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Fátima Báñez, la ministra de la reforma laboral de Rajoy y de la anterior gran huelga general

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La exministra de Trabajo Fátima Báñez ha fallecido este miércoles en el accidente ferroviario de dos trenes de alta velocidad en Toledo, en el que han muerto al menos 69 personas. Báñez era natural de San Juan del Puerto (Huelva) y tenía 59 años. Fue ministra de Trabajo con el Partido Popular desde 2011 a 2018, todo el mandato del presidente Mariano Rajoy, con el que firmó la reforma laboral de 2012, motivo de una de las últimas grandes huelgas generales en el país, muy criticada por los sindicatos y la izquierda y a la que quedó ligada como la medida más destacada de su carrera política. 

Casada y con dos hijos, siempre embajadora de su tierra de origen, tanto Huelva como Andalucía, Báñez ha fallecido este miércoles mientras viajaba a Sevilla para participar en un acto de la patronal por el Día de la Empresa de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA). La CEOE la fichó en 2020 en plena pandemia para el proyecto ‘Empresas que ayudan’ durante la crisis de la COVID de la Fundación CEOE, que unos meses más tarde pasó a presidir. 

Aunque se apartó de la política más activa en 2019 seguía participando en actos del PP y formaba parte de la Fundación Reformismo 21, creada por el actual presidente de la formación, Alberto Núñez Feijóo, que este miércoles le dedicaba unas palabras de afecto mientras aún estaba desaparecida. También Juanma Moreno, el presidente de Andalucía, con el que iba a verse en Sevilla tras el viaje, que desgraciadamente acabó en tragedia.

Licenciada en Derecho y en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia Comillas-ICADE en 1992, Fátima Báñez desarrolló la mayor parte de su carrera profesional como política, en distintos cargos como representante del Partido Popular. 

De 1997 a 2000 fue miembro del Consejo de Administración de RTVA (la televisión pública andaluza), ocupó distintos cargos en el PP andaluz y en el año 2000 dio el salto al Congreso de los Diputados, donde fue parlamentaria hasta 2019. 

En 2011, ocuparía el cargo más relevante de su carrera, cuando fue elegida por el recién nombrado presidente Mariano Rajoy como ministra de Trabajo (en realidad, de “Empleo y Seguridad Social”), sucediendo en el cargo al socialista Valeriano Gómez.

Báñez, de trato amable, educado y cercano, también con sus rivales políticos y con personas alejadas de su ideología, se mantuvo en el puesto durante todo el mandato de Rajoy, pese a las movilizaciones sociales vinculadas a sus políticas y a las constantes críticas de oposición y sindicatos. 

Ministra de importantes recortes en la Gran Recesión

En plena crisis económica, con la tasa de paro disparada al 20% en ese momento (y llegaría al 27%), Báñez fue responsable de la reforma laboral de marzo de 2012 del PP. En un marco de recortes y políticas de austeridad generalizados, la regulación facilitó y abarató el despido, devaluó el papel de los sindicatos en la negociación colectiva, permitió firmar convenios a la baja en las empresas respecto al sector, así como allanó el camino para los descuelgues de condiciones laborales. 

La reforma laboral de 2012 supuso la primera gran huelga general de ese año, en marzo, y se convirtió durante años en el ‘enemigo número 1’ de sindicatos y la izquierda en la oposición, como bandera de una de las políticas del PP menos populares entre la población trabajadora. 

Cuando en 2013 miles de jóvenes españoles salían fuera de España por la falta de oportunidades en la crisis financiera, que disparó el desempleo juvenil por encima del 55%, Báñez tuvo una de sus intervenciones políticas más recordadas y criticadas. “Eso se llama movilidad exterior”, respondió la entonces ministra de Empleo en el Parlamento a una pregunta de la diputada socialista María González.

Además, entre las políticas del mandato de Báñez también destacaron otros importantes recortes sociales. Por un lado, en la protección por desempleo, tanto en la prestación como en el subsidio para mayores de 52 años, que elevó a 55 y que tumbó el Constitucional en su criterio para tener en cuenta toda la renta del hogar. 

Por otro, fue también la artífice de la reforma de las pensiones unilateral de 2013 del PP, con recortes tanto en la subida anual de las pensiones –que quedaban semicongeladas con alzas del 0,25%– como en las futuras pensiones ligadas a la esperanza de vida (el llamado “factor de sostenibilidad”). El propio PP de Mariano Rajoy dejó de aplicarla al final de su mandato por la enorme contestación social de los movimientos pensionistas en la calle. 

En el lado contrario, en su mandato se inició la ampliación de los permisos de paternidad desde las dos semanas a las cinco. La extensión a cuatro semanas estaba prevista por ley en 2007, del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, pero el PP la retrasó durante la crisis financiera. En 2017, finalmente se aprobaron estas cuatro semanas y, en 2018, las cinco semanas, fruto de un pacto con Ciudadanos para los Presupuestos Generales del Estado.

Fichada por la patronal para su Fundación

Con el fin del Gobierno de Mariano Rajoy, fruto de la moción de censura de la izquierda en la oposición ante los casos de corrupción del PP, Fátima Báñez permaneció como diputada de la derecha en la oposición hasta 2019. 

En marzo de ese año, la exministra anunció que dejaba la política para “iniciar una nueva etapa en el ámbito privado”. Fátima Báñez, muy próxima a Soraya Sáenz de Santamaría, había formado parte de su equipo en el intento de la 'número 2' de Rajoy de hacerse con la presidencia del PP, que finalmente ganó Pablo Casado. Aunque sin cargos, Báñez siguió participando en actos del PP. 

Un año más tarde, en plena pandemia de COVID, se confirmó el fichaje de la gran patronal CEOE, liderada por Antonio Garamendi, que sonaba desde el año anterior y que se había retrasado ante las críticas de parte del empresariado a un fichaje que consideraban poco estético y que podía ligar demasiado a la CEOE con el PP. 

Desde ese año, Báñez se convirtió en la presidenta de la Fundación CEOE, encargada de proyectos sociales de la patronal, con sueldo de directiva, que ha ocupado hasta este miércoles. 

Fátima Báñez ha ocupado otros cargos en la empresa privada en estos últimos años. Se convirtió también en consejera de la farmacéutica cotizada Rovi, formaba parte del consejo de administración de Iberdrola Energía Internacional y ha sido consejera de las filiales de la eléctrica en Estados Unidos (Avangrid) y México.