Los organizadores del congreso Letras en Sevilla, bajo el título 1936: ¿La guerra que todos perdimos?, han anunciado este lunes que esas jornadas se retormarán el próximo mes de octubre. Jesús Vigorra y Arturo Pérez-Reverte, en un acto público, han asegurado que ese encuentro mantendrá el título original , que será aún más extenso y que se celebrará del 5 al 9 de octubre con «mismos temas» y «más películas de distintas ópticas y sensibilidades» sobre la Guerra Civil.
Pérez-Reverte ha asegurado este lunes que en esa nueva convocatoria no estará invitado David Uclés tras la polémica que se abrió la semana pasada cuando el novelista anunció con un vídeo en sus redes sociales que finalmente no acudiría por la presencia de José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros en las mismas. «Uclés no volverá aquí, se ha desacreditado a sí mismo y no queremos que desacredite las jornadas con su presencia», ha remarcado Reverte, que, sin embargo, tras aludir al «acoso de la ultraizquierda y Podemos» como motivo principal de la cancelación, ha afirmado que invitará al ex líder de los moradosPablo Iglesias «para que en vez enviar bots, escracheadores y jarabe democrático se presente a debatir de forma civilizada» en Sevilla.
El pasado 25 de enero, el mismo día que Uclés anunció que no iba a acudir a las jornadas, el ex vicepresidente del Gobierno puso un tuit sobre las mismas: «Quiero pensar que aquí hay historiadores y políticos profesionales que no sabían a qué les estaban invitando». A ese comentarioa han aludido este lunes Vigorra y Pérez-Reverte como «el origen» de las cancelaciones que se fueron sucediendo, vinculadas a la izquierda en los siguientes días: Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida; Carmen Calvo, ex ministra y presidenta del Consejo de Estado; Paco Cerdá, autor de Presentes o 14 de abril y María Márquez, portavoz del Grupo Socialista en el Parlamento andaluz.
Tres días después, el pasado miércoles, los organizadores del congreso publicaron un comunicado en el que se anunciaba la cancelación de la cita. «La intención expresada en las redes sociales por grupos de ultraizquierda, proponiendo manifestarse de forma violenta ante el lugar donde está previsto celebrar la XI edición de Letras en Sevilla (1936: ¿La guerra que todos perdimos?) la semana próxima, nos hace aconsejar a Cajasol que aplace hasta nueva fecha los debates anunciados. Tal es el resultado de una campaña intolerable de presiones que desde el partido Podemos y medios afines se ha estado ejerciendo sobre algunos de los participantes, a fin de hacerles renunciar a su intervención en unas jornadas cuyo contenido éstos conocían perfectamente y cuya asistencia habían confirmado hace meses sin plantear objeción alguna», explicaba el texto.
Los organizadores han explicado este lunes que las jornadas se aplazaron porque las mismas habían quedado «desequilibradas» porque «un lado [el de la izquierda] quedaba deshecho» y precisamente por «la amenaza expresa en redes sociales de gente de extrema izquierda y Podemos» de realizar escraches. «Es un hecho gravísimo y el síntoma de la enfermedad es terrible que unas jornadas con esta solera y esta nómina se tengan que ver pertubadas por la amenaza ideológica», ha ahondado Pérez-Reverte.
Otro de los puntos que generó fricciones de esas jornadas fue el título que se les puso: 1936: ¿La guerra que todos perdimos?. Organizaciones de memoria histórica de Andalucía mostraron su malestar por el mismo, por ejemplo. Los organizadores del evento han calificado de «excusa» aferrarse a ese título para no acudir a debatir. «La Guerra Civil lo sabe cualquier imbécil la ganó un bando y otro la perdió. Pero el eje de estas jornadas es que todos perdimos vidas, hogares, progreso de la mujer, libertades, cultura y democracia. Esa es la pérdida es a la que se refería el título y que vamos a mantener», ha afirmado Reverte.
Vigorra, por su parte, ha sido el encargado de desgranar todos los detalles sobre cómo se gestionó la presencia de algunos invitados y en qué momento se produjo la cancelación. Concretamente el periodista ha leído un intercambio de correos que mantuvo con quien gestionaba la carrera de Uclés en la editorial Siruela -antes del Premio Nadal y de su salto a Planeta- del pasado mes de mayo en el que se daba luz verde a la presencia del escritor. También que el 27 de noviembre se decidió incluir a Luis Mateo Díez en esa misma mesa de debate y que el sábado 24 de enero se encontró a medianoche con dos mensajes de whats app de Uclés en los que le anunciaba su intención de no acudir finalmente.
El periodista también ha argumentado que el programa llevaba semanas cerrado y que había tardado en hacerse público porque se estaba esperando a la respuesta de representantes de Vox para que participaran en alguna de las mesas de debate. Finalmente desde el partido de Santiago Abascal se declinó esa propuesta y se hizo público el título y el programa. Y el resto es la polémica que desde hace una semana envuelve al acto.
