En Colombia, los que trabajen los domingos y festivos cobrarán un recargo del 90% sobre el valor de la hora ordinaria
Buenas noticias para los trabajadores colombianos. Aquellos que presten sus servicios los domingos o días festivos comenzarán a recibir un mayor pago por esas jornadas gracias a la entrada en vigor del aumento del recargo dominical y festivo, que ha pasado del 80% al 90% sobre el valor de la hora ordinaria. La medida, que ha sido aplaudida por el presidente de Colombia, Gustavo Petro, beneficiará a millones de empleados en todo el país.
"A todo el que trabaje hoy en forma asalariada se le debe pagar un 90% más de su salario normal Su trabajo semanal no debe de ser más de 42 horas. El objetivo de esta medida es que pueda haber mayor unidad familiar y más tiempo libre individual y colectivo", ha señalado el presidente colombiano a través de 'X' (antes conocido como Twitter).
"Para quienes trabajen en domingo o festivo deben recibir a cambio un recargo de mayor salario que es un 90% más que del pago. Mi gobierno ante la inmensa injusticia laboral que existe en el país busco aumentar la justicia laboral a través de la ley de reforma laboral que hoy rige en toda Colombia", ha agregado el mismo.
El cambio hace parte de las nuevas disposiciones laborales que empezaron a aplicarse este mes. Con el nuevo porcentaje, quienes trabajen en domingos o festivos recibirán una remuneración superior por cada hora trabajada. Por ejemplo, si un trabajador gana 10.000 pesos por hora, ahora obtendrá un recargo de 9.000 pesos, por lo que esa hora será pagada en total con 19.000 pesos.
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, ha señalado que este ajuste busca mejorar los ingresos de quienes deben cumplir turnos en jornadas que tradicionalmente son de descanso para la mayoría de los trabajadores, en un intento de mejorar la conciliación de los ciudadanos.
La reducción de la jornada laboral
Además de esta medida, también se reducirá la jornada laboral. A partir del 15 de julio culminará el proceso de reducción gradual de la jornada máxima semanal, que quedará establecida en 42 horas (en lugar de las 44 actuales) sin que ello implique una disminución del salario.
Desde la oposición han criticado ambas medidas, pues según han argumentado, el cobro de un suplemento extra obligará a que muchos negocios se planteen cerrar durante los festivos y domingos, mientras que la reducción de la jornada laboral podría afectar sobretodo a los pequeños negocios.