Muere el actor Patrick Stewart, el profesor Xavier de X-Men y capitán Picard de Star Trek
Patrick Stewart era un mito para millones de aficionados al universo Star Trek, un titán de la pequeña pantalla y un actor consagrado en la escena teatral británica antes de que se volviera universalmente famoso. Cuando el intérprete británico aterrizó en California en 1987 para ponerse al mando de la nave espacial Enterprise, no creía que el viaje fuera a durar. Hoy, el mundo llora la pérdida de su ilustre capitán a los 86 años.
Stewart falleció el miércoles en su casa de Los Ángeles tras una breve batalla contra el Alzheimer y la demencia con cuerpos de Lewy, según anunció su portavoz a The Hollywood Reporter. "Ha estado arropado por el cálido abrazo de familiares y amigos, rodeado de música en vivo, oraciones, lágrimas, risas y ese tipo de emoción profunda que solo él podía inspirar tras toda una vida de entrega hacia todos nosotros", escribió Kelly Bush Novak. "Guardaremos para siempre en nuestra memoria la serenidad y la reflexión que se reflejaban en su rostro; un recuerdo perdurable de su invencible gracia".
Cuando llegó a Estados Unidos, Stewart era un perfecto desconocido. Por eso tardó en deshacer las maletas, dudando que pudiera librar con solvencia semejante salto: del teatro clásico a una serie de ciencia ficción. Ni era trekkie, ni había visto la serie original, y el propio Gene Roddenberry, padre de la saga, dudaba de que un inglés calvo y curtido en Shakespeare pudiera ser el capitán de una nave estelar. Se equivocaban los dos. Stewart encarnó a Jean-Luc Picard durante siete temporadas de Star Trek: The Next Generation, entre 1987 y 1994. Fueron 178 episodios que convirtieron a un actor de compañía en un icono global.
La aventura especial no se quedó solo en televisión. Stewart protagonizó cuatro largometrajes derivados —Star Trek: La próxima generación (1994), Star Trek: Primer contacto (1996), Star Trek: Insurrección (1998) y Star Trek: Némesis (2002)—, antes de regresar a capitanear el Enterprise en 2020 en una secuela televisiva centrada en su personaje, Star Trek: Picard. Duró tres temporadas.
Tal fue el vínculo con el universo trekki, que llegó incluso a tener cierta sensación de vértigo. Preguntado si se hubiera unido al elenco de la serie sabiendo lo que duraría, lo tuvo claro: "No, no. Y, al mirar atrás ahora, todavía me asusta un poco pensar que gran parte de mi vida estuvo dedicada por completo a Star Trek y a casi ninguna otra cosa", dijo.
Aún así, aceptó un papel en la que acabó siendo la otra gran franquicia de su carrera: X-Men, haciendo del profesor Charles Xavier, un rol semejante de alguna manera al de Picard. Stewart fue parte de siete cintas de la saga, un nuevo giro inesperado a una carrera que desde el principio parecía destinada a discurrir por otros derroteros.
Nacido el 13 de julio de 1940 en Yorkshire, en la pequeña ciudad de Mirfield, Stewart creció en un hogar obrero marcado por la violencia de un padre militar, una herida que con los años transformó en activismo contra el maltrato doméstico. Siendo muy joven, con 15 años, dejó los estudios y se puso a trabajar como reportero en un periódico local antes de encontrar su sitio sobre un escenario. Aunque se quedó calvo hacia los 19, el trauma lo superó con una herramienta mucho más poderosa que su apariencia física: una voz de barítono inolvidable.
Debutó en 1959 en el Theatre Royal de Bristol, con solo 19 años. En 1966 entró en la Royal Shakespeare Company (RSC), donde pasó unos quince años interpretando a Shakespeare y trabajando con leyendas como Ben Kingsley o Helen Mirren. Ahí se forjó la voz y la dicción que luego definieron a Picard. En 1979 ganó un premio Olivier, el máximo galardón del teatro británico, como actor de reparto por Antonio y Cleopatra. Pero para su legión de seguidores siempre será el capitán de Star Trek, dando órdenes desde el puente de la nave espacial.