Un autónomo muere cada cinco días por accidente laboral en España: bajan los accidentes, pero suben los fallecimientos
El colectivo de los autónomos afronta una paradoja: los accidentes de trabajo se reducen, pero los que terminan en muerte aumentan. Un total de 36 trabajadores por cuenta propia fallecieron durante los seis primeros meses de 2026 como consecuencia de un accidente laboral, siete personas más que en el mismo periodo del año anterior. El incremento es de casi el 25% y equivale a la muerte de un autónomo, aproximadamente, cada cinco días, alerta la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE).
El dato contrasta con la evolución del conjunto de accidentes laborales con baja. Entre enero y junio se registraron 13.358 accidentes entre trabajadores por cuenta propia, frente a los 13.688 del mismo periodo de 2025, un 2,4% menos, según los datos oficiales del Ministerio de Trabajo.
“Que haya menos accidentes es una buena noticia, pero no podemos hablar de una evolución positiva mientras aumentan de esta manera las muertes porque detrás de estas cifras hay personas que salieron a trabajar y no volvieron a casa”, señala la secretaria general de la organización, María José Landaburu.
La construcción concentra casi la mitad de las muertes
La construcción es el sector que presenta una mayor exposición al riesgo entre los autónomos. En el primer semestre acumuló 3.809 accidentes durante la jornada laboral, de los que 75 fueron graves y 14 mortales.
El sector concentra alrededor del 31% de todos los accidentes en jornada registrados entre los trabajadores por cuenta propia, pero reúne 14 de las 32 muertes producidas durante la jornada laboral, casi el 44%.
La diferencia también se aprecia en el índice de incidencia. En el conjunto del trabajo autónomo se sitúa en 60,8 accidentes por cada 100.000 trabajadores con las contingencias profesionales cubiertas. En la construcción asciende hasta 155,1, más que duplicando el promedio.
El campo y la industria también presentan niveles de siniestralidad superiores al promedio, con índices de 122,8 y 103,8, respectivamente. En los servicios, en cambio, el indicador baja hasta 37 accidentes por cada 100.000 trabajadores.
“Hay actividades en las que estamos viendo una exposición al riesgo que exige una respuesta mucho más intensa”, sostiene Landaburu. La organización reclama que no se considere inevitable que trabajar en sectores como la construcción, el campo, el transporte o determinados oficios implique una mayor probabilidad de sufrir un accidente grave o mortal.
32 muertes durante la jornada y cuatro en desplazamientos
De los 13.358 accidentes con baja contabilizados en el primer semestre, 12.389 se produjeron durante la jornada laboral y otros 969 fueron accidentes in itinere.
Los accidentes ocurridos durante la jornada se saldaron con 12.087 casos leves, 270 graves y 32 accidentes mortales. El alza de las muertes durante la jornada laboral es del 28% respecto a los datos del primer trimestre de 2025.
A estos datos se suman 33 accidentes graves y cuatro fallecimientos durante los desplazamientos de ida o vuelta del trabajo ('in itinere').
La estadística refleja así una evolución desigual: disminuyen los accidentes en términos globales, pero aumenta la proporción de los que tienen consecuencias mortales.
Por comunidades autónomas, Andalucía concentra el mayor número de accidentes en jornada entre autónomos, con 2.262 casos, seguida de Cataluña (1.667), Comunitat Valenciana (1.461) y Comunidad de Madrid (1.127).
Más prevención para los autónomos
UATAE considera que los datos evidencian la necesidad de reforzar la prevención de riesgos laborales específicamente dirigida a los trabajadores por cuenta propia. Su situación, sostiene, presenta particularidades frente a la de quienes trabajan en empresas con estructuras preventivas más desarrolladas. En el primer semestre, fallecieron en accidentes de trabajo 322 personas asalariadas, un 3,6% menos en en el mismo periodo del año pasado.
“Durante demasiado tiempo se ha dado por hecho que el autónomo tenía que gestionar prácticamente en solitario también los riesgos de su actividad”, afirma Landaburu, que reclama que la prevención, el asesoramiento y las herramientas para trabajar con seguridad sean accesibles con independencia del tamaño del negocio.