Macron pide a los estudiantes que vuelvan a clase tras semanas de protestas mientras los jóvenes anuncian nuevos bloqueos
Emmanuel Macron quiere que los estudiantes franceses vuelvan a las aulas y que los institutos recuperen la normalidad después de un mes marcado por las manifestaciones y los bloqueos. El presidente francés ha pedido este miércoles que los centros de secundaria reabran con normalidad el próximo lunes, coincidiendo con el final de las vacaciones de Todos los Santos, aunque las organizaciones estudiantiles tienen otros planes: ya han anunciado que ese mismo día retomarán las protestas.
"Deseo que, a la vuelta de las vacaciones de Todos los Santos, los institutos puedan reabrir, porque cuando hablamos del futuro de nuestros jóvenes, es necesario que puedan volver a clase", ha señalado Macron en una entrevista difundida por el canal de YouTube HugoDécrypte.
El mandatario considera que el Gobierno ha escuchado las reivindicaciones planteadas durante las últimas semanas y cree que ahora debe producirse una desescalada. "Lo que quiero, sobre todo, es que puedan volver a las clases, que vuelva la calma y que los institutos puedan reabrir en buenas condiciones", ha insistido.
Los estudiantes consideran insuficientes las medidas
El movimiento comenzó a finales de septiembre y durante el último mes ha provocado numerosas manifestaciones y bloqueos de institutos en diferentes puntos de Francia. El Gobierno trató de responder este lunes anunciando sus primeras medidas, entre ellas la sustitución progresiva antes de 2028 de Parcoursup, la controvertida plataforma que regula el acceso de los estudiantes a la universidad.
Macron se ha comprometido también a establecer un calendario de actuaciones para mejorar las condiciones materiales de los centros educativos, otra de las principales reivindicaciones de los jóvenes.
Los anuncios, sin embargo, no han convencido a las organizaciones estudiantiles, que los consideran insuficientes y pretenden mantener la presión sobre el Ejecutivo. Sus representantes se reunirán este jueves con el ministro del Interior, Laurent Nuñez, al que reprochan la contundencia de la actuación policial durante algunas de las movilizaciones.
La cuestión de la violencia ha ocupado precisamente una parte importante de las explicaciones de Macron. El presidente ha calificado de "fracaso colectivo" los graves episodios registrados durante las protestas y ha expresado su "apoyo y compasión" tanto hacia los estudiantes que han resultado heridos como hacia los miembros de las fuerzas de seguridad.
Un joven perdió un ojo y otro sufrió la amputación de una mano
Entre los casos por los que fue preguntado se encuentran los de dos menores que sufrieron heridas de extrema gravedad. Un estudiante de 16 años perdió un ojo en Tours y otro joven de 15 sufrió la amputación de una mano en Lens después de la explosión de una granada policial.
Macron aseguró que ambos casos le provocan un "profundo dolor" y sostuvo que "nada justifica" consecuencias de esa gravedad. Según explicó, actualmente permanecen abiertas más de 50 investigaciones sobre posibles actuaciones irregulares de las fuerzas de seguridad, aunque al mismo tiempo defendió la obligación del Estado de garantizar el orden público.
El presidente reconoció también que la respuesta policial no estuvo suficientemente preparada para lo sucedido el pasado 17 de octubre, cuando las protestas derivaron en disturbios, saqueos y ataques contra edificios públicos y comercios en varias ciudades. Macron atribuyó la dimensión de aquella jornada a una combinación de falta de anticipación por parte de las autoridades, la actuación de grupos de extrema izquierda y los saqueos.
El mandatario quiso diferenciar esos acontecimientos del movimiento estudiantil que llevaba varias semanas movilizándose. Según explicó, esa es también la razón por la que hasta ahora sus declaraciones se habían centrado principalmente en los disturbios del 17 de octubre y no en las reivindicaciones de los estudiantes.
El lunes volverán los bloqueos
La petición de Macron para recuperar la normalidad choca, por el momento, con el calendario anunciado por los propios estudiantes. Las movilizaciones continuarán este viernes con su participación en la 'cacerolada' convocada por los 'chalecos amarillos' en distintos puntos de Francia, incluida la puerta de la Asamblea Nacional.
Un día después, los jóvenes se sumarán a las manifestaciones convocadas en todo el país por sindicatos y 'chalecos amarillos' por tercer sábado consecutivo. Y el lunes, precisamente el día elegido por Macron para reclamar el regreso a la normalidad tras las vacaciones, las organizaciones estudiantiles tienen previsto relanzar los bloqueos de institutos.
La presión continuará además el 5 de noviembre, cuando los estudiantes se incorporarán a la jornada de huelga general convocada por los sindicatos.
Después de un mes de protestas, el Gobierno considera que ha comenzado a responder a las reivindicaciones y Macron reclama que los alumnos regresen a las aulas. Los estudiantes, sin embargo, consideran que todavía no es suficiente y ya han fijado fecha para la siguiente fase de sus movilizaciones: el mismo lunes en el que el presidente quiere ver los institutos abiertos de nuevo.