La riqueza de las familias marca récord en el segundo trimestre y su deuda sobre PIB cae a mínimos de 1999
La riqueza financiera de las familias españolas, la diferencia entre ahorros y deudas, aumentó un 12,2% en el segundo trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2025, a pesar de la inflación, con lo que pulverizó un nuevo récord y llegó a 2,81 billones.
Según las Cuentas Financieras de la Economía Española publicadas este jueves por el Banco de España, la riqueza financiera se elevó a finales de junio de 2026 exactamente hasta 2,812 billones de euros, una cifra inédita en la serie histórica. Mientras que la deuda de las familias se moderó hasta el 41,9% del PIB, valor mínimo desde el tercer trimestre de 1999.
El avance de la riqueza se explica principalmente por las revalorizaciones de los activos, especialmente las participaciones en el capital y fondos de inversión.
Los activos financieros de los hogares (dinero en efectivo, acciones, depósitos y valores en renta) aumentaron un 10,46% frente a un año antes, hasta los 3,64 billones.
En relación con el producto interior bruto (PIB), los activos financieros netos representaron un 209,7% al cierre del segundo trimestre de 2026, y la riqueza financiera neta, una vez descontadas las deudas, supuso el 161,8%.
El grueso de los activos financieros de los hogares españoles estaba en participaciones en el capital, que sumaban el 32,8% del total; seguido de efectivo y depósitos (32%); fondos de inversión (17,5%), y seguros y fondos de pensiones (11,5%).
Se observa un ligero aumento de las participaciones en el capital y en los fondos de inversión, compensado con la evolución a la baja de efectivo y depósitos.
La deuda de familias y empresas
La deuda consolidada de los hogares y las empresas ascendió a 1,805 billones de euros a finales del segundo trimestre de 2026, un 1,8% más que un año antes.
En el caso de los hogares, la deuda aumentó y pasó de 718.495 millones de junio de 2025 a casi 728.820 millones a cierre del segundo trimestre de 2026.
Respecto al PIB, sin embargo, la ratio de deuda de los hogares disminuyó hasta el 41,9%, el nivel más bajo desde el tercer trimestre de 1999.
Por su parte, la deuda consolidada de las empresas aumentó desde los 1,055 billones de junio de 2025 a los 1,077 billones de cierre del segundo trimestre de 2026, lo que supone, sin embargo, el 61,9% del PIB, el porcentaje más bajo desde el tercer trimestre de 2001.
La evolución de la deuda consolidada de las empresas se explica, principalmente, por la menor emisión de acciones no cotizadas y otras participaciones, que fue más que compensada con la evolución de las operaciones en el caso del resto de instrumentos.
En cuanto a las Administraciones Públicas, las operaciones consolidadas de los activos en el segundo trimestre de 2026 alcanzaron el 0,8 % del PIB, por debajo del promedio desde 2022, que se explica principalmente por las transacciones de efectivo y depósitos y de los otros activos.
Las operaciones por el lado del pasivo en las Administraciones Públicas se situaron en el 3,2 % del PIB, por debajo del promedio desde 2022, debido a los valores representativos de deuda y los préstamos, añade el Banco de España.