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Las hipotecas vuelven a estar bajo la lupa: Competencia investiga a los bancos y el FMI pide a España limitar las de riesgo

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Como un fantasma del pasado, las hipotecas vuelven a estar en la lupa de los reguladores y supervisores. Las entidades financieras saben que uno de sus productos estrella, con el que fidelizan clientes, está en el radar de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Al mismo tiempo, organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o la Junta Europea de Riesgo Sistémico piden a España que ponga límites y restrinja la concesión crediticia ligada a la compra de vivienda.

Todo el sector recalca que la situación actual nada tiene que ver con la de hace casi dos décadas, ni en cuanto a los colchones de capital con los que cuentan las entidades financieras, ni respecto a las facilidades a la hora de conceder las hipotecas o las ratios de mora, de impagos, por parte de los clientes. Sin embargo, las voces que hablan sobre esa actividad crediticia se han multiplicado a lo largo de las últimas semanas.

Como referencia, en esa primera década de 2000, el despegue de las hipotecas estuvo ligado a la burbuja y a que se disparara el número de viviendas construidas. Fue el 'boom' del ladrillo. “La mayor parte de las nuevas deudas de las familias estuvo dirigida a la compra de viviendas, de la misma manera que una parte significativa del crédito a sociedades se destinó a la promoción inmobiliaria”, reconocía el Banco de España en su Informe Anual de 2008. “El número de transacciones inmobiliarias creció exponencialmente (llegando a alcanzar 955.000 en 2006), al tiempo que la construcción de nuevas viviendas se incrementó sustancialmente, de manera que el parque de viviendas aumentó a una tasa anual media del 2,7% entre 1995 y 2007 (de 18,3 a 25,1 millones), auspiciada también por la evolución alcista de los precios y por las expectativas de revalorización”, ahondó.

Ahora, sin embargo, se constituyen muchas menos hipotecas que hace 20 años, como se constata en el siguiente gráfico. 

A diferencia de lo que ocurrió hace dos décadas, actualmente, el Banco de España asegura que hacen falta más viviendas y cifra el déficit en 750.000 casas. Sin embargo, al mismo tiempo, admite que está estudiando limitar la concesión de hipotecas.

“Somos el único país de Europa, con Italia, que no ha introducido medidas de restricción al crédito. Hemos recibido una recomendación explícita del FMI para que lo hagamos ya. Hemos recibido una recomendación explícita de la Junta Europea de Riesgo Sistémico, que preside Christine Lagarde, para que lo hagamos ya”, reconocía el martes, durante una comparecencia en el Congreso de los Diputados, el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá. Ese organismo europeo que mencionó Escrivá es el encargado de la supervisión macroprudencial de todo el sistema financiero de la UE y está encabezado por la presidenta del Banco Central Europeo. 

Escrivá admitió que el Consejo de Gobierno del Banco de España está realizando un “análisis sin precedentes” para decidir si introduce o no restricciones, que afectarían a las hipotecas de más riesgo, a las que se conceden, por ejemplo, a jóvenes. Un movimiento que, de facto, supondría una intervención sobre el negocio bancario. “Vemos cómo de eficaz puede ser una restricción y su efecto, pero al mismo tiempo vemos si no tiene efectos indeseados, porque son medidas intrusivas sobre el negocio bancario”. “Puede estar justificado restringir cómo dan las hipotecas”, asumió, “pero tenemos que estar seguros de que las medidas son eficaces y no estamos creando efectos adversos, a jóvenes, a hogares, crear disrupciones entre comprar o alquilar. Aspiramos a parametrizar si lo llegamos a hacer, para que no creemos efectos indeseados”. 

Algunas entidades ya han reaccionado a los posibles límites al mercado hipotecario. “En términos generales, estoy muy de acuerdo con que intervenir mercados que están funcionando perfectamente no suele ser positivo”, aseguró el 'country manager' de BBVA España, Peio Belausteguigoitia, durante el curso de verano que organiza la APIE en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander. 

En ese mismo evento, la presidenta de Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, defendió que “el mercado hipotecario español es competitivo” y que “funciona adecuadamente”. “El gobernador ya ha dicho que no ve necesarias las medidas, en este momento”, matizó la responsable de la patronal que agrupa a Santander, BBVA o Banco Sabadell, entre otras.

Competencia analiza las declaraciones de directivos

Al mismo tiempo que organismos internacionales piden límites en la concesión de hipotecas a los clientes que pueden tener más problemas para devolverlas, Competencia investiga si ha habido algún tipo de acuerdo entre las entidades en cuanto a las condiciones de los créditos. En concreto, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) está investigando las “declaraciones” por parte de directivos del sector “sobre la política comercial futura del banco relacionadas, en particular, con los tipos de interés de las hipotecas a tipo fijo”. “Tales declaraciones”, justificó el organismo presidido por Cani Fernández, “habrían permitido a las entidades del sector anticipar el comportamiento futuro de sus competidores”.

Los bancos lo niegan. Afirman que sus políticas financieras y de negocio no quedan determinadas por lo que aseguren en declaraciones públicas, como las presentaciones de resultados. Esas estrategias corporativas, indican, “no dependen de lo que oigamos o dejemos de oír en una rueda de prensa o en una comparecencia”, justificó a los medios el presidente de BBVA, Carlos Torres en el mismo curso de verano.

También la presidenta de la AEB opinó al respecto. “Nos sorprende porque sabemos que somos el mercado hipotecario más competitivo de Europa, el tercero más barato detrás de Malta y de Bulgaria”, aseguró en Santander. Defendió que, en España, las hipotecas son casi un punto porcentual más baratas que la media Europea. “Y esto refleja la mayor competencia y competitividad que tiene nuestro mercado hipotecario”, justificó. “Estoy segurísima de que las entidades cumplen a rajatabla las normativas”. También señaló que hay procesos similares llevados a cabo por la CNMC que “se han archivado y entendería que a este le pasase lo mismo, pero no quiero especular porque es muy reciente”.

Fuentes del sector bancario indican a elDiario.es que “en el mercado conviven modelos de negocio distintos: grandes bancos nacionales, entidades regionales, banca online, cooperativas de crédito y sucursales extranjeras y la competencia no se limita al tipo de interés, sino que incluye comisiones, vinculación, bonificaciones, financiación máxima, plazos y servicios asociados”. También, que el hecho de que “distintas entidades lleguen a conclusiones similares sobre la evolución del mercado no implica coordinación, sino reacción racional a información pública compartida”.

Al mismo tiempo, defienden que, en marzo, España se mantuvo como el tercer mercado con menor coste hipotecario de la zona euro, con un tipo del 2,75%, cuando en el conjunto de los países de la moneda única llega al 3,35%. 

Según los datos publicados por la Asociación Hipotecaria Española, a cierre de 2025, el saldo vivo de las hipotecas en España rozó, en total, los 619.000 millones de euros, niveles similares a los de 2022, con un crédito de dudosidad ligado a la compra de vivienda inferior al 2%. Y es un mercado que crece, en el mes de abril se constituyeron más de 40.000 hipotecas, un 2,3% más que en el mismo mes de 2025, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El importe medio de estas operaciones alcanzó los 173.331 euros, un 11% más que un año antes.

Escala el número de hipotecas y el importe contratado y, también, caminan al alza tanto los tipos en la eurozona como el Euribor, el índice que sirve de referencia para las acordadas a tipo de interés variable. Este último alcanzó en mayo el 2,8%, el nivel máximo en 20 meses. Mientras el BCE elevó hace unas semanas los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta el 2,25%, rompiendo la estrategia marcada en septiembre de 2023 y a la espera de ver qué ocurre el mes que viene, si decide seguir por esa senda para contener las presiones inflacionistas.