El PP se borra de la crisis de la vivienda: “Es un problema del Gobierno”
“Es un problema del Gobierno de España”. Así se quitó de encima este lunes un presidente autonómico del PP las preguntas sobre la crisis de la vivienda, un problema constante entre la ciudadanía desde hace casi dos décadas, pero que ha estallado socialmente tras el desahucio (revertido) de Maricarmen, en Madrid. Los de Alberto Núñez Feijóo no quieren que la vivienda ocupe el centro de la conversación política y empujan para mantener a Ceuta como principal asunto mediático. Pero la acampada de Sol ha movido el marco, para enfado de las derechas.
La mayoría de los barones del PP acudieron este lunes a la Junta Directiva Nacional del partido (con la sonora ausencia del valenciano Juan Francisco Pérez Llorca). A la entrada, algunos atendieron a los medios. El murciano Fernando López Miras aseguró que “haría falta un Gobierno que hiciese algo para solucionar algo que él mismo ha creado”. Desde que está Pedro Sánchez en la Moncloa, apuntó, la vivienda ha pasado “del problema 16 al principal problema”. Miras arremetió contra la ley de vivienda que se aprobó la legislatura pasada. “La presentó Bildu”, desdeñó. En su opinión, la norma “defiende más a los okupas que a los propietarios” con un “modelo intervencionista” que ha provocado una “escasez evidente”.
La ley de vivienda es la primera de ámbito estatal aprobada en democracia, ya que las competencias en materia de vivienda, desde la calificación de los terrenos a la aprobación de los planes de urbanismo o la construcción y gestión del parque público, son autonómicas y municipales. Pese a ello, todos los presidentes del PP que pasaron por los micrófonos de los periodistas señalaron hacia otro lado. “Es un problema del Gobierno de España”, dijo el aragonés Jorge Azcón, que “es incapaz de solucionar” el problema. “El foco está en la negociación del Gobierno”, planteó.
También la extremeña María Guardiola apuntó al Gobierno. “La solución está en lo que promete Sánchez”, sostuvo, en referencia a la construcción de “cientos de miles de viviendas”. “¿La realidad cuál es?”, se preguntó, para responder: “Hay muchas Maricarmen”. Guardiola dijo que cada año se cometen en España “25.000 desahucios”, mezclando residencias con otro tipo de inmuebles. “La mayoría en Catalunya”, aseguró. La verdad es que Catalunya es la comunidad con más desahucios, pero en ella no se producen la mayoría.
Ya con los micrófonos apagados, un presidente del PP aseguró a los periodistas que “si no hay Gobierno”, tendrán que “salvar la situación las comunidades”. “¿Para qué vamos a mirar a otros sitios? El fracaso es del Gobierno”, zanjó.
Vivienda vs. Ceuta.
El PP planeó usar la reunión del lunes para incidir en sus ataques al Gobierno por la gestión de la crisis migratoria de Ceuta. Pese a que la vivienda es un asunto que desgasta al PSOE y a Sumar, las derechas prefieren tratar lo menos posible el que, según el CIS, es uno de los principales problemas que detectan los españoles. La incomodidad del PP es patente, por ejemplo, en los ataques contra la acampada de la Puerta del Sol de la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y del alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida.
El Gobierno de Ayuso acusó al Ministerio del Interior de “permitir” la acampada y de “lavarse las manos” de su gestión. El Ejecutivo autonómico ha pedido el “desalojo en 48 horas” y ha denunciado un “perjuicio económico importante”, una estrategia que el PP ya usó contra el 15M hace ahora tres lustros. Almeida fue más allá y recurrió a una mentira: que en 2011 el entonces ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, desalojó la Puerta del Sol. La realidad fue que, tras un mes, la propia acampada aprobó su disolución.
El alcalde, además, se quiso poner la medalla del acuerdo alcanzado entre Maricarmen (representada por el Sindicato de Inquilinas) y sus caseros, la empresa Urbagestión, que ante el estallido social aceptó sentarse a negociar y aceptó las condiciones que había rechazado durante cinco años. Almeida también atacó a la acampada, y deslizó que el Gobierno ha intervenido en su nacimiento o ha optado por no desalojar Sol por puro interés estratégico: “Trata de reventar las calles de Madrid a ver si pueden sacar un resultado decente”.
Lo dicho por los dirigentes territoriales del PP confluyó en las palabras de Feijóo ante ellos mismos un rato después. Flanqueado por Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, el líder de la oposición dijo que “Ceuta sigue viviendo un abandono injustificable” y que “dos meses después, continúa esperando recursos suficientes, apoyo real y el respeto que merece”.
Ni rastro de las “medidas excepcionales”
“Pretenden encima que dejemos de hablar de ello”, lamentó Feijóo, quien anunció una comisión de investigación en el Senado sobre la gestión de la crisis migratoria. Desde la dirección del PP, completaron a su líder: “Igual alguien le ha dicho a Sánchez que le conviene hablar más de vivienda que de Ceuta”.
Sobre vivienda, Feijóo ironizó. “Están los ministros estrujándose los sesos buscando culpables, señalándose los unos a los otros, buscando alguna explicación a cómo ha ocurrido esto”, dijo. “Ocho años con miles de promesas que se llevaba el viento. Ocho años cayendo el poder adquisitivo de todos los inquilinos y subiendo. Ocho años ahogando la oferta. Ocho años castigando al propietario. Ocho años protegiendo a los okupas. Ocho años convirtiendo al promotor en una especie de delincuente. Ocho años extendiendo el problema por toda España”, añadió, para zanjar al más puro estilo Ayuso: “El problema es que se ha pasado ocho años más pendiente de la casa de Jessica que de la casa de Maricarmen”.
Ni rastro del Feijóo que, el mismo viernes, pidió “medidas excepcionales” para ayudar a la anciana madrileña desahuciada de su piso. Desde la dirección del PP negaron este lunes ninguna medida concreta y se remitieron a su “plan”. El líder del PP sí recuperó otro desahucio, el de Olga, una mujer en L’Hospitalet la pasada primavera y que este mismo mes de septiembre se suicidó. “Una mujer catalana por quien no quiso acampar nadie. Olga no les convenía”, dijo el lunes, y reiteró este martes en un acto con empresarios catalanes.
Lo que obvia Feijóo es que Olga pudo ser desahuciada porque decayó la moratoria en diciembre de 2025, después del voto en contra de PP, Vox y Junts a un decreto del Gobierno.
Feijóo pide “una oportunidad”
Tampoco este viernes apoyará el PP los dos decretos aprobados por el Gobierno este martes, tal y como deslizó Feijóo en un encuentro con empresarios catalanes. “Han tenido ocho años y han fracaso; han tenido su oportunidad y ahora pido la mía”, dijo.
La portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, remachó la idea poco después. En una rueda de prensa en el Congreso tildó de “cínico” a Pedro Sánchez por no haber negociado los textos con ellos. “Hemos tenido un Gobierno de izquierdas con la izquierda radical que ha destruido el mercado de la vivienda”, añadió.
Pese a desconocer el contenido, Muñoz sostuvo que “las medidas que propone” el Gobierno “van orientadas precisamente a destruir todavía más el mercado de la vivienda”. La portavoz del PP certificó ante las cámaras que su partido no quiere tener un papel en este problema: “Ellos se buscaron este lío en que han metido mintiendo a los españoles y ahora se marcan este vodevil de dos decretos. En este lío se metieron ellos”.
Mientras tanto, sus aliados de Vox aprovechan para exigir la deportación de un número indeterminado de personas migrantes. Después de que la diputada Rocío de Meer dijera hace unos meses que su partido podría plantear la expulsión de hasta siete millones de habitantes, este martes el portavoz de vivienda, Carlos Hernández Quero, dijo en una entrevista en Antena 3: “Se tienen que ir todos los ilegales; todos los que están viviendo de ayudas y no están trabajando; todos los que vienen a imponer costumbres, culturas y hábitos incompatibles con los nuestros; y todos aquellos que están delinquiendo”.
Y añadió: “No sabemos cuántos son, pero sí sabemos que estas personas no están contribuyendo y si dejan de estar aquí se van a destensar los precios de la vivienda, la presión sobre las listas de espera, sobre los centros de salud y va a permitir que los nuestros puedan vivir mejor”.