La tercera etapa del Tour, sin público en territorio francés: "Un incendio excepcional, medidas excepcionales"
El incendio forestal que estos días está azotando los Pirineos Orientales ha provocado que el Tour de Francia tome medidas excepcionales. La tercera etapa de la Grande Boucle, que este lunes parte de Granollers pero termina ya en suelo galo, en Les Angles, no contará con público en las carreteras, entre otras prohibiciones.
"Dadas las terribles condiciones del incendio, acordamos no permitir el paso de la caravana publicitaria por los últimos 40 kilómetros, el tramo final en Francia, y limitar el acceso a los ciclistas y a los vehículos esenciales de la organización. Pedimos al público que no se acerque al recorrido de la carrera ni a la zona de meta", pronunció Christian Prudhomme, director del Tour.
También la ronda gala emitió un comunicado al respecto, advirtiendo que la situación requiere una movilización masiva de recursos para la extinción de incendios, fuerzas de seguridad internas y todos los organismos gubernamentales: "La máxima prioridad sigue siendo la protección de las personas, los bienes y los espacios naturales, así como el control del fuego".
Las medidas, que también fueron acordadas por el prefecto de los Pirineos Orientales, Pierre Regnault de la Mothe, tienen como objetivo limitar la movilización de recursos públicos a lo estrictamente necesario, para que puedan priorizarse las operaciones de rescate y extinción de incendios. "Dado que la situación sigue siendo muy cambiante, podrían realizarse ajustes adicionales", avisan.
La tercera etapa, de 195,9 kilómetros, se inicia en Granollers pero ya se adentra en los Pirineos. Cuenta con cuatro ascensiones. La primera, de tercera categoría, al poco del comienzo (Cota de Sant Feliu de Codines). En el desenlace se encadenan las otras tres. Primero, el Col de Toses, de Primera categoría (9,3 kilómetros al 6,5%) y, para terminar, el Col du Calvarie y la subida a Les Angles (1,7 km. al 6,5%), ambos de tercera.
No es el único peligro que acecha al Tour en los próximos días. La ola de calor extremo que se espera podría hacer que se modificaran o suspendieran algunas de las etapas. "Adaptarse forma parte del día a día de un organizador de carreras ciclistas, más allá del Tour. Por lo tanto, todo esto se realiza en coordinación con las autoridades estatales: mantuvimos un contacto constante. Nos adaptaremos de nuevo mañana, pasado mañana, el año que viene o, si fuera necesario, dentro de tres años", sentenció Prudhomme.