La Administración Trump no quiere soldados "gordos" e impone análisis de testosterona obligatorios
El Departamento de Defensa estadounidense no cambió solo el nombre por el de Guerra como única marca de la Administración Trump en la cartera. El secretario Pete Hegseth ha anunciado este jueves una nueva medida que será obligatorio para todos aquellos militares que hayan alcanzado o superen los 30 años de edad. Y le será impuesta bajo un claro pretexto, la de que llegan nuevos requisitos y exigencias para evitar que haya soldados "gordos" y "barbudos".
Hegseth ha aludido a una medida que ya ha sido recibida con polémica, al tratarse de un examen médico obligatorio para dicha cohorte de edad en el Ejército de EEUU. Tendrán que someterse a análisis de testosterona —la hormona masculina— con el objetivo de comprobar si cuentan los niveles "adecuados" para lograr un mayor rendimiento.
Concretamente, este expresentador de la cadena Fox News ha hablado de restaurar o devolver el "más alto estándar masculino", en sintonía con una de sus afirmaciones más comentadas desde su entrada en el cargo, a las que también acompañaron otras criticando la presencia de mujeres en las tropas. Lo ha anunciado todo en un vídeo compartido en sus redes sociales que ha acompañado del encabezamiento: "The High-T Department of War".
Hegseth defiende que "tenemos el deber sagrado de mantener esa ventaja"
Así, el secretario de Guerra ha insistido en que continúan invirtiendo "considerablemente" en sistemas de armas y equipamiento militar, pero al final la "ventaja táctica más decisiva siempre será el combatiente individual". Y Hegseth cree que EEUU ha destacado en ese factor: "Tenemos el deber sagrado de mantener esa ventaja. Por ello, para cumplir con ese compromiso hoy, autorizo un nuevo programa de detección de deficiencia de testosterona para nuestro personal militar, garantizando que cuenten con los niveles adecuados de esta hormona para rendir al máximo de sus capacidades".
Hegseth ha señalado también que la obligatoriedad del análisis será a partir de los 30 años, pero que se abrirá de forma voluntaria a menores. Ha explicado que han elegido esa edad porque "científicamente comprobado que, con la edad, los niveles de testosterona suelen disminuir de forma natural", adelantando que "los militares de 30 años o más se someterán a pruebas anuales como parte de su evaluación médica periódica".
¿Qué ocurrirá si se detectan bajos niveles de testosterona? El secretario de Defensa de Trump explica que "si se recomienda tratamiento, la terapia de reemplazo de testosterona es totalmente opcional". Lo ha justificado en que "esta iniciativa no busca mejorar artificialmente el rendimiento, sino restaurar y optimizar sus capacidades naturales, proteger su longevidad y asegurar que cuenten con la base biológica necesaria para el combate".