Alberto Núñez Feijóo ha eludido una autocrítica en profundidad y ha apelado a que el PP partía de muy alto para explicar su caída de dos diputados. Ha atacado con dureza a Pedro Sánchez, recordando que la distancia con el PSOE es la mayor (ocho diputados) y que el PSOE anda más cerca del tercero, Vox, el gran triunfador del 8-F, que del ganador, Jorge Azcón. Pero más allá de los argumentario, en lo sustancial, el futuro, el presidente del PP ha asumido, en referencia a la necesidad de pactar con el partido de Abascal: "Los aragoneses han dicho que tenemos que entendernos".
No hacerlo, según Feijóo, sería añadir "frustración" a los electores. Eso sí, ha advertido a Vox, que ese acuerdo de "la mayoría", que representa el 53% de voto de la derecha, debe basarse en "la responsabilidad". Eso remite, entre otras cosas, a respetar la legalidad, sin ir a un choque abierto con el Ministerio del Interior -por la seguridad- o con Europa -por Mercosur-, dos iniciativas que abanderá Vox.