Renfe y Talgo sellan un acuerdo por los trenes Avril que lleva el pago de la sanción por los retrasos a 2032
Talgo y Renfe han cerrado este jueves un acuerdo sobre el proyecto S106 que resuelve las diferencias entre ambas compañías y conlleva, entre otros puntos, modificar 15 de los 30 trenes para que queden todos configurados con ancho variable y que el pago de penalizaciones por valor de 116 millones no se inicie hasta 2032.
En concreto, Renfe abonará a Talgo 132 millones de euros por la transformación a rodadura desplazable de los 15 trenes Avril de ancho fijo, según ha señalado el fabricante ferroviario a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), informa EFE.
Se configurará así una flota final homogénea de 30 trenes de rodadura desplazable, de los que 20 se distribuirán para servicios AVE y 10 trenes para AVLO.
Talgo se hará cargo de todas las fases de los trabajos, con un plazo de 37 meses, y con disponibilidad de los primeros trenes modificados a partir del 15º mes.
Además de la planificación de la recepción de los trenes por parte del operador, este proceso conlleva la realización por Renfe de los pagos pendientes de los Avril y la liberación de la mayor parte de los avales vigentes, concretamente unos 200 millones de euros en los próximos tres meses.
Las penalizaciones no se abonarán hasta 2032
Respecto a las penalizaciones, el acuerdo recoge que los pagos no se iniciarán hasta 2032, con posterioridad al vencimiento de la deuda bancaria que acaba de ser reestructurada, extendiéndose después durante los 6 años siguientes.
El pago de Talgo a Renfe de las penalizaciones asociadas al proyecto S106 se efectuará entre los años 2032 y 2037. Estas penalizaciones ya se comunicaron en diciembre de 2024 y fueron provisionadas por la compañía en diciembre de dicho año.
El acuerdo contempla mejoras en el contrato de mantenimiento que suponen, por un lado, que, ligado al cambio de bogies y rodales, Renfe incremente el precio de mantenimiento en aproximadamente un 29%; y, por otro, que asuma la compra de todos los recambios necesarios que cederá a Tarvia, sociedad conjunta propiedad de Talgo y Renfe especializada en el desarrollo y ejecución de trabajos de mantenimiento.
Talgo garantizará a Renfe el correcto funcionamiento de los bogies durante toda la explotación prevista de los trenes, realizando las mejoras oportunas en los bastidores a su coste. Para ello, se han llevado a cabo verificaciones adicionales con pruebas de extensiometría y resultados positivos.
No obstante, se ha decidido complementar estos análisis con ensayos en banco adicionales “para despejar cualquier tipo de duda”, recalca Renfe.
Estas garantías y posibles mejoras se extienden también a los trenes de la serie S107, al ser equipos equivalentes.
En suma, este acuerdo aborda las penalizaciones por los retrasos en la entrega de los trenes Avril S106, el proceso de recepción de los trenes, la actualización de los pagos, la reconfiguración definitiva de los trenes incluyendo cambios de bogies y rodales, y el contrato de Tarvia.
“Con este acuerdo, Talgo da un paso hacia adelante en la nueva etapa que arrancó el pasado 17 de diciembre, reforzando la estabilidad, la capacidad industrial y la solidez financiera de la compañía”, señala.
Desde Renfe agregan que se trata de una operación estratégica que reforzará la versatilidad del material rodante, permitiendo su circulación tanto por líneas de alta velocidad como por red convencional.
Gracias a ello, apunta, se constituirá la base para la expansión hacia nuevos corredores, permitiendo llevar la alta velocidad a un mayor número de destinos, incluso internacionales. Además, se simplificará la gestión, mantenimiento y explotación de la flota S106.
Talgo cerró el año 2025 con una cartera de pedidos de 4.466 millones, que, en estos momentos, se eleva ya al récord histórico de 6.307 millones, y que cuenta con oportunidades comerciales de 14.000 millones en los próximos dos años, de ellas más del 80% en Europa.