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Munuera Montero: "No sé qué problema habría en que un árbitro gay saliese del armario"

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José Luis Munuera Montero (Jaén, 1983) dirigió a Barcelona y Real Madrid durante la final de la Supercopa 2026, así como el último derbi madrileño en el Bernabéu, que acabó con la polémica roja a Fede Valverde y la consabida andanada televisiva del club blanco. A los 43 años, hoy es uno de los árbitros más veteranos y respetados de la Primera División, donde debutó un 22 de agosto de 2016 -hace ya casi una década- en Balaídos. La pasada semana pudo cumplir la pretemporada de los árbitros en la localidad asturiana de Las Caldas, desde donde atendió a EL MUNDO.

¿Cómo valora la evolución del arbitraje español desde su debut en la máxima categoría?
Bueno, en cuanto a nivel personal, valoro la madurez y el lógico crecimiento de quien llega a Primera y tiene que saber adaptarse lo más rápido posible. Gracias a estos 10 años, he madurado constantemente en cada partido, con la capacidad para ser autocrítico. Creo que, junto con mis compañeros, hemos crecido, evolucionado y aprendido a gestionar muchos aspectos. A nivel general, aún debemos adaptarnos muy rápido a la tecnología del VAR, que es la incorporación más potente, para lograr un fútbol más justo.
Hay quien piensa que los árbitros tienen una excesiva cuota de protagonismo. ¿Usted cree que vamos en la buena dirección?
Nuestra cuota de protagonismo llega a través de las herramientas para hacer el fútbol más justo, más fácil, más entendible, más predecible. Hace 15 o 20 años empezaron los banderines con un sistema de sonido y una vibración en el brazo. Luego incorporaron el spray para las barreras. Se trata de herramientas que pueden resultar más atractivas para el espectador y que nos facilitan a quienes estamos al servicio del fútbol.
Alguna vez ha reconocido que se considera a sí mismo muy fuerte mentalmente. ¿Nunca ha tenido que acudir a un psicólogo?
Bueno, más que fuerte mentalmente, considero que un árbitro de Primera debe tener una cualidad sin la cual es muy difícil aguantar. Y esa es la fortaleza mental. Si me diesen a escoger la cualidad imprescindible para un árbitro diría que ha de ser esa fortaleza con la que dirigir un partido, para asumir esa responsabilidad. Y con respecto a lo que me preguntas de forma específica, lo considero una parte fundamental. Se trata de la ayuda de un especialista para los momentos buenos y para gestionar los más complicados y entender mejor lo que está pasando. Ese profesional te aportará la herramienta clave para crecer y mejorar.
Es usted un apasionado del ciclismo...
Sí, sinceramente me gusta bastante. El preparador físico del comité lo autoriza y lo potencia. El ciclismo es un deporte brutal. A mí me encanta, la verdad. Llevo un año y medio practicándolo y me viene de maravilla.
¿Cuántas horas de gimnasio dedica a la semana a un árbitro que combina Primera División con partidos internacionales?
Nosotros entrenamos cinco días a la semana, unas dos horas y media diarias. En mi caso, lo combino con dos días de fuerza específica. Y luego, otros dos días de entrenamiento en un campo de césped artificial, con ejercicios de alta intensidad y de agilidad. Como te dije antes, cojo la bici o juego un partido de tenis, o elijo un rato para correr de forma más tranquila.

"Los árbitros somos cada vez más diplomáticos, más cercanos; escuchamos y hablamos más"

Cualquiera puede ver que hay algunos árbitros que parecen más en forma que los propios futbolistas...
El arbitraje ha evolucionado también a nivel físico, dada la exigencia y la rapidez de las transiciones del juego. Así que también hemos tenido que adaptarnos. Yo no soy de los más fuertes, pero sí hay algunos compañeros que están auténticamente cuadrados.
Durante la rueda de prensa previa a la final de Copa del Rey 2025, Ricardo de Burgos Bengoetxea puso el acento sobre el acoso que sufría su hijo en el colegio. ¿Ha sufrido usted en su familia algo por el estilo?
La verdad es que, gracias a Dios, no he tenido ningún episodio de ese tipo. Somos siete hermanos y tres hermanas; con mis padres, 12. Hemos afrontado situaciones difíciles por la envergadura de la familia, pero gracias a Dios, ningún episodio significativo.
¿Cómo fue pasear por la calle en Jaén o en Córdoba, sus dos ciudades, después de que Real Madrid TV dijese de usted cosas que dijo tras el último derbi en el Bernabéu?
Sinceramente, tanto en Jaén, mi ciudad natal, como en Córdoba, la ciudad donde vivo, la gente suele ser muy respetuosa. Te mentiría si dijese lo contrario. No suelen ser personas agresivas o violentas. Gracias a Dios, no he tenido ningún episodio desagradable con ningún paisano.
Y esos comentarios, ¿cómo le llegan? ¿Les presta atención o se niega a escucharlos?
Como todo en la vida, tú decides quién eliges en tu camino, a quién eliges como amigo o como pareja. Decides lo que quieres leer, lo que quieres escuchar. También decides la importancia que otorgas a ciertos comentarios. Los árbitros sabemos a lo que hay que dar cabida, lo que es una opinión constructiva y lo que simplemente es una opinión destructiva que causa daño al colectivo, al fútbol de este país.
Por desgracia, una imagen muy extendida del árbitro español es la de alguien arrogante, con quien resulta bastante difícil dialogar. ¿Hay un problema real con este asunto?
Yo más bien lo considero a la inversa. Veo unos árbitros bastante más diplomáticos, más cercanos, que escuchan, que hablan más. Son herramientas que utilizamos para el control y la gestión del partido. El árbitro debe aplicar una normativa y tiene una herramienta que es el diálogo. En mi caso, soy el primero que me gusta explicar la sanción al futbolista, tener la oportunidad de hablar con él o con su entrenador. Al principio de cada partido siempre les digo a los jugadores que me pueden decir lo que quieran, siempre que sea para crear un clima de respeto y confianza.
¿Y cómo explicar este año a los aficionados el criterio que se empleará esta temporada para señalar penalti por mano?
El criterio es claro: se sancionarán si son acciones voluntarias o si el brazo o la mano se encuentra en una posición antinatural, haciendo que su cuerpo ocupe más espacio.

En alguna ocasión ha reconocido que jamás recibió una llamada de Enríquez Negreira, pese a que era quien controlaba los ascensos y descensos en el CTA. Me gustaría saber si durante algún desplazamiento al Camp Nou usted recibió algún trato especial, como el descrito por su compañero Jaime Latre ante el juez.
No, en ningún momento. En el colectivo arbitral somos los primeros interesados en que este tema judicial se resuelva cuanto antes. Ojalá podamos tener pronto una resolución, para que las cosas se pongan en su sitio. No se puede negar que el caso Negreira ha ensombrecido la dignidad del arbitraje. Eso es algo evidente, algo que la sociedad palpa, pero a la vez estamos tranquilos, trabajando para devolver esa confianza con credibilidad y transparencia. En esa línea de trabajo, cada vez somos más aperturistas y habamos más con los medios. Puede que esta temporada hablemos también antes de los partidos, algo que no se había hecho nunca.
¿Cómo se explica que un compañero como Alberola Rojas pagase un servicio de coaching al hijo de Enrique Negreira?
Esa pregunta no me atañe directamente. No soy nadie para valorar la acción de un compañero. Si hablas con Javier, es un chaval encantador y cercano y te podrá comentar lo que quieras.
El único representante del arbitraje español en la Copa del Mundo 2026 ha sido Alejandro Hernández Hernández, que sólo dirigió sobre el césped el partido Brasil-Haití. ¿Tanto ha bajado el nivel de nuestro arbitraje?
Sólo puedo decir que me siento muy orgulloso de que mi compañero nos haya representado en un Mundial. Y no solamente eso, sino que también lo pongo en mayúscula el pedazo de partido que hizo, junto a su equipo, Alejandro Hernández Hernández. Lo que estaba en sus manos lo hizo con su equipo, con José Naranjo y Diego Sánchez. Alejandro ha regresado enormemente feliz, tras una experiencia brutal, muy bonita. Estos días ha estado con nosotros Facundo Tello, un árbitro mundialista argentino, que dirigió un partido de cuartos. De ese tipo de cosas es de las que aprendes y valoras.
El problema es que durante los 24 últimos años nunca se habían contado tan pocos árbitros españoles en una Copa del Mundo.
Yo estoy convencido de que, por nivel, los 20 compañeros de Primera y Segunda División podrían haber ido perfectamenteal Mundial.

"No sé qué problema sería que un árbitro gay saliese del armario"

En febrero de 2012, tras un Rayo - Real Madrid en Vallecas, José Mourinho dijo de usted: "Este chico tiene una personalidad imponente. Es el cuarto árbitro más arrogante que he encontrado jamás. ¿Cree que la influencia del técnico portugués, de regreso ahora en LaLiga, fue perjudicial para el arbitraje en España?
Debo decir que con Mourinho he coincidido otras veces más. La última, en Estambul, donde tuvo un comportamiento perfecto, respetuoso y cercano. O sea. que no hubo ningún tipo de problema.
Hablando de respeto... ¿Cree usted que el fútbol español está preparado para que un árbitro gay salga del armario?
Esta pregunta nunca me la habían hecho. Sinceramente, no sé cuál sería el problema. Creo que sería algo normal. Si tu condición está ahí, no sé por qué no lo vas a poder comentar libremente, si quieres hacerlo. Al contrario, sería algo normal, si esa persona decide libremente compartirlo.
Usted, como licenciado de Filología Hispánica, saltó a las portadas cuando Jude Bellingham le dedicó en Mendizorroza un insulto en inglés. ¿Cómo recuerda aquel episodio del fuck off o el fuck you?
Fue un momento más de gestión de los que debemos afrontar. Durante los partidos internacionales tenemos que hablar en inglés con los jugadores y entrenadores. Incluso, aunque la gente no lo sepa, durante un mitin previo, por la mañana. Una charla breve con los dos responsables del banquillo, donde te pueden preguntar por alguna duda en las reglas, junto a un delegado UEFA. Estudié Filología Hispánica, pero evidentemente también sé desenvolverme en otra lengua.