Norris domina a Mercedes en Hungaroring y Aston Martin vuelve a sentirse competitivo
La primera victoria para Lando Norris en 2026 fue también la primera carrera en la que Mercedes no tuvo opciones de ganar. Tras una mala salida, el vigente campeón exprimió un McLaren otra vez dominante y vio su camino despejado con el abandono de Oscar Piastri, víctima de un toque con Carlos Sainz. La escudería de Woking no pudo repetir su doblete de las dos últimas temporadas en Hungaroring, aunque bien debe sentirse satisfecha con su mejoría. Ferrari, en cambio, ni siquiera pudo consolarse con el podio, que cayó en poder de Max Verstappen y Andrea Kimi Antonelli.
El italiano refuerza su liderato en el Mundial con esta tercera posición, cuatro por delante de George Russell, víctima de su calamitoso error en la salida. Aunque Mercedes jamás vislumbró la posibilidad de la victoria, Antonelli se marcha de vacaciones con 59 puntos sobre su máximo rival por el título. Toto Wolff, jefe de las Flechas de Plata, puede agradecer a Lewis Hamilton, su viejo discípulo, la sanción de cinco de segundos por sobrepasar el límite de velocidad en el pit-lane.
En otra esfera, mucho más diminuta, supo manejarse Aston Martin, con su mejor actuación colectiva del curso. Lance Stroll vio la bandera a cuadros en decimotercera posición, justo por delante de Fernando Alonso. Las conclusiones fueron prometedoras desde el momento en que el asturiano clavó un 1:27.283, una vuelta al ritmo de Haas o Alpine. Incluso se atrevió a seguir muy de cerca la estela de Franco Colapinto durante el primer tramo de la carrera.
Golpe de genio de 'Mad Max'
Aston Martin, como Ferrari, había montado los neumáticos blandos para sus dos pilotos. Y en la novena vuelta, Stroll tuvo que pasar por el garaje para cambiar el primer juego. La Scuderia, a su vez, quiso dar otro aire a Hamilton cinco giros más tarde, montando los duros, con la pícara intención del undercut sobre Verstappen. La estrategia pareció funcionar, al menos hasta que el holandés obsequió al respetable con una colosal maniobra en la curva 1 con la que se quitaría de un plumazo a Hamilton y Arvid Lindblad.
Mad Max sacaba todo el provecho a su precario Red Bull, en busca de un podio harto improbable. McLaren, por supuesto, contaba con varios cuerpos de ventaja. El ritmo de los coches papaya superaba incluso al de Mercedes, que hizo aguardar 22 vueltas a Antonelli para su primer pit-stop. La situación, por entonces, resultaba ya crítica para Russell, víctima, una semana más, de sus propios errores.
En la salida, el británico quedó relegado a la vigésima plaza por culpa de su impericia con el sistema anti-stall. Tras una tortuosa cabalgada por la zona media, su pit stop de la vuelta 28 se le hizo eterno (3,8 segundos). Con las gomas duras, cierto es, el aspirante al título clavó un par de vueltas rápidas, en torno a 1:24.0.
Aún más quiso esperar Aston Martin para detener a Alonso. Justo cuando se cumplía el ecuador de la carrera, el ovetense colocó un juego de medios con los que debía alcanzar la meta. Nada más volver al astalto, por delante de Alex Albon y Sergio Pérez, pudo sobrepasar a Oliver Bearman. Unos metros más adelante, se enfrascó en un cuerpo a cuerpo con Sainz.
Hasta entonces, el madrileño no había aparecido en los radares, porque su monoplaza no le permite lucimiento alguno. Para más inri, Carlos se erigió en involuntario protagonista, justo cuando debía ser doblado por Piastri. Si no vio las banderas azules o hizo caso omiso, el caso es que provocó una ligera colisión con el McLaren a la salida de la curva 2. El castigo, de cinco segundos, fue cumplido durante su siguiente paso por boxes.
La avería de Piastri
La ira de Piastri fue proporcional a lo decisivo del momento, con el australiano enzarzado con Norris por el liderato. En la vuelta 40, el vigente campeón se vio en un gran apuro, porque sus mecánicos tardaron algo más de lo previsto. Aun así, salió unas décimas por delante de su compañero en McLaren, rumbo a la victoria.
Por si quebaba alguna duda, Lando se deshizo de Antonelli en la curva 1, marcando territorio, mostrando unas prestaciones inabordables. Andrea Stella, team principal de la escudería de Woking, pudo soñar con el 1-2 en meta hasta la vuelta 56, cuando una avería en la caja de cambios dejó fuera de combate a Piastri.
Inmejorables noticias para Verstappen y Antonelli, cuya labor callada y constante sería recompensada con el podio. El líder del Mundial, con su plan a una sola parada, supo contener a los Ferrari. Red Bull, por su parte, dio en el clavo al no pasar por boxes durante el virtual safety car provocado por el abandono de Piastri. Ya sin opciones, Hamilton incluso recibió una penalización de cinco segundos por su speeding. Sólo así, Charles Leclerc pudo aventajar en la meta al heptacampeón mundial.