EEUU e Irán fijan una hoja de ruta para cerrar la paz en 60 días tras su primera ronda de negociaciones en Suiza
Las delegaciones de Estados Unidos e Irán acordaron este domingo en Suiza una hoja de ruta destinada a alcanzar un acuerdo definitivo de paz en un plazo máximo de 60 días, un paso que supone el primer gran avance desde la firma del memorando de entendimiento que puso fin a más de tres meses de conflicto armado.
El anuncio fue realizado mediante un comunicado conjunto difundido por Catar y Pakistán, países que han ejercido como mediadores en las negociaciones entre Washington y Teherán. Según el texto, ambas partes han decidido crear un Comité de Alto Nivel encargado de supervisar el proceso y coordinar las conversaciones que deberán desembocar en un acuerdo final.
La reunión tuvo lugar en el complejo turístico de Bürgenstock, en los Alpes suizos, donde representantes estadounidenses e iraníes mantuvieron una primera jornada de contactos que los mediadores calificaron de "positiva y constructiva" y que permitió alcanzar "avances alentadores".
Como parte del acuerdo, los negociadores principales dirigirán varios grupos de trabajo especializados. Entre ellos destacan uno centrado en el programa nuclear iraní, otro dedicado al levantamiento de sanciones y un tercero encargado de supervisar la aplicación del memorando de entendimiento ya firmado por ambos países.
Además, se ha creado un mecanismo específico de seguimiento para garantizar el cumplimiento del cese de las operaciones militares en Líbano, uno de los puntos más sensibles del proceso tras meses de enfrentamientos en la región.
Conversaciones técnicas durante toda la semana
El comunicado confirma que las conversaciones técnicas continuarán durante los próximos días en Suiza con el objetivo de concretar los detalles del futuro acuerdo.
Aunque los mediadores no han precisado quiénes participarán en esas reuniones, sí han explicado que los avances serán trasladados periódicamente al Comité de Alto Nivel para evaluar el cumplimiento de los plazos fijados.
Otro de los acuerdos alcanzados contempla la creación de una línea de comunicación directa entre Washington y Teherán destinada a evitar incidentes y malentendidos, especialmente en relación con la navegación por el estrecho de Ormuz, cuya reapertura constituye uno de los elementos centrales del proceso.
Tensiones pese al avance diplomático
Las negociaciones no estuvieron exentas de dificultades. La delegación iraní llegó a interrumpir temporalmente la jornada en protesta por unas declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien advirtió a Teherán de que debía impedir que sus aliados de Hizbulá provocaran incidentes en Líbano.
Pese a ello, una fuente estadounidense aseguró posteriormente que los representantes iraníes permanecieron en Suiza y que las conversaciones continuaron durante la noche. "Contrariamente a las informaciones falsas que circulan intensamente, los iraníes siguen aquí y las conversaciones continúan", señaló esa fuente.
La delegación iraní está encabezada por el presidente del Parlamento y jefe negociador Mohamad Baqer Qalibaf, acompañado por el ministro de Exteriores, Abás Araqchí. Por parte de Estados Unidos, las conversaciones están lideradas por el vicepresidente J.D. Vance.
El objetivo inmediato es convertir en un acuerdo permanente el entendimiento alcanzado tras la guerra iniciada el pasado 28 de febrero, un conflicto que alteró el equilibrio regional, provocó el cierre temporal del estrecho de Ormuz y desencadenó una grave crisis energética internacional.