Margarita García Robayo gana el Premio Herralde con un viaje ancestral del Caribe a Angola
Un viaje literario del Caribe colombiano a lo más profundo de Angola. Todo por una prueba casi casual de ADN que revela a la protagonista la existencia de su primera ancestra, nacida en África hace 80.000 años. Con ese descubrimiento de sus orígenes aparece, también casi inevitablemente, el tráfico de esclavos hacia América. Esa es el motor narrativo de Querida Sharik, la novela de Margarita García Robayo que ha ganado el Premio Herralde, dotado con 25.000 euros y que se publicará el próximo 11 de noviembre.
"El punto de partida fue un test genético que decidí hacerme para investigar mi linaje", admite la colombiana afincada en Argentina, cuyo manuscrito se ha impuesto a los 2.223 presentados en la 44ª edición del Premio Herralde. Un récord de obras procedendes de 43 países.
El jurado formado por los escritores Gonzalo Pontón Gijón, Marta Sanz y Juan Pablo Villalobos, la editora Silvia Sesé y el librero Fernando Pelayo, de la emblemática +Bernat, ha descado la "originalidad" de la novela. "Nos ha sorpendido, es una lectura que extraña y que fascina, no se puedde soltar", en palabras de Sesé.
"Tenía muy claro que quería hacer una suerte de retrato de este vicio humano de fabularnos la memoria, sobre la necesidad de construir ficciónes para sostenernos en el presente", explica García Robayo. Una ficción que actía como "consuelo o bálsamo". "Al final, es la construcción de la ficción personal", señala.
Nacida en Cartagena de Indias en 1980, García Robayo abandonó Colombia en 2004 y se instaló en Buenos Aires en 2005, después de pasar por Bogotá, México y Barcelona. Esa distancia respecto a su tierra natal, la idea de la extranjería y el desarraigo, ha moldeado su literatura, en la que cuestiona los tópicos, los exostismos caribeños y su propia mitología. "Siempre me hacen la pregunta de hasta qué punto mi obra está basada en mi vida. Y mi respuesta, robada, es: 'Salvo lo que ocurre, todo lo demás'. Uno usa todo el tiempo elementos de la vida ajena y la propia", explica.
Este mismo año Anagrama ha reeditado en una versión ampliada Primera persona, once relatos autobiográficos de García Robayo originalmente publicados en 2017 en los que ya exploraba las relaciones familiares, la memoria y, en definitiva, la propia identidad. La editorial sigue apostando por su autora -que "está en el mejor momento de su carrera", incide la editora- otorgándole el premio de la casa con "una novela disfrazada de epistolario". Como la fórmula del título deja adivinar, la protagonista de Querida Sharik escribirá cartas a esa antepasada de otra era, de otro continente. Pero, como en el resto de su universo literario, lo que hace García Robayo es trazar una genealogía femenina a partir de los silencios, los detalles, las heridas heredadas, las complicidades, las pequeñas miserias domésticas... "Caben todos los haces de esa luz oscura que atraviesa la historia: la esclavitud y la raza, las mujeres de ayer y las de hoy, la mirada ajena que quema y quema, la pesadilla moderna del consumo, el turismo y la degradación ambiental", ha destacado Pontón como portavoz del jurado.
Todo ello con el telón de fondo de unas fallidas vacaciones familiares en una isla caribeña que sirven de refugio/exilio a la protagonista."Es una novela sobre qué es lo que se hereda, lo que uno lleva a cuestas. No es solo el componente racial, sino la necesidad de escparse de eso, de irse, de mostrarse al mundo para ser aceptada", cuenta García Robayo, que en su test genético, efectivamente, apareció una primera ancestra de Angola. "Siempre hay una especie de norma buscar el modo de blanquearse, de teñirse, ya sea a partir de casamientos o búsquedas que te alejan de ese origen, que te produce vergüenza", añade.
Las preguntas sobre sus propios orígenes se plantean entre paisajes exuberantes y tormentas, animales y fantasías sexuales (con el vecino estadounidense), sin olvidar las videollamadas con los hijos... Esa cotidianeidad doméstica aporta el contrapeso irónico. Porque el humor y la mirada poco complaciente sobre sus personajes son una de las señas de la escritura de García Robayo, que obtuvo el Premio Casa de las Américas en 2014 por Cosas peores. Aunque su reconocimiento internacional llegó con Fish Soup, una recopilación de relatos y novelas breves publicada en inglés en 2018 y seleccionada entre los libros del año por The Times.
Con la traducción al inglés de Tiempo muerto recibió el English PEN Award en 2020. Y el Premio Herralde, uno de los más respetados de la lengua española, la consolida seis años después. Basta la definición de Marta Sanz sobre su nueva novela: «Querida Sharik explora indómitamente las relaciones de poder mientras seguimos la pista de un "saquito cromosomático" en unas páginas, excéntricas y estupendas, que evocan la saga familiar, la distopía, la novela epistolar y erótica, pero que, sobre todo, destacan por su humor asalvajado, su audacia, su agudeza, el amor extremo hacia sus personajes y esa originalidad formal imprescindible para contar lo que aún no había sido contado y escuece. Escuece mucho".