Dos mandos revelan el enfrentamiento entre Policía y Guardia Civil por cerrar la frontera ante la avalancha de migrantes en Ceuta
El teniente coronel de la Guardia Civil Miguel Lobo, citado este lunes a declarar en la Audiencia Nacional en la causa en la que se investiga la entrada masiva de migrantes del pasado 30 y 31 de julio, ha señalado que fue él quien dio la orden de que la puerta de la frontera de Ceuta con Marruecos se mantuviera abierta en contra de la opinión de la Policía Nacional que abogaba por parar el flujo de migrantes. Según fuentes jurídicas consultadas por elDiario.es, ha relatado que logró imponer su criterio en ese rifirrafe y que fue decisión suya, sin mediar orden del delegado de Gobierno ni de nadie más.
Ante la magistrada María Tardón ha explicado que, en realidad, esa puerta de la frontera siempre está abierta y que él se negó a que fuera cerrada ante la avalancha “por el riesgo de tapón”. De hecho, ha recordado que en el paso fronterizo había familias con bebés y gente mayor, y que, de haber seguido el criterio de la Policía Nacional, se podrían haber producido muertes por aplastamiento. Pero la competencia sobre la puerta de acceso era de Guardia Civil y no de Policía.
Además, ha destacado que pudo apreciar que los militares de Marruecos estaban “de brazos caídos” durante la entrada de migrantes, y que ellos no recibieron aviso previo de que se fuera a producir una entrada masiva coincidiendo con el día del Trono en Marruecos. Con todo, ha reconocido que se percibía que algo podía ocurrir porque las fuerzas marroquíes había desplegado seis barcos en la zona: dos patrulleros, dos interceptores y dos embarcaciones menores. Eso sí, no ha confirmado ni desmentido que esas embarcaciones estuvieran en aguas o españolas.
Por su parte, el inspector Jefe de la Brigada Provincial de la Seguridad Ciudadana de Policía que ha declarado también este lunes ha señalado que, cuando se acercó a la playa del Tarajal el día 30 de julio y vio el “río humano” fluyendo hacia España -lo ha calificado de “invasión”-, consideró que debía cerrarse la frontera para evitar el acceso, pero no lo consiguió porque el mando de la Guardia Civil le prohibió cerrar la puerta para evitar que el tapón de gente provocara muertes. A respuesta de las acusaciones populares ha llegado a lamentar que se vivió un problema de autoridad en la frontera entre varas autroidades de POlicia y Guardia Civil.
Por otro lado, ha recordado que el incremento de entradas de migrantes por Ceuta había sido exponencial en los días previos, que el tenía por encima a varios mandos que podían haber dado instrucciones pero que no recibió comunicación alguna de su cadena de mando. En este sentido, ha explicado que sus superiores le dijeron que actuara como considerara oportuno y, ante la beligerancia del guardia civil procuró redirigir la avalancha al polígono del Tarajal.
Preguntado por la magistrada María Tardón sobre el posible papel de personal de seguridad de Marruecos en la entrada masiva, ha explicado que él no vio a cuerpos de seguirdad de este país en la zona froteriza pero sí que pudo observar a dos adultos “no se movían” y que había mucha gente que parecía que entraba “tranquila” de complexión atlética. Además, ha puntualizado que pudo apreciar embarcaciones que parecían de la armada de Marruecos, si bien no ha podido precisar la distancia a la que se encontraban.