El ejército iraní anunció este sábado, cuando se cumplen ocho días de guerra en Oriente Próximo, que lanzó una nueva «oleada masiva de ataques con drones» contra las fuerzas estadounidenses e israelíes. Entre los objetivos mencionados se encuentran la base de Al Minhad, en Emiratos Árabes Unidos y que alberga a soldados norteamericanos, y la de Udairi, en Kuwait, así como «los radares de la instalación estratégica de Sdot Micha» en Israel.
Las autoridades de Arabia Saudí afirmaron este sábado que lograron derribar al menos dos misiles balísticos que se dirigían contra la base aérea Príncipe Sultán e interceptó cuatro drones que tenían como objetivo el campo petrolífero Shaybah.
El embajador iraní ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, afirmó también este viernes que su país «nunca renunciará» a su soberanía y que seguirá «defendiéndose frente a la agresión de Estados Unidos e Israel«. Según el representante, al menos 1.332 civiles iraníes han muerto en el conflicto y «miles más» han resultado heridos tras los «ataques indiscriminados contra ciudades densamente pobladas y contra infraestructura civil crítica».
