Estados Unidos vota siempre en martes desde 1845: la razón son los granjeros que tardaban un día en llegar al pueblo
Estados Unidos celebra sus elecciones federales el martes por una decisión tomada cuando muchos votantes eran agricultores y podían necesitar un día de viaje para llegar a las urnas. La combinación del trabajo en el campo, el descanso religioso del domingo y los mercados del miércoles convirtió el martes en una opción práctica para aquella sociedad del siglo XIX.
El origen legal está en una norma aprobada el 23 de enero de 1845, que estableció una fecha común para elegir a los compromisarios encargados de votar al presidente y al vicepresidente: el martes siguiente al primer lunes de noviembre. La primera elección presidencial celebrada con ese calendario unificado tuvo lugar el 7 de noviembre de 1848.
Un lunes para viajar y un martes para votar
Para entender la elección del día, hay que imaginar un país con caminos difíciles y desplazamientos a caballo o en carruaje. Muchos electores vivían lejos de la cabecera del condado, donde debían acudir a votar. El trayecto podía ocupar una jornada.
Celebrar las elecciones el lunes habría obligado, aparte de ellos, a salir el domingo, dedicado al culto y al descanso en numerosas comunidades cristianas. El miércoles tampoco resultaba conveniente: era un día habitual de mercado, cuando los agricultores vendían sus productos.
El martes permitía encajar ambas obligaciones. Los votantes podían viajar el lunes, depositar su papeleta el martes y regresar a tiempo para el mercado del miércoles, según explica la reconstrucción histórica recogida por la emisora pública GBH.La elección de noviembre también respondía al calendario agrícola. La cosecha de otoño ya había terminado y todavía no habían llegado las condiciones invernales que podían dificultar los desplazamientos. La Biblioteca del Congreso recoge esa relación entre el trabajo rural y la fecha electoral.
Unificar las fechas también buscaba evitar abusos
Antes de 1845, los estados podían seleccionar a sus compromisarios presidenciales en fechas distintas dentro del plazo establecido por la legislación federal. Esa dispersión generaba preocupación por posibles manipulaciones y por la influencia de los resultados conocidos en los lugares que aún no habían votado.
El Congreso estableció una jornada común para reducir esos riesgos. La norma se refería inicialmente a la elección de los compromisarios presidenciales, por lo que no fijó de golpe el calendario de todas las elecciones estadounidenses.La extensión llegó después. En 1872 se aprobó la alineación de las elecciones a la Cámara de Representantes con esa fecha, aplicada desde 1876. En 1914, tras introducirse la elección popular de los senadores, sus comicios también quedaron vinculados a esa jornada.
La regla exige que haya pasado el primer lunes
La fórmula tampoco significa que se vote necesariamente el primer martes del mes. Si noviembre comienza el martes, la jornada electoral corresponde al día 8, porque antes debe transcurrir el primer lunes. Así, la fecha puede situarse entre el 2 y el 8 de noviembre.
Además, el martes es la jornada electoral fijada para los comicios federales ordinarios. Los procedimientos de voto anticipado permiten que muchos ciudadanos depositen su papeleta antes, y las elecciones especiales, estatales o locales pueden seguir otros calendarios.