La estratégica industria petrolera de Irán ha entrado en el abanico cada vez más amplio de objetivos marcados en la ofensiva iniciada hace nueve días. Israel y Estados Unidos aumentan los golpes aéreos contra activos, sedes, efectivos y aparatos del régimen sin descartar una operación terrestre quirúrgica de fuerzas especiales para tomar el control de los más de 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60%.
Objetivos como el Cuartel General de la Fuerza Espacial de la Guardia Revolucionaria, alcanzado este domingo, o uno que podría ser inminente y mucho más importante: el futuro líder supremo. Según dos miembros del consejo de elección, ya ha sido escogido a expensas de su anuncio. Todo ello después de que el secretario de la oficina militar del ayatolá y designado nuevo jefe de su gabinete tras la muerte del anterior según las autoridades israelíes.
Israel, por su parte, ha anunciado la muerte de sus dos primeros soldados en combate con Hizbulá en el sur del Líbano, en un frente cada vez más activo y con mayor intensidad de fuego, mientras varios ciudadanos resultaron heridos en una de las andanadas de misiles contra Tel Aviv a cargo de Irán, que también atacó infraestructuras energéticas en Bahrein.
Manama acusó a Teherán de atacar una de sus plantas de desalinización, instalaciones clave para el suministro de agua potable en los países del Golfo, donde gran parte del consumo depende del tratamiento de agua marina. El día anterior, Irán había denunciado a su vez un ataque contra una instalación similar en la isla de Qeshm, lo que eleva el temor a que la escalada alcance infraestructuras críticas para el abastecimiento de agua en una de las regiones más áridas del planeta. Cada vez más acorralada, Irán sigue siendo capaz de lanzar drones y misiles contra Israel y sus países vecinos. Emiratos Árabes Unidos informaron del ataque iraní con 17 misiles y 117 drones.
Teherán se despertó este domingo tras las enormes columnas de fuego y humo que dieron una imagen apocalíptica a la noche anterior. «Cuatro depósitos de petróleo y un centro de transporte de productos petroleros en Teherán y en Alborz fueron atacados por aviones enemigos«, anunció el presidente ejecutivo de la compañía nacional iraní de distribución de productos petroleros. Keramat Veyskarami, según la agencia estatal IRNA, tras el bombardeo israelí que causó cuatro muertos.
La Organización de Protección Ambiental en el país pidió a los ciudadanos quedarse en casa ante la nube tóxica y algunos charcos negros con restos de combustible que aparecieron con las breves lluvias en la capital.
Israel, que no atacó refinerías de petróleo y depósitos de combustible en la Guerra de los 12 días en junio, alega que son usados por el ejército y la Guardia Revolucionaria para su maquinaria bélica. «Se trata de un paso adicional para profundizar el daño de la infraestructura militar del régimen terrorista iraní», reaccionó el ejército tras el ataque.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, envió un doble mensaje apuntando contra dos puntos sensibles del presidente estadounidense, Donald Trump. Por un lado, los efectos en el bolsillo al recordar el aumento de los precios de petróleo y advertir que «si la guerra continua así, no habrá forma de vender petróleo ni capacidad para producirlo». Por otro, el orgullo al insinuar que esta guerra sirve «las ilusiones de Netanyahu», en detrimento de los intereses de EE.UU, recalcando la denuncia de que fue arrastrado a la guerra por su aliado israelí.
Si este sector es fundamental para el régimen de los ayatolas y el país, el plan nuclear es vital para el inicio y desenlace de la guerra. Según Axios, Estados Unidos e Israel han discutido sobre cómo hacerse con el control de los 450 kg de uranio enriquecido al 60 % (con un margen muy rápido para alcanzar el 90% necesario para obtener armas nucleares) sin descartar el envío de una incursión de fuerzas especiales. Este material está guardado en contenedores sellados bajo tierra en las instalaciones nucleares de Isfahan, Fordow y Natanz.
Lo que no es especulación es el deseo israelí de acabar con el sucesor de Ali Jamenei. «Tras la eliminación del tirano Jamenei, el régimen terrorista iraní está tratando de reorganizar sus filas y elegir un nuevo líder ya que se espera que la Asamblea de Expertos que no se reúne desde hace 40 años, se reúna pronto en Qom», indicó el portavoz militar Avichai Adraee para avisar que «el largo brazo de Israel perseguirá al sustituto de Jamenei» sin dudar en alcanzar a quien participe en una reunión.
Irán no ha dado su nombre «por motivos de seguridad» en palabras de un miembro de la asamblea. Trump ha aclarado hoy que «no durará mucho» en el cargo si su elección no es consensuada con él.
En una jornada en la que EE.UU e Israel atacaron cientos de objetivos en su territorio, Irán protagonizó una decena de andanadas con pocos misiles balísticos-y algunos de fragmentación- en cada una de ellas metiendo a casi todos los 10 millones de israelíes en refugios y habitaciones selladas. Los restos de metralla del misil interceptado por la Cúpula de Hierro hirió de gravedad a un israelí en Tel Aviv.
Los ataques de Hizbulá son más constantes pero también más limitados en distancia. Con casi 30 sirenas ante el lanzamiento de drones y proyectiles desde Líbano, la noche del sábado al domingo fue la peor en el norte de Israel desde la tregua en noviembre del 2024. El grupo proiraní carece del poderoso arsenal previo a la escalada regional iniciada el 7 de octubre del 2023, pero dispone de suficientes recursos para afrontar semanas de confrontación mientras Israel intensifica sus ataques.
El portavoz de la Guardia Revolucionaria de Irán, Ali Mohammad Naini asegura que pueden sostener «al menos seis meses de guerra intensiva con el actual ritmo de operaciones». Según dijo este fin de semana a la agencia Fars, la Guardia Revolucionaria atacó más de 200 objetivos estadounidenses e israelíes en la región.
