Solange Pessoa, un shock de pelo, caballos y barroco en Santander
Catedral es el título de la obra de arte más impactante que se verá en España este otoño. Probablemente, claro. Catedral (1902-2003) es un conjunto de cintas hechas de cuero y pelo humano que, unidas, miden 100 metros de largo y serpentean por el suelo de la sala principal delCentro Botín de Santander hasta alzarse a lo alto, recogidas por el cabestro de un caballo. Lo que parece caos se convierte en estructura y elevación.El título de Catedral es casi una broma y alude al parecido de ese recogido con la Catedral de Brasilia de Niemeyer. Y la mención al pelo de las cintas no es una manera de hablar. Solange Pessoa, la autora de Catedral, reunió cabellos durante 10 años. Primero los suyos, después los de sus amigos y, al final, los que le dieron en las peluquerías, hasta crear su pieza.
Pessoa es una artista brasileña, una escultora que también pinta y hace instalaciones, que trabaja desde los años 80 y que en 2022 deslumbró en la Bienal del Arte de Venecia y lanzó su carrera en Europa y Estados Unidos. Hoy mismo inaugurará en el Centro Botín su primera exposición en España, Del día o de la noche, un conjunto de siete grandes instalaciones que van de lo oscuro a lo luminoso, de lo delicado a lo abrumador, de lo histórico a lo animal y de los metales preciosos a la tierra cocida. Van de un extremo a otro porque la idea del mundo de Pessoa sostiene que los opuestos no se contradicen sino que se explican mutuamente.
«Del día o de la noche es una frase de San Juan De La Cruz», explicó ayer la artista en Santander. Y la referencia al poeta español es un buen hilo por el que empezar a tirar. Pessoa dijo que no le interesan los temas en el arte pero sí que le gusta hablar de presencias que están en su memoria y en su obra.Por ejemplo, el arte barroco de su estado, Minas Gerais, el arte que los portugueses y los españoles llevaron al interior de Brasil y que elevó hasta lo sublime un artista llamado Antônio Francisco Lisboa, Aleijadinho (El Lisiadito). Aquel fue un mulato que mezcló la imaginería cristiana con el arte preibérico y que, durante siglos, fue considerado un creador abyecto, grotesco. Hoy, es la referencia más nítida en la obra de Pessoa.
Lo barroco, dijo la artista, resuena en el pelo de Catedral, porque las figuras devocionarias de su región estaban llenas de pelos. Pero también hay barroco en las canicas de bronce de otra obra, Origo, la instalación que ocupa ese rincón maravilloso de la Fundación Botín que flota sobre el mar. En Origo (creada para esta exposición) la luz cegadora se refleja en el bronce pero queda absorbida por otras bolas de arcilla que completan la obra. De un extremo a otro, una vez más.
Arcilla, cuero, bronce, pelo... Solange Pessoa se explica, en primer lugar, a través de la textura de sus obras, según cuenta la comisaria de Del día o de la noche, Bárbara Rodríguez Muñoz. «Solange es, sobre todo, una artista matérica». La materia también une la obra de Pessoa con su territorio. Minas Gerais, como delata su nombre, fue un estado minero. Rico primero, después pobre y siempre brutal. «La minería se acabó y nos pasamos a la industria agropecuaria.Sustituimos un monocultivo por otro. La explotación del suelo es pesada, invasiva», contó Pessoa en Santander.
Minas Gerais fue también un territorio de frontera y conquista, y eso se nota en una presencia que recorre Del día o de la noche: los caballos, símbolo clásico de la pasión en la Historia del Arte. Ya ha quedado apuntado: las cintas de Catedral están recogidas en un cabestro. A su lado hay otra pieza, un vídeo titulado Cavalos que fue primero una performance. En ella, Pessoa encapuchó a unos caballos con fundas hechas de pelo humano. Junto a la película de aquella acción, la exposición de Santander muestra las capuchas empleadas en la serie Cornelius. Aún más impresionante es Arreios, un conjunto de piezas de cuero que asemejan monturas de caballos. La imagen es oscura, casi sexual. Según Pessoa, es una manera de representar por omisión a los jinetes, a su idealismo y su violencia, que también es parte de la historia de Minas Gerais.
-¿Se lleva bien con los caballos?
-Sí. He montado. Han estado en mi vida.
Del día o de la noche se verá en Santander hasta el 28 de marzo. Después, viajará a la Fundación Cartier de París.