Meloni extiende a los menores la detención preventiva y criminaliza la participación violenta en protestas
El Consejo de Ministros de Italia ha reaccionado a las protestas que llevan días sacudiendo el país con la aprobación este martes de un nuevo decreto de "seguridad juvenil". La medida, que ha sido muy criticada por la oposición, contempla que los menores de edad podrán ser objeto de la figura de la detención preventiva que hasta ahora solo se aplicaba a los adultos, y crea el delito de "participación violenta en manifestaciones".
Tal y como recuerda Europa Press, el Gobierno italiano llevaba meses intentando extender la detención preventiva a los menores a través de la ampliación del llamado "carácter de imputabilidad", es decir, la presunción de que tienen capacidad para entender que están cometiendo un delito.
Ahora, la responsabilidad penal entrará en vigor inmediatamente a partir de los 14 años en un decreto por el cual "la normativa que perseguía el Gobierno entra en vigor de forma inmediata", ha anunciado Giorgia Meloni durante una comparecencia publicada en redes sociales.
En consecuencia, las fuerzas del orden podrán detener a menores de 18 años en las comisarías durante 12 horas, incluso si no han cometido ningún delito, siempre que existan pruebas de que representan un peligro.
Con la tipificación del nuevo delito, cualquier persona que "dentro de un grupo de cinco personas o más" empiece a "tirar piedras, palos, o cualquier cosa que ponga a la gente en peligro" se expondrá a penas de hasta "cinco años de cárcel y hasta 20.000 euros en multas".La única excepción a los borradores del nuevo decreto de seguridad aprobado este martes por el Consejo de Ministros ha sido el descarte de la posibilidad de asignar funciones de policía judicial a los 500 militares destinados a Milán, uno de los epicentros de las protestas, para reforzar la seguridad.
Meloni ha resumido lo aprobado afirmando que "quien la hace la paga, y si no, que lo paguen sus padres". Aunque la mandataria italiana ha indicado que comprende las quejas de los manifestantes, ha subrayado que sus "incomodidades" no pueden ser "una coartada para la violencia", que solo alimenta sus mencionadas quejas y "no representa una solución".
"Haremos todo lo que esté en nuestra mano para evitar que lo que hemos visto se convierta en la norma", ha afirmado Meloni, antes de añadir que las protestas han dejado al menos 200 agentes de policía heridos y daños por valor de aproximadamente un millón de euros.