Otra odisea de Vinicius en el Madrid de las remontadas: "Con él es un 80% mano blanda y un 20% mano dura"
No jugaba desde hacía 15 días y se le notó falto de ritmo. Serviría la excusa del tiempo lejos de los terrenos de juego, pero el Vinicius de Atenas fue el mismo Vinicius de esta temporada. Jose Mourinho trabaja todos los días por recuperar su confianza y su nivel, pero el brasileño llevó hasta Grecia su propia odisea futbolística. No se encuentra, no confía, no es el él. Se fue, otra vez, sin completar un solo regate. La misma estadística vacía que ante el Leipzig y la Roma. Sigue su penuria.
Fue un partido exigente para el Madrid. La emoción del minuto de silencio por Jesús de Miguel y las víctimas del accidente de tren en Urda dejaron paso a la pasión constante de los aficionados griegos y de un equipo, el AEK, incansable en su esfuerzo por derrotar al villano de la noche en Atenas. Sufrió el Madrid y sufrió Vinicius.
Fue incapaz de superar al lateral derecho griego Lazaros Rota, de 29 años, con toda la vida en el AEK. Un rival teóricamente inferior ante el que podía recuperar cierta confianza. Eso imaginaba Mourinho, pero no fue así.
Sin contar a Courtois, Vinicius fue el titular que menos toque dio (48) y que menos pases realizó (31). Y en regates, lo dicho, cero. Mientras Diomande, en el otro lado del campo, completaba cuatro ante su par.
Vinicius no marca o asiste con el Madrid desde el 12 de septiembre contra el Rayo, camino ya de los dos meses de sequía productiva y de una situación cada vez más complicada para Mourinho, que después del parón por las selecciones, ya sin sanción en Liga, tendrá que decidir cómo afronta la situación. De momento, lanza balones fuera.
El plan es situar a Diomande en la derecha y a Vinicius en la izquierda, prescindiendo de Güler o Bernardo Silva, tarea difícil porque son parte de la reacción del Madrid en las últimas semanas. Pero escuchando a Mourinho, la primera idea es recuperar a Vini: "Diomande puede jugar por las dos bandas, le da absolutamente igual. Vini ha hecho un partido muy aceptable, no extraordinario, pero el equipo tampoco. Vinícius ha cumplido muy bien", reconoció el técnico, que aseguró que puso porcentajes a su gestión con el brasileño: "80% mano blanda y un 20% mano dura".
Vinicius se marchó del campo en el minuto 82, cabizbajo y con 2-2 en el marcador. Y desde el banquillo observó el misil de Fede Valverde para una nueva remontada del Madrid. El quinto partido de la temporada que los blancos consiguen sacar adelante en el tramo final. Marcaron en el minuto 91 en Atenas, en el 87 en el clásico, en el 90 en Roma, en el 91 en Elche y en el 90 en Cornellá.
"Prefiero ganar fácil como en Santander, pero te da un feeling fantástico ganar partidos así", explicó Mourinho, que se puso un poco de mérito. "Siempre hay como una sensación de suerte, pero solo nosotros podíamos ganar en los últimos minutos. Con 2-2 meto a Carlos y juego con dos delanteros y dos extremos. No quiero decir una palabra con la p... (pelotas), pero las hemos tenido en el sitio a la hora de hacer los cambios. Los jugadores tienen coraje, la gente que entra aporta y tengo mucha suerte de tener una plantilla de esta calidad", reflexionó.