciones. Se llega a plantear la idea de "eliminar los filtros de imágenes" y los filtros de rostros tan populares en Instagram.
La jueza que dirimirá este caso (que podrá prolongarse varias semanas) es Yvonne Gonzalez Rogers, conocida por haber dirigido también el juicio entre el hombre más rico del mundo, Elon Musk, y el CEO y fundador de OpenAI, Sam Altman. En caso de que Gonzalez Rogers entienda que las medidas correctivas que los fiscales de distrito exigen a Meta son razonables, la adopción de alguna o varias de ellas podría hacer que Facebook o Instagram cambiaran para siempre.
Bruselas ya está investigando el diseño "adictivo" de Instagram
Y que Facebook o Instagram cambien para siempre tendría consecuencias tanto para los menores de edad que hacen uso de estas plataformas como para toda la industria de internet. Por lo pronto tendría consecuencias en la jurisdicción europea, donde se trabaja en soluciones que permitan garantizar esa verificación de edad en entornos digitales. Con todo, no es el primer juicio que Meta afronta sobre el bienestar de los menores en sus servicios.
En marzo, un juicio con jurado celebrado en Los Ángeles dictaminó que Instagram y YouTube eran responsables por negligencia en el diseño de sus plataformas: el diseño de ambas redes fue lesivo para una joven que las empezó a usar cuando era menor y acabó sufriendo depresión, ansiedad, fobia social y dismorfia corporal. El jurado también sentenció que las empresas no advirtieron de los riesgos de uso y las obligó a pagar 6 millones de dólares a la víctima.
Las propietarias de redes sociales se enfrentan a cada vez más juicios de esta naturaleza. También al cada vez mayor escrutinio de la Comisión Europea. Bruselas ya tiene dos conclusiones "preliminares" sobre una investigación a Meta bajo los preceptos del Reglamento de Servicios Digitales. El Ejecutivo comunitario concluyó en abril que Meta no impedía eficazmente que usuarios de menos de 13 años se registraran en sus plataformas, por ejemplo.
Tres meses después, en julio, Bruselas compartió sus conclusiones en torno a otra de las líneas que estaba investigando: que el diseño de Instagram y Facebook es "adictivo" e infringe la citada regulación comunitaria. Por esa razón, Meta se está jugando en el Viejo Continente una de las multas más altas de su historia. Aunque será en el juicio en EEUU que comienza hoy donde las cosas podrían empezar a cambiar para siempre.