Voice of Freedom Повна версія

La acampada de Sol resiste a los ataques y provocaciones de los ultras el 12 de octubre: “Sigue habiendo mucho fascismo”

· Politics

Pronto ha comenzado este lunes la Fiesta Nacional en la Puerta del Sol. Al habitual repiqueteo de campanas y sirenas de la Policía durante la noche se han sumado los gritos de numerosas personas que a lo largo de toda la madrugada han proferido insultos e incitado a los acampados. Más de un millar de tiendas de campaña y cientos de activistas por la vivienda digna y asequible han amanecido este 12 de octubre sin nada que celebrar, tal y como han repetido a lo largo de la jornada.

La jornada de mayor exaltación nacional del calendario se desarrollaba sin grandes incidentes en el kilómetro cero hasta que, tras finalizar el desfile militar, centenares de personas se han acercado a la protesta y se han llegado a encarar con algunos de los activistas, frente a los que han realizado el saludo fascista y han cantado el 'Cara el Sol'. La acampada ha respondido haciéndoles frente y con una cadena humana improvisada que las personas del lugar y de todas las edades no han dudado en realizar.

Aquí no hay aviones, ni tanques, ni helicópteros, ni militares, tampoco reyes, pero sí una organización milimétrica vertebrada en torno al apoyo mutuo, la solidaridad, la templanza y la fuerza de aquel que se sabe con la razón. 

Los ultras, mayoritariamente muy jóvenes, han sido desplazados por la Policía a las calles aledañas. En la acampada eran conscientes de que la efeméride podía ser sinónimo de peligro para ellos. La exaltación de los nacionalistas ha hecho que las amenazas de grupos de ultraderecha aumenten. La Asamblea de la Acampada de la Puerta del Sol ha denunciado que hay personas heridas tras la entrada de ultras a la plaza.

“Aquí aguantaremos”

Dos semanas lleva Víctor en la acampada. Esta mañana se ha levantado al principio de la calle Arenal, hasta donde se ha extendido la protesta. Este joven de 21 años recogía un poco el lugar mientras aviones del ejército surcaban el cielo de la capital dejando tras de sí los colores de la bandera rojigualda y numerosos turistas elevaban sus móviles al aire para captar una posible repetición del acontecimiento que nunca se ha producido. “Estar aquí es icónico. Ayuso ha intentado forzar la ley y echarnos por la Justicia, pero no lo ha conseguido”, ha comentado este cocinero mientras dos mujeres vendían lotería de Navidad en las inmediaciones. Quedaban cinco minutos para llegar a las 12.00 horas.

El también estudiante de la Universidad Autónoma de Madrid ha recordado que ya son varias las convocatorias de la extrema derecha que llaman a desalojar mediante la fuerza el campamento. “Aquí aguantaremos y seguiremos los días que sean necesarios”, ha añadido. 

Sobre las 12.00 horas, Megan recogía su esterilla, en la que lleva durmiendo cinco días, y salía el mar de plástico azul en el que se ha convertido la Puerta del Sol. “Me han dicho mis amigas que hoy los fachas parecían mucho más enfadados por la mañana, que venían aquí con la bandera de España, pero nosotras estamos muy calmadas”, ha señalado.

A su lado estaba Melinda, su compañera de clase en el Instituto San Isidro, situado apenas unos metros más allá de la acampada. Ella lleva cuatro días durmiendo en el suelo: “Esta madrugada sí que ha venido gente a gritar que viva Franco y buscando pelea. También se han paseado reproduciendo el himno de España y gritándonos”. A sus 15 años, Melinda asegura que el 12 de octubre no significa nada para ella. “En la fachada tienen colgadas las banderas de Latinoamérica, como si fueran trofeos, y para mí no son más que colonizaciones”, ha explicado señalando a la sede del Gobierno regional.

Al margen de la Fiesta Nacional

Teo tiene 18 años y estudia un grado medio de Imagen y Sonido. Hace más de una semana que pasa todo el tiempo posible en la acampada: “Estamos aquí por un motivo justo. A mí me convencieron mis amigos de venir”. Mientras dice estas palabras, al lado pasa un hombre con una bandera carlista, con la cruz de Borgoña, reivindicada por la ultraderecha. “Somos una comunidad muy respetable, muy acogedora. Mola formar parte de algo así”, ha añadido.

A este joven que trabaja como ayudante de reformas en Lavapiés no le dice mucho la Fiesta Nacional. “Si fuera una España de la que estuviera más orgulloso, quizá lo celebraría de otra forma, pero aquí sigue habiendo mucho fascismo”, ha sostenido.

Esta noche, Teo ha dormido junto a Guillermo bajo un cartel que rezaba “nosotros también luchamos por España”. “Es imposible independizarse con los precios de los alquileres, y eso es para nosotros, las personas de izquierdas, y para el fachorro currante que viene aquí a molestarnos”, ha expresado a sus 18 años.

Guillermo, captador de socios para ONG y próximo estudiante del grado superior de Audiovisuales, ha asegurado que le da “pena” que la Fiesta Nacional esté tan polarizada en España. “Me siento un poco al margen, la verdad”, ha recalcado este vecino de Daganzo de Arriba con una bandera de los pueblos originarios ondeando cerca de él.

Ana Jiménez y Ona han decidido acercarse este 12 de octubre a la acampada. “Yo no celebro esta fiesta”, ha adelantado esta catalana de 46 años. “He venido aquí con mi hija para que aprenda que tenemos que luchar por nuestros derechos, porque nadie nos los va a dar sin luchar”, ha comentado. Su hija Ona, de 9 años, ha participado de la protesta. Ha pintado varias pancartas. En una de ellas, se podía leer la inocente exigencia de “imprimir más dinero y repartirlo”. En otra, que “queremos casas para todas”. “Yo soy catalana y de esta Fiesta Nacional se han apoderado los españoles y los fachas, así que este día tiene doble connotación en contra de lo que yo pienso y siento”, ha agregado.

Críticas a Pedro Sánchez desde Sol

Si Víctor tuviera delante al presidente del Gobierno, abucheado e insultado hoy por los asistentes al desfile militar, le diría “que se baje de la presidencia y que deje paso a la gente que intenta hacer algo bueno por el país”. Megan reprocharía al líder socialista “lo mal que lo ha hecho” y que “no es ningún presidente ejemplar”. “Los de derechas tienen una visión muy desenfocada de la izquierda. Piensan que el PSOE es de izquierdas y para mí es un partido de centro”, ha agregado esta joven de 15 años. 

Su compañera de instituto, Melinda, ha sostenido que Sánchez “parece que ha espabilado un poco”, pero que las medidas propuestas no resuelven de manera estructural el problema de la vivienda en España: “Lleva dos legislaturas y no ha hecho nada”. Jiménez, por su parte, exigiría al socialista que fuese más valiente. “Han estado muchos años en el poder y en este país la vivienda ha llegado a una situación crítica con tantos desahucios y precios elevadísimos de los alquileres”, ha subrayado.

Desde el punto de vista de Teo, lo primero que habría que pedirle a Sánchez es “que sea una izquierda más leal y que deje de mentir al decir que va a hacer cosas que luego no hará”. Su compañero de tienda, Guillermo, también con 18 años, ha subrayado sobre el líder del Ejecutivo que “solo le interesa seguir en el poder” y que está “obsesionado con seguir gobernando”.

Por el momento, los concentrados no señalan ningún día para levantar la protesta. Se baraja que, con casi total seguridad, continuarán como mínimo hasta el 11 de noviembre, cuando se celebrará la primera huelga general en España en más de una década. Arriarán las banderas que hoy se han paseado por Madrid: la lucha continuará exactamente igual sin ellas.