Los tecnoligarcas pierden las elecciones... y en la bolsa: el hundimiento tras arropar a Trump en las 'midterms'
Las urnas han hablado en Estados Unidos y a Wall Street parece no haberle gustado nada lo que tenían que decir. La derrota del Partido Republicano en las recientes midterms (elecciones de medio mandato), en las que el Partido Demócrata se ha hecho con el control del Senado y de la Cámara de Representantes, ha desatado un auténtico terremoto financiero. Los escombros están cayendo directamente sobre un sector que hasta ahora parecía intocable: el tecnológico y la joya de su corona, la Inteligencia Artificial (IA).
A medida que se confirmaba que los demócratas lograban imponerse -un escenario que el mercado no había terminado de descontar- los paneles de la bolsa se tiñeron de rojo.
El índice Nasdaq, el gran refugio de las Big Tech, sufrió un desplome inmediato. Históricamente, los mercados financieros suelen apostar por las promesas de desregulación y recortes de impuestos corporativos que abanderan los republicanos de Donald Trump, el presidente de EEUU -que no se responsabiliza de nada de esta derrota, por otro lado-. Al desvanecerse esa posibilidad, los inversores han entrado en modo pánico.
Las acciones relacionadas con el sector de la IA, sobre todo las vinculadas a la parte de infraestructuras, chips y centros de datos, fueron las grandes perdedoras ante la expectativa de que este sector afronte regulaciones y dificultades para expandir sus centros de datos.
El Partido Demócrata controlará a partir de enero todo el Congreso, además de importantes gobernaciones como la de Texas, y su postura respecto a la IA choca con la de Trump, que aboga por no frenar la tecnología para ganar la carrera a China.El sector tecnológico cayó un 7,3 %, y dentro de este, las mayores pérdidas fueron para los subsectores de semiconductores (-11,4 %), componentes (-9,5 %) y equipamiento de comunicaciones (-8,3 %). También destacó el retroceso del sector industrial (-4,1 %), lastrado por los subsectores de ingeniería (-11 %) y equipamiento eléctrico (-8,8 %).
Entre los títulos de IA más afectados por las ventas estuvieron Sandisk (-22 %), Micron (-17,5 %), AMD (-17,3 %), Marvell (-16,4 %), Broadcom (-10,4 %), Palantir (-9,7 %) y Nvidia (-9,3 %).
La presión vendedora también alcanzó a las compañías del magnate Elon Musk, y las acciones de Tesla y SpaceX retrocedieron un 10,77 % y un 9,05 %, respectivamente, en medio de la preocupación por el futuro de sus negocios ante el nuevo escenario político.Los analistas señalaban que los inversores buscan reducir su exposición al riesgo de la IA ante la falta de claridad sobre las consecuencias del control demócrata de las cámaras legislativas, teniendo en cuenta también el alto endeudamiento para gastar en infraestructuras tecnológicas.
Así, el Nasdaq entró hoy en territorio de corrección al caer un 10 % por debajo de su último récord, apuntaban los expertos.
En otros mercados, el petróleo de Texas subió un 2,72 %, hasta 90,52 dólares el barril, después de que Trump admitiera ayer el impacto de la guerra de EE.UU. contra Irán en la derrota republicana, pero defendiera el conflicto, lo que mantiene la incertidumbre sobre su fin. Además, el repunte del índice de volatilidad VIX se disparó un 69,66 %, hasta los 28,18 puntos.Los inversores acudieron a activos refugio como el oro, que subió un 0,6 %, hasta 4.098 dólares la onza, y los bonos del Tesoro, cuyo rendimiento en los títulos a 10 años bajó al 4,839, su nivel más bajo en unos dos meses. Mientras, el bitcóin perdía un 5 %, hasta 75.876 dólares.
Adiós al "boom" de la IA: ¿se ha pinchado la burbuja?
Si hay un nicho que está sintiendo el verdadero pánico tras los resultados, es el de la Inteligencia Artificial. Durante el último par de años, la promesa de la IA generativa mantuvo a los mercados a flote, inflando las valoraciones bursátiles a niveles astronómicos. Sin embargo, la victoria demócrata parece haber sido el alfiler que ha pinchado la burbuja.
Los analistas apuntan a que la agenda legislativa progresista traerá consigo un marco regulatorio estricto para la IA. Las discusiones sobre la privacidad de los datos, la regulación de los algoritmos y las leyes de protección del empleo frente a la automatización tecnológica ahora tienen vía libre. Esta inminente "amenaza" regulatoria ha congelado el entusiasmo desmedido de los inversores, haciendo que miles de millones de dólares en valor de mercado se evaporen en cuestión de horas.Ya no basta con prometer una revolución tecnológica; ahora Silicon Valley tendrá que demostrar que puede seguir siendo rentable bajo el escrutinio de Washington.
¿Qué significa esto para la economía (y para Trump)?
El impacto económico de estas midterms va mucho más allá de Silicon Valley. A nivel macroeconómico, los mercados están reevaluando sus proyecciones para los próximos dos años. Este resultado electoral no solo redefine la hoja de ruta económica del país, sino que supone un golpe directo a la figura de Donald Trump y a sus aliados políticos, quienes prometían una "ola roja" que traería consigo políticas de libre mercado sin trabas.
Mientras los pasillos de Washington digieren el nuevo mapa de poder, en los despachos de las empresas tecnológicas la resaca electoral está siendo mucho más dolorosa de lo esperado.La gran pregunta que resuena ahora en los parqués financieros es si este desplome es solo un ajuste temporal por el susto electoral, o el fin definitivo del salvaje oeste de la Inteligencia Artificial.