La inflación en la eurozona sube al 2,9% en julio y abre la puerta a un incremento de los tipos de interés en septiembre
Los precios en la eurozona se han incrementado un 2,9% en julio, frente al 2,8 % que se registró el mes anterior, según la estimación preliminar publicada por Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea. Aunque solo es una décima, esta subida de la inflación abre la puerta para que el Banco Central Europeo (BCE) eleve en septiembre los tipos de interés, que se encuentran en el 2,25% en la actualidad.
La reanudación de la guerra de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz ha vuelto a elevar los precios de los combustibles, que se han disparado un 10%. En otros sectores los incrementos fueron menores, aunque los precios de los servicios se elevaron un 3,3 %, (un 3,2 % en junio), la inflación de los alimentos, el alcohol y el tabaco se incrementó un 1,2% (por debajo del 1,5% del mes anterior) y los bienes industriales no energéticos subieron un 0,9%, (0,7% en junio).
Teniendo en cuenta que los datos de crecimiento económico del segundo trimestre de 2026 para la eurozona son bastante mejores de lo previsto, con un incremento del PIB del 0,4%, la presión aumenta sobre la presidenta del BCE, Christine Lagarde, para que el BCE confirme una nueva subida de los tipos de interés en septiembre.
El debate entre los analistas era si el BCE debía subir los tipos 25 puntos básicos en septiembre o se podía retrasar la decisión ante la debilidad de la economía europea. El alto el fuego alcanzado entre Estados Unidos e Irán de junio había alimentado las esperanzas de que lo peor de la crisis hubiera quedado atrás. De hecho, la inflación se relajó más de lo esperado en junio, con una desaceleración hasta el 2,8%, y los indicadores de la marcha de la economía parecían que son mejores de lo esperado.
Ahora las expectativas de los mercados es que la institución monetaria suba con casi toda seguridad los tipos en la próxima reunión de septiembre. En la última reunión del BCE, Lagarde comentó que durante el foro anual de bancos centrales celebrado en Sintra a principios de julio la percepción del riesgo para inflación y el crecimiento estaban “equilibrados”. Sin embargo, con la reanudación del conflicto en Oriente Medio, “los riesgos para las perspectivas de inflación siguen sesgados al alza”.
En España los precios se elevaron un 3,5% en julio, lo que supone un aumento de tres décimas respecto a la registrada en junio y su tasa más elevada desde mayo de 2024. En pleno 'shock' energético por la guerra en Irán, la inflación en nuestro país encadena cinco meses consecutivos por encima del 3% y alcanza en julio su pico más alto en más de dos años.
En el caso de Francia, los precios subieron mucho más de lo esperado en julio, con una inflación del 2,4%, cuando las previsiones eran de que se mantuviera en el 2%.
En la última revisión de previsiones económicas, el BCE apuntó que la inflación se situará en el 3,0% en 2026, el 2,3% en 2027 y el 2,0% en 2028. La inflación subyacente se mantendrá en el 2,5 % en 2026 y 2027, y en el 2,2 % en 2028. Los expertos del Banco Central revisaron al alza la inflación “debido a una trayectoria más elevada de los precios de la energía, que, en cierta medida, se espera que se traslade a la inflación de los alimentos, los bienes y los servicios”, aunque se mantiene cerca del objetivo base del 2%.