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De activista vecinal a la peor pesadilla del 'establishment': así es Nithya Raman, la nueva Mamdani de Los Ángeles

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Una multitud artísticamente diversa -sindicalistas con chalecos naranjas, socialistas demócratas con gorras de los Dodgers y trabajadores surasiáticos con pancartas- lo deja claro: la carrera por la alcaldía de Los Ángeles ha dado un giro inesperado, como relata este miércoles el New York Times. En el centro de este huracán político está Nithya Raman, una urbanista de 45 años que ha pasado de ser una concejal poco conocida a liderar las encuestas para desbancar a la actual alcaldesa, Karen Bass, en las elecciones del 3 de noviembre.

Impulsada por una frustración generalizada con el establishment demócrata, Raman ha construido una coalición que pocos habrían predicho a principios de año. Su historia es la de una insurgente que, paso a paso, ha destrozado las expectativas de la política tradicional californiana.

Nacida en Kerala (India) y criada en un suburbio de Boston, el currículum de Raman combina el prestigio académico con el activismo de trinchera. Es una madre de gemelos de 10 años que se graduó en la Universidad de Harvard y obtuvo una maestría en planificación urbana en el MIT (el Massachusetts Institute of Technology o Instituto Tecnológico de Massachusetts).

Antes de saltar a la política, su carrera estuvo marcada por el trabajo en organizaciones sin fines de lucro: desde proyectos en barrios marginales de la India hasta las altas esferas de Hollywood, donde se desempeñó como directora ejecutiva de Time’s Up, el grupo de defensa de las mujeres en la industria del entretenimiento.

Su salto a la política local en 2020 nació de la pura frustración. Cansada de que su representante en el Concejo Municipal ignorara las peticiones de más refugios y viviendas para las personas sin hogar en su vecindario, decidió postularse contra él. En medio de las protestas nacionales por la justicia racial, Raman canalizó el momento, derrocó a un titular -algo que no ocurría en más de una década- y se convirtió en la nueva estrella progresista de la ciudad, llegando a ser comparada por Vogue con Alexandria Ocasio-Cortez.

Una tormenta perfecta y el efecto de NYC

Raman esperaba quedarse cómodamente en su escaño del concejo tras defenderlo con éxito en 2024. Sin embargo, una extraña alineación de astros políticos cambió su destino este año. Empezando por el hecho de que el retador más viable de la alcaldesa Bass, Austin Beutner, se retiró abruptamente por una tragedia familiar. Spencer Pratt, el exestrella de reality shows devenido en republicano, entró a la contienda, fragmentando el voto de los descontentos, por su parte. 

Un renacer del movimiento socialista democrático comenzó a tomar fuerza a nivel nacional, ejemplificado por el ascenso de Zohran Mamdani a la alcaldía de Nueva York.

Viendo que Los Ángeles se quedaba "sin líder" y con un gobierno municipal incapaz de "arreglar el alumbrado público o responder a tiempo al 911", Raman se lanzó a la carrera en el último día posible. Tras unas duras primarias, superó a Pratt y se plantó en un cara a cara definitivo contra Bass.

Las comparaciones con el alcalde de Nueva York son inevitables. Ambos son millennials nacidos en el extranjero de padres surasiáticos, ambos están respaldados por los Socialistas Demócratas de América (DSA) y ambos utilizan las redes sociales con una astucia envidiable.

Sin embargo, Raman es una figura política muy distinta, recuerda el Times. Su plataforma es menos ideológica y más pragmática: promete crear una oficina de protección al inquilino, desarrollar un plan de infraestructura a largo plazo y auditar los programas para personas sin hogar. Ella misma se desmarca de Mamdani, describiendo su propia campaña como una extensión natural de su trabajo técnico y detallado para promover la vivienda asequible.

De hecho, si Raman gana, no será por ser una heroína socialista, sino por capitalizar el desencanto masivo de los votantes con los políticos en el poder, avisan los analistas de medios como la revista Time.

La visión republicana: no todo relumbra

El ascenso de Raman no ha estado exento de controversias. Sus oponentes han aprovechado una serie de errores no forzados para pintar a la candidata como alguien que, en palabras de la alcaldesa Bass, "no está lista para el horario estelar", especialmente con el reto monumental de los Juegos Olímpicos de 2028 en el horizonte.

Le pesa su actual soledad en el concejo, toda vez que ninguno de sus colegas en el Concejo Municipal la ha respaldado para la alcaldía, ni siquiera los otros tres miembros alineados con el DSA. También el dilema del impuesto a las mansiones, porque recientemente impulsó cambios a un impuesto que ella misma ayudó a crear, argumentando que estaba frenando la construcción de apartamentos. Aunque los defensores de la vivienda la aplaudieron, el DSA de Los Ángeles casi le retira su apoyo, acusándola de ceder ante los desarrolladores inmobiliarios.

Sus detractores hablan de "caos comunicacional" con la policía, algo muy sensible. Y es que Raman ha sido tachada de inconstante en su postura sobre el jefe de policía, vacilando entre mantenerlo o despedirlo por el uso de la fuerza en protestas migratorias. Además, tuvo que disculparse públicamente por citar de manera positiva la gestión de Daryl Gates, un exjefe de policía tristemente célebre por sus tácticas brutales en los años 90.

Mientras su oponente, Bass, la acusa de inexperiencia y sus antiguos aliados la miran con recelo, Raman sigue apostando por su arma más fuerte: el contacto directo. A pesar de los ataques de los sindicatos policiales y los intereses corporativos, sus voluntarios continúan tocando puertas en barrios gentrificados como Eagle Rock.

"La gente tiene hambre de tener un compromiso positivo con sus comunidades", asegura Raman. En una ciudad agotada por el statu quo, esa hambre de cambio podría ser exactamente lo que la lleve a la alcaldía.