Un Lamine de récords acapara los focos en París: "Compararlo con Messi sería contraproducente"
Lamine Yamal está firmando su mejor arranque de temporada con el Barça. El joven crack de Rocafonda, tras dos primeros partidos de Liga en los que algunos quisieron buscar una prolongación de una tan aparente como engañosa poca brillantez en el Mundial, encadena nueve partidos consecutivos en los que ha participado determinantemente a nivel ofensivo, ya sea marcando, asistiendo o haciendo ambas cosas. El mejor cartel posible ante el duelo, hoy, en el Parque de los Príncipes frente al PSG de Luis Enrique.
Un espacio de tiempo que se abrió con el duelo frente al Rayo en la Liga y que se ha prolongado hasta el choque frente al Betis del pasado sábado. En este periodo, además, ha establecido su nueva marca particular de partidos seguidos anotando, con cinco encuentros consecutivos viendo puerta. En tres de ellos, ante el propio equipo de Vallecas, el Valencia y el Levante, haciéndolo además a pares.
Desde el punto de vista tanto anotador como asistente, desde luego, es su mejor inicio de curso. Prácticamente dobla el que era hasta ahora el mejor, firmado, curiosamente, en el estreno de Hansi Flick en el banquillo azulgrana. En la campaña 2024-25, a estas alturas Lamine Yamal acumulaba cinco goles y cinco asistencias. Su faceta asistente se circunscribió únicamente a la Liga, torneo en el que anotó además cuatro goles, mientras que en Europa sumó el restante. Sus números anotadores cayeron mucho en una temporada pasada en la que, de hecho, se perdió cuatro partidos de Liga por lesión. Entonces, marcó dos tantos y repartió cinco asistencias en la Liga, mientras que en Champions, competición en la que solo pudo jugar un partido, se quedó en blanco en ambos aspectos.
Ahora mismo acumula nueve goles y 10 asistencias. Ocho de ellos, en este caso, los ha marcado en la Liga, mientras que en Europa, por ahora, únicamente vio puerta en el duelo frente al Feyenoord. Los guarismos, a nivel de asistencias, mientras, están aparentemente más repartidos, con seis de ellas en los nueve partidos de Liga y cuatro en los dos de Champions, con dos frente al conjunto holandés y dos más en el infierno del Ali Sami Yen, donde dejó además un regate del que se hizo eco incluso la UEFA a través de sus perfiles oficiales en las redes sociales. Si analizamos la progresión que ha venido firmando el joven 10 azulgrana desde la llegada de Flick, sus números goleadores han aumentado. El primer curso bajo las órdenes del germano, lo cerró con 18 goles. La temporada pasada, en cambio, pese a esa lesión inicial, anotó 24. Su participación en la fase ofensiva podemos decir que se ha mantenido a grandes rasgos en el tiempo, ya que el primer año con el alemán acumuló 25 asistencias y el curso pasado sumó 18.
Viendo lo que ha estado haciendo a lo largo de los primeros compases de este curso, es muy normal que Flick lo haya dejado sobre el terreno de juego lo máximo que le ha sido posible. Mientras ha estado aprovechando el más que apañado fondo de armario que tiene esta temporada para ir introduciendo rotaciones, en prácticamente todas las líneas, enviar a Lamine al banquillo antes de que acabe el duelo le ha estado costando mucho. No en vano, ha jugado completos ocho de los 11 partidos que llevan los azulgrana hasta estos momentos. Y los tres en los que le ha dado algo de descanso siempre han sido de Liga. Según ha argumentado, la juventud y las ganas de jugar del crack barcelonista le han pesado mucho. Pero el pasado sábado, ante el Betis, le tocó irse al banco antes de tiempo. La proximidad del duelo con el PSG y, sobre todo, del clásico, así como la amarilla que había visto por su rifirrafe con Facundo Bernal, fueron decisivos.
Los elogios a Lamine
"Teníamos que cambiarlo, era evidente", concedió tras el partido. "El primer gol de Lamine fue increíble, es el mejor jugador del mundo ahora mismo. Estoy muy contento con su actuación. Tiene mucha presión, porque solo tiene 19 años, pero está muy comprometido y eso es fantástico", le había elogiado poco antes.
Luis Enrique, el técnico de un PSG que será, hoy, una nueva piedra de toque para el Barça, con todo, cree tener la clave para pararlo. "La mejor manera es tener el balón y que no lo tengan ellos. Para defender a un equipo con jugadores de calidad hay que superarlo como equipo", señaló el asturiano, para quien compararlo con Messi, ahora mismo, puede ser contraproducente. "Lamine quiere ser Lamine y lo está haciendo muy bien. Si lo comparamos con el mejor jugador de todos los tiempos, ahí no va a ganar nadie. Ya veremos qué pasa en el futuro, pero lo mejor es no compararse con nadie", añadió.
El que también habló de la superestrella del Barça fue Vitinha. "No tengo miedo a Yamal. Es uno de los mejores jugadores del mundo, no vamos a esconderlo. Lo que está haciendo ahora es increíble. Es interesante jugar contra este tipo de jugadores. No solamente contra él, sé que es especial. Vamos a afrontar, primero, a un gran equipo, no solo a Lamine Yamal. El Barça es un buen equipo".