La UCO acota el supuesto plan violento contra la jueza Biedma al relato de una llamada entre un clan y un exjuez conspiranoico
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha entregado un nuevo informe al juez de la Audiencia Nacional que instruye el caso Leire Díez en el que plasma las declaraciones en sede policial de hasta cuatro testigos en relación con las actividades que la trama investigada pudo llevar a cabo para entorpecer la investigación abierta en Badajoz contra el hermano del presidente del Gobierno.
El informe, al que ha tenido acceso elDiario.es, recoge que uno de esos testigos, Cintia Rocho —que pertenece a un clan vinculado con el narcotráfico en Badajoz y que es conocida con el apodo de 'La Celsa'—, explicó que, en una conversación telefónica que mantuvo con el exjuez Luis Sáenz de Tejada éste le indicó que a la jueza que instruía el caso, Beatriz Biedma, había que “eliminarla”. Sáenz de Tejada, quien llevaba más de una década en una cruzada contra un grupo de jueces de Badajoz y mantiene contactos con sectores conspiranoicos de la extrema derecha, figura entre los colaboradores de la exmilitante en su plan para inquietar el trabajo de Biedma.
Según recoge el atestado, Cintia Rocho recordó de esa conversación telefónica que el exjuez le indicó que Biedma “era un puto grano en el culo y que había que eliminarla”. Añadió que le llamó la atención que agregara que “a palos aprende el burro”. 'La Celsa' había contactado con el exjuez a través de los comentarios de un canal de YouTube en el que Sáenz de Tejada acostumbraba a hablar de la supuesta mafia judicial que a su juicio campaba a sus anchas en esa provincia extremeña. Esa conversación se habría producido en algún momento posterior al 23 de diciembre de 2024, cuando el hermano del presidente del Gobierno se encontraba ya investigado en el caso por el que fue finalmente condenado.
Tras esa conversación, y al ser preguntada por los agentes de la UCO, 'La Celsa' dijo que esas manifestaciones de Sáenz de Tejada se situarían “en el ámbito de una actuación de carácter físico, evidenciando la intención de causar un daño físico a la magistrada”. Este entrecomillado, no obstante, no es de la propia Cintia Rocho sino una interpretación que realiza la UCO en su informe. Según el atestado, la respuesta de 'La Celsa' ante esa proposición fue de rechazo: “Si bien en un primer momento no estaba dispuesta a ello, mucho menos después de esa llamada, ya que entendió que querían causarle daño físico”.
Otro de los interrogados por la UCO es el empresario Joaquín Parra, quien formó parte de un chat de WhatsApp llamado 'Vacaciones y Viajes' en el que participaban tanto Leire Díez como Sáenz de Tejada y el empresario Javier Pérez Dolset. Este testigo declaró que aunque él no tenía constancia de la posibilidad de una agresión física, si tuvo conocimiento de que se produjeron seguimientos a la jueza por parte de terceros vinculados con el exjuez y que conformaban un canal de Facebook denominado 'Club de debates urbanos de Badajoz'.
La UCO, en su atestado, se hace eco de la noticia de Artículo 14 que reparó en la anotación de una de las agendas de Leire Díez, la exmilitante del PSOE y principal investigada en el caso, que rezaba 'Jueza de Badajoz. La Celsa. Heroína y Gitano'. Y señala que la trama “se habría valido especialmente del exmagistrado Luis Sáenz de Tejada para desestabilizar el proceso judicial que afectaba al hermano del presidente”.
Los agentes explican que este exjuez “se encontraba implicado, incluso con anterioridad a la formación del grupo, en su particular lucha por destapar presuntar actividades corruptas que, a su juicio, existirían a nivel judicial en Badajoz”. Pérez Dolset, otro de los investigados, anotó tras reunirse con él en Tarifa en agosto de 2024: “Jueza del hermano, choriza sin igual. Luis Saenz de Tejada tiene la info”. Para la UCO, la anotación de la agenda de Leire Díez es vital, porque demuestra que la 'fontanera' tuvo conocimiento de lo que se perpetraba en Badajoz.