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Cucurella, el 'malote' de la selección: "¡Al final no voy a poder salir de España!"

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El debut de Marc Cucurella (Barcelona, 28 años) hay dos formas de verlo. Siendo un 'tiquismiquis', su primera aparición oficial data de junio de 2021. Recordarán los que tengan mejor memoria que, justo antes de comenzar la Eurocopa aplazada por el Covid un año antes, Busquets dio positivo en la absoluta, que vivía aislada en Las Rozas, y hubo que jugar un amistoso programado contra Lituania con los sub'21 entrenados por Luis de la Fuente. Ese día cuenta para la UEFA como selección absoluta, así que su debut técnicamente fue ahí.

Pero su debut en partido oficial, parece mentira, fue antes de ayer, como quien dice. Fue en el primer partido de la Eurocopa de 2024. Cuando todo el mundo daba por hecho que Grimaldo sería el titular, el seleccionador apostó por él, entonces en el Chelsea y viviendo de una temporada irregular. Desde entonces, dos años y dos grandes títulos por medio, es el dueño indiscutible del lateral izquierdo de la selección. Y el partido del pasado martes en Split demuestra que es un jugador especial, distinto, único dentro del ecosistema de la selección.

Al margen de lo obvio, es un defensor extraordinario, tiene también ese carácter 'canchero' que todos los colectivos necesitan. 'Canchero' entendido como un jugador con picardía, con ese punto de mala leche para manejar las situaciones del otro fútbol. Cortar una contra, hacer una falta, atosigar al bueno del otro equipo, perder tiempo, fingir una dolencia que no es tal... Cosas que, se quiera o no, también son fútbol y ayudan a ganar. No fue casualidad la segunda amarilla a Perisic, hasta ese momento una pesadilla para España en Split. Cucurella sabía que tenía una amarilla y con el rabillo del ojo le vio venir por detrás. Se cruzó y la tarjeta fue clarísima.

"Para mí, la roja es clara. Ha habido contacto, nada que objetar", dijo en la zona mixta del estadio con ese inicio de frase que siempre utiliza: "Al final...". Una vez expulsado el jugador croata, el lateral del Madrid se encaró con el seleccionador rival, Slaven Bilic, que después de retarse con el futbolista habló de él en la sala de prensa con una mezcla de reproche y admiración. "¿Quién no está enfadado con él si no es de su equipo? Me cae muy bien, es un gran jugador y una gran persona. He visto el documental que ha hecho con la situación de su hijo e, insisto, me cae muy bien. Él juega para defender a su equipo, pero claro que provoca".

Desde ese minuto, los 32.000 hinchas croatas comenzaron a silbarle cada vez que tocaba la pelota, una situación que se ha repetido en varias ocasiones con el jugador. Donde más se notó fue en Alemania. Allí no le perdonan aquella famosa mano a tiro de Musiala en la prórroga de los cuartos de final de la Eurocopa, en 2024. Después de eso ha ido a jugar dos veces a Alemania. Una con la selección, en la Liga de Naciones del año pasado, y otra con el Real Madrid, en un amistoso contra el Schalke. En ambos casos, cada vez que la tocaba le pitaban. "No sé, no fue culpa mía que no pitaran el penalti", se limitó a contestar él.

El otro día, en Wembley, también recibió algunos pitos por algún encontronazo con Bellingham, con el que se encaró a pesar de ser compañeros de equipo. "¡Al final no voy a poder salir de España!", dijo en esa misma zona mixta de Split, pero era broma. "¡No, no! ¡Es broma! Nada, es normal que ellos aprieten porque están jugando en casa, delante de su gente, con el estadio lleno. Pero nada, no ha pasado nada. Gajes del oficio. A seguir", decía.

Dueño de 35 partidos y un gol (el que le marcó a Bulgaria en la fase de clasificación para el Mundial, pues el que le marcó a Arabia Saudí en Atlanta no cuenta, fue en propia puerta del futbolista saudí), Cucurella trata de adaptar su vida familiar en Madrid, donde de momento brilla menos que en la selección. "Es normal, somos un equipo que está empezando un proyecto nuevo y que necesita tiempo. Aquí en la selección llevamos mucho tiempo con el mismo bloque y el mismo entrenador", contaba en la previa del partido frente a Croacia.

Si no hay lesiones por medio, el 'malote' de España va a ser uno de los fijos en el regreso de la selección, que será en noviembre. Jugará el día 12 contra la República Checa en Praga y el día 15 en el Metropolitano contra Inglaterra. Con cuatro puntos, e incluso puede que con tres, dependiendo del goal average, será primera de grupo para el sorteo de cuartos de final de esta Liga de Naciones que se disputarán en marzo.