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El runrún que enturbia a Mbappé y al vestuario del Madrid: "Va un poco por libre"

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Hay un runrún en Valdebebas con Kylian Mbappé. Otra vez. Si hace unos meses, a principios de mayo, no convenció demasiado la gestión que hizo de su lesión muscular, yéndose de vacaciones a Italia y aterrizando en Barajas 12 minutos antes del inicio de un partido decisivo para el Madrid en Cornellá, ahora las voces críticas con el francés han regresado a la ciudad deportiva tras un parón que ha enturbiado todavía más el ambiente alrededor del galo.

Mbappé, sus acciones y el uso que ha hecho de su imagen durante estas semanas, ha provocado comentarios en el club y en el vestuario del Madrid. Un Madrid, recordemos, que ahora mismo es cuarto clasificado a seis puntos del Barça, viene de perder el derbi contra el Atlético de Madrid y se enfrenta a un mes de octubre clave en su pelea por la Liga. El equipo recibe este sábado al Villarreal y la siguiente jornada al Sevilla antes de visitar el Camp Nou para medirse al Barcelona en un duelo que puede ser decisivo por el campeonato.

Y por eso, por la irregularidad deportiva de una plantilla que acumula dos años sin títulos, cada gesto de una de sus estrellas es observado con lupa por todo el mundo: afición, club y compañeros. Vinicius, pitado durante algunos momentos de los partidos en el Bernabéu, concentraba el enfado del público en las primeras semanas de curso, pero la balanza se ha movido ahora al lado de Mbappé, foco mediático del Madrid y de su entorno desde hace casi un mes.

La camiseta de Ceuta, su estrategia de entrevistas después de caer en el Metropolitano para potenciar su candidatura al Balón de Oro, su rechazo a hablar de los árbitros cuando el club estaba en plena campaña crítica y ahora, durante el parón, la gestión logística de la lesión muscular sufrida con Francia han removido su estatus en el club. El Madrid trata de contener la situación e insiste en que todos los viajes están aprobados por la dirección, incluido el de este martes a París, tras entrenar en el gimnasio de Valdebebas, para acudir a un acto de su Fundación.

Pero no ha sido este viaje el que ha causado alguna fricción, porque otros compañeros y estrellas también realizan vuelos exprés para acudir a compromisos profesionales, publicitarios o incluso personales a sus lugares de origen, siempre con permiso de Mourinho y del club. Para encontrar las razones de la molestia con Mbappé hay que volver al último mes. «Va un poco por libre», admiten fuentes cercanas al vestuario.

En Elche, el pasado 15 de septiembre, Mbappé lideró la acción de no ponerse la camiseta de apoyo a Ceuta. Un movimiento que siguieron Vinicius y Konaté. Unas horas después dio su versión en AS, en mitad de una serie de entrevistas en las que insistió en sus merecimientos para el Balón de Oro. Llegó el derbi, el enfado del Madrid con los árbitros por las no expulsiones de Romero y Lee, el mal partido de Mbappé y una nueva entrevista, horas después, en la que repetía que «los árbitros son humanos».

Fueron esas una serie de declaraciones que no se entendieron demasiado bien en Valdebebas. El club, que le ha defendido en todo, desde lo de Ceuta a sus viajes, se molestó con el tema arbitral. Y muchos compañeros, mientras, no comprendían la necesidad de tanta entrevista y de tanta campaña. De hecho, la candidatura de Mbappé no ha tenido, ni de lejos, el mismo apoyo que otras como la de Vinicius en 2024. Sólo Mourinho, Courtois y Espí han dicho claramente que el galo merece el premio. El resto o no se han expresado o no se han mojado, como Huijsen o Cucurella, compañeros de Lamine en la selección. La única campaña ha sido la de Mourinho y la del propio Mbappé.

Llegamos entonces al parón de selecciones. Mbappé se lesionó en el primer partido de Francia, el 25 de septiembre, y abandonó la concentración del equipo nacional. El Madrid publicó que sufría «una hiperextensión de la cápsula posterior de la rodilla izquierda». En lugar de volver a Valdebebas, donde se estaban recuperando los lesionados de gravedad como Rodrygo, Mendy y Militao y a donde el 28 de septiembre volvieron a entrenar los no internacionales, se fue de días libres con un plan de trabajo específico y no apareció por Madrid hasta el lunes por la mañana, 5 de octubre, 10 días después de sufrir el percance. Aterrizó en Barajas mientras el equipo entrenaba y se ejercitó por la tarde. «Muchas cosas de las que hace no se entienden», deslizan desde la plantilla. Este sábado, al Bernabéu.