Hace un año los europeos se arrodillaron ante Donald Trump, ahora están trabajando para darle la espalda
Los últimos años han estado marcados por tensiones geopolíticas en el seno de la Unión Europea: la guerra de Ucrania, la amenaza de Rusia, los conflictos en Oriente Medio o la irrupción de Donald Trump en la Casa Blanca. Desde que Estados Unidos cambió de presidente, las relaciones Bruselas-Washington han ido en detrimento.
En los últimos meses la situación se ha enfriado como nunca. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, señaló que los veintisiete están experimentado condiciones comerciales desleales, competencia desleal e incluso "chantaje" por parte de otros países en lo que respecta al comercio. Entre ellos, Estados Unidos.
Según DR, la confianza ha sido reemplazada por desconfianza y amenazas. Esto significa que Europa ha emprendido ahora el mayor cambio de política de seguridad y de rumbo económico desde la caída del Muro de Berlín.
Europa debe depender menos de la compra de bienes y servicios de otros países. Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, es claro: "Europa debe ser más autónoma".
Acuerdo débil en vigor
Esta semana, mientras los miembros del G7 se reunían en Evians-Les-Bains, los miembros del Parlamento Europeo votaron la aprobación del acuerdo comercial que la UE y Estados Unidos firmaron hace un año. Según el medio de comunicación, este documento es "una prueba clara de lo débiles que eran los países de la UE hace un año, cuando el presidente Trump decidió iniciar una guerra comercial internacional".
Hace un año, Bruselas se vio obligada a prometer unas condiciones poco interesantes para su economía: eliminar todos los aranceles europeos sobre los productos industriales estadounidenses. "Muchos beneficios para las empresas estadounidenses. Muchas desventajas para los negocios europeos", reza la publicación.
Europa se fortalece
Tal y como avanza el digital, los líderes de la UE quieren evitar a toda costa que esta situación vuelva a ocurrir en el futuro. Por ello, han lanzado toda una serie de iniciativas, todas con un propósito común: garantizar una Europa más autónoma. Es decir, eliminar la dependencia tecnológica, energética y militar.
Después de tener que arrollidarse ante un mundo cambiante e inseguro, parece que Europa se blinda y trabaja para crear una situación de fortaleza ante las amenazas.