De 6.800 tanques en 2022 a menos de 900 cuatro años después: la reserva de Rusia se está reduciendo drásticamente
Rusia continúa desangrándose cuatro años y cuatro meses después de que Vladimir Putin diera la orden de invadir Ucrania. Desde entonces, y tras conseguir algunas conquistas territoriales de relevancia, lo que acumula Moscú son muertes y pérdidas de todo tipo.
Al incontable balance de militares rusos muertos en el campo de batalla se suman unos daños materiales y logísticos igualmente difíciles de cuantificar, especialmente en un régimen tan poco transparente como el de Putin.
Pero, pese a las muchas trabas, las investigaciones internacionales independientes se abren paso entre los escombros rusos. Una investigación OSINT (cuyas siglas responden a Open Source Intelligence o Inteligencia de Fuentes Abiertas) ha determinado que de los aproximadamente 6.800 tanques que podía movilizar Rusia en 2022, hoy menos de 900 pueden ser actualizados y puestos en funcionamiento en el frente en caso de necesidad.
El principal problema para el Kremlin no es, sin embargo, las altísimas bajas. Lo más grave es que el ritmo de destrucción es mucho mayor que el de producción de nuevas unidades, algo que encaja en el cambio de dinámica reciente de la guerra en Ucrania. Kiev ha conseguido volver a hacer retroceder a Rusia, que en mayo vivió su primer mes de pérdida de territorio desde hace tres años.
La misma investigación con datos de inteligencia de fuentes abiertas apunta a que actualmente Rusia estaría perdiendo unos 800 tanques al año (algo más de dos por día), pero apenas produce 250 en el mismo periodo. Esto supone que ni reparando todos los tanques hoy estropeados podría neutralizarse el déficit de vehículos blindados.
Y lo que es más, de mantenerse el ritmo actual de pérdidas, Rusia apenas tendría reservas de tanques para entre 12 y 18 meses, lo que les dejaría sin un activo clave para la guerra sobre el terreno.
Pese a la crisis actual que sufre Rusia tanto en el frente como en la retaguardia, las tropas de Putin continúan ocupando una superficie cercana al 19% del territorio soberano de Ucrania.