España, junto a los países del Sur y del Este, avisan de que los recortes del presupuesto “socavan” a Europa
A pesar de que los países frugales, amigos de recortar el presupuesto y de evitar la deuda pública para financiarse, salieron inmediatamente el pasado sábado a lanzar sus críticas contra la propuesta irlandesa de negociación del Presupuesto plurianual europeo, correspondiente a 2028-2034, los países del Sur y del Este se dieron más tiempo y guardaron un sorpresivo silencio que se rompió con una cena de sus dirigentes este pasado lunes. Los amigos de la Cohesión, el grupo de hasta 16 países de la UE encabezado por España, Italia, Grecia o Portugal, “lamentaron” el recorte del 8%, unos 140.000 millones, de la propuesta irlandesa para las cuentas públicas europeas de los próximos siete años.
Irlanda, como presidencia rotatoria de la Unión Europea, presentó este sábado las bases para negociar el próximo presupuesto plurianual europeo para el periodo 2028-2034 con un importe de 1,6 billones de euros, lo que supone un recorte del 8%, y tira por tierra la iniciativa de la Comisión Europea, respaldada por países como España o Italia, de elevar la cuantía presupuestaria a 1,76 billones para afrontar los nuevos retos de competitividad y defensa sin rebajar las partidas de la Política Agraria Común y los fondos de Cohesión.
El secretario de Estado para la Unión Europea de España, Fernando Sampedro, se encuentra este martes en Luxemburgo para participar en la reunión de ministros del ramo para preparar la cumbre de líderes de los 27 que se celebra los días 15 y 16 de octubre. Sampedro ha señalado que “los recortes propuestos no son ni deseables ni aceptables para afrontar el nivel de ambición que Europa necesita para los próximos años”.
Los amigos de la Cohesión aseguran, en un comunicado, que con estos recortes se “corre el riesgo de socavar la capacidad de la Unión para cumplir sus prioridades y preservar su credibilidad”. Además, añaden que “no es momento de que Europa reduzca su nivel de ambición”. El próximo presupuesto europeo “debe permitir a la Unión responder a desafíos crecientes, entre ellos seguridad y defensa, competitividad, conectividad, seguridad energética y resiliencia”, ahora bien este esfuerzo “no debe hacerse a costa de las políticas consagradas en los Tratados”, es decir, la Política Agraria Común y los Fondos de Cohesión, dedicados a reducir las desigualdades económicas dentro de la UE.
Para tratar de contentar a todos, la propuesta irlandesa propone un recorte de 140.000 millones de euros, en el que apenas se reducen las partidas de agricultura y cohesión para contentar a los países del Sur. Sin embargo, no parece gustar a ninguna de las dos partes y vislumbra una difícil negociación entre los líderes de los 27, que se reúnen este jueves y viernes en una cumbre en Bruselas. De hecho, el mismo sábado, países frugales como Alemania, Países o Suecia ya salieron a decir que “el documento de negociación del nuevo marco financiero plurianual es inaceptable. El volumen global del presupuesto debe reducirse considerablemente” e incluso el canciller alemán, Friedrich Merz, subrayó que “el importe de la nueva propuesta no constituye una base para llegar a un acuerdo”.
Sampedro ha recordado que los países que forman el grupo de los amigos de la Cohesión suponen “el 58% de las contribuciones nacionales al presupuesto europeo” y ha apuntado que ningún otro país “ha pedido una ambición al nivel del 2% de la renta interior bruta de la Unión Europea para ser capaces de abordar los desafíos a los que se enfrenta la Unión Europea tanto en materia de seguridad y defensa como de competitividad como de transición ecológica digital y social y también defender la política de cohesión, la política agrícola y de pesca y los intereses de las regiones ultraperiféricas y de las regiones de España y de la Unión Europea”.
Además, los países amigos de la Cohesión destacaron la necesidad de debatir “nuevos recursos propios genuinos, justos, simples y no regresivos”, así como de explorar posibles opciones para crear margen fiscal adicional, entre ellas un reembolso más gradual de NextGenerationEU así como instrumentos europeos de deuda limitados y específicos, en forma de préstamos“.
El ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, propuso redefinir el calendario de devolución de la deuda de los fondos Next Gen de manera que se podría contar con 11.000 millones anuales adicionales o 70.000 millones para el conjunto del periodo presupuestario, entre 2028 y 2034, que se podrían dedicar a “inversiones estratégicas”.
Francia, que tiene una posición intermedia, participó en la cena de los países amigos de la Cohesión. El Gobierno de Emmanuel Macron, totalmente contrario a que se rebajen las partidas de la Política Agraria Común, está peleando para que añadan una serie de impuestos a los gigantes digitales estadounidenses, a las apuestas y el juego en internet y a las empresas de criptomonedas, que Irlanda, sede de las principales compañías digitales de EEUU, dejó sospechosamente fuera de la propuesta de negociación presupuestaria.