Las fábricas de vehículos españolas ratifican su previsión a la baja en 2026
La industria española de automoción confirma sus previsiones para 2026 como un año de transición. Tras varios meses de evolución irregular, las fábricas instaladas en España volvieron a registrar un descenso de la producción en mayo y la patronal de fabricantes (Anfac) mantiene su previsión de que 2026 cerrará por debajo de los 2,27 millones de vehículos ensamblados el pasado año.
La producción nacional cayó un 4% en mayo, hasta las 211.642 unidades, después del repunte del 8,3% registrado en abril. Con este resultado, el acumulado de los cinco primeros meses del ejercicio se sitúa en 994.400 vehículos, un 1% menos que en el mismo periodo del año anterior.
El director general de Anfac, José López-Tafall, considera que los datos confirman la tendencia observada desde comienzos de año. “La producción nacional de vehículos mantiene la tendencia observada en los últimos meses, lo que nos lleva a prever que 2026 cerrará por debajo de los 2,27 millones de unidades fabricadas en 2025, un ejercicio que ya registró una caída respecto al año anterior”, señaló.
La patronal atribuye esta evolución a dos factores principales: la adaptación de las líneas de fabricación a los nuevos modelos electrificados y la debilidad de la demanda en algunos de los principales mercados europeos, destino tradicional de los vehículos producidos en España.
Hay varias fábricas que se encuentran en pleno proceso de lanzamiento de nuevos modelos eléctricos: Seat Martorell, Stellantis Figueruelas, Mercedes Vitoria, Volkswagen Navarra y Ebro Barcelona.
Los turismos siguen lastrando la actividad
El descenso de mayo se concentró principalmente en la producción de turismos, que retrocedió un 5%, hasta las 169.470 unidades. En contraste, los vehículos comerciales e industriales lograron mantener una ligera evolución positiva del 0,3%, con 42.172 unidades fabricadas.
En el acumulado anual, los turismos registran una caída del 2%, hasta 788.748 unidades, mientras que los comerciales e industriales avanzan un 2,6%, con 205.652 vehículos.
La evolución confirma que las plantas españolas atraviesan una fase de transición industrial marcada por la llegada de nuevos modelos eléctricos e híbridos y por los ajustes necesarios para adaptar procesos productivos y proveedores a las nuevas tecnologías.
Las exportaciones siguen perdiendo impulso
La debilidad de algunos mercados europeos también se refleja en las exportaciones. En mayo, los envíos al exterior descendieron un 3%, hasta 183.195 unidades, mientras que el acumulado anual arroja una caída del 2,2%, con 843.139 vehículos exportados.
Europa continúa absorbiendo la práctica totalidad de la producción destinada a exportación, con el 92,2% de los envíos, aunque su peso disminuye respecto al año anterior. Alemania se mantuvo como principal mercado de destino con 33.558 vehículos, aunque las entregas cayeron un 5,1%. Más preocupante resulta el caso de Francia, segundo mercado para las fábricas españolas, donde las exportaciones se desplomaron un 22,3%, hasta 25.712 unidades.
Reino Unido fue la excepción positiva entre los grandes mercados europeos, con un crecimiento del 8% y 25.437 unidades recibidas. Entre los principales destinos también destacaron los avances de Polonia (+48,5%), México (+25,7%) e Italia (+20,8%), mientras que Turquía (-26,2%) y Bélgica (-25,7%) registraron los mayores descensos.
Los híbridos impulsan la transformación de las plantas
Pese al retroceso general de la producción, las fábricas españolas continúan avanzando en su electrificación. Los vehículos alternativos —que incluyen híbridos convencionales, híbridos enchufables, eléctricos y modelos de gas natural— alcanzaron en mayo las 92.851 unidades, un 12% más que un año antes. Estos vehículos ya representan el 43,9% de toda la producción nacional, una cifra que refleja el profundo cambio tecnológico que vive la industria.
Sin embargo, el comportamiento de los vehículos electrificados puros y enchufables (BEV y PHEV) sigue mostrando señales mixtas. En mayo se fabricaron 20.524 unidades, un 3,2% menos, aunque los eléctricos puros crecieron un 12,1% gracias a la incorporación de nuevos modelos en las líneas de montaje. Los híbridos enchufables, por el contrario, retrocedieron un 16,2%. En el acumulado anual, la producción de vehículos electrificados suma 88.739 unidades, un 9,2% menos que en el mismo periodo de 2025.
Anfac reclama acelerar la demanda
Para López-Tafall, la transformación industrial en marcha debe ir acompañada de una aceleración del mercado. El directivo recordó que Europa y España ya han superado el 20% de cuota mensual de ventas de vehículos electrificados, pero considera que el ritmo todavía es insuficiente para alcanzar los objetivos climáticos y asegurar la competitividad industrial. “No se trata únicamente de cumplir con los objetivos regulatorios, sino de reforzar la competitividad y el futuro industrial del sector”, afirmó.
Desde Anfac subrayan que iniciativas como el Plan España Auto 2030 o el futuro Industrial Accelerator Act europeo constituyen una oportunidad para consolidar la producción de vehículos electrificados en España. Sin embargo, la patronal advierte de que la industria necesita que el crecimiento de la demanda acompañe las inversiones realizadas por los fabricantes para evitar que la transición tecnológica siga traduciéndose en menores volúmenes de producción.