Español

Trump ordena el bloqueo naval del Estrecho de Ormuz para que ningún buque puede atravesarlo

Tras concluir sin acuerdo la primera jornada de negociaciones directas entre Estados Unidos e Irán, el encuentro de más alto nivel entre los dos países desde la caída del sha en 1979, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado este domingo que la armada de su país bloqueará el Estrecho de Ormuz, impidiendo efectivamente que ningún buque lo atraviese. O todos o ninguno, viene a decir Washington.

«Ahí lo tienen: la reunión fue bien, se llegó a un acuerdo sobre la mayoría de los puntos, pero el único punto realmente importante, el armamento nuclear, no se aprobó. Con efecto inmediato, la Armada de los Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará a bloquear a todos los buques que intenten entrar o salir del Estrecho de Ormuz. En algún momento, llegaremos a un acuerdo en el que todos podrán entrar y salir libremente, pero Irán no lo ha permitido, limitándose a decir: ‘Puede que haya una mina por ahí’, de la que nadie más sabe. Esto es extorsión internacional, y los líderes de los países, especialmente los de Estados Unidos, jamás se dejarán extorsionar», ha escrito Trump en sus redes sociales.

La decisión añade todavía más elementos a una ecuación cada vez más compleja. En los últimos días, Teherán había argumentado que no podía abrir completamente la navegación, una de las exigencias norteamericanas para que se mantenga el alto el fuego de dos semanas anunciado por Trump, por razones técnicas. Según su explicación, había demasiadas minas y no era posible garantizar la seguridad. La Casa Blanca no compra la versión y ha decidido que si los petroleros de todo el mundo no pueden entrar libremente, tampoco lo harán los autorizados por Irán, para satisfacer las necesidades de sus aliados, especialmente China.

El envite norteamericano no se queda ahí para forzar la mano de los ayatolás, tras no lograrlo el sábado el vicepresidente JD Vance y su delegación en Islamabad. «También he ordenado a nuestra Armada que busque e intercepte a todos los buques en aguas internacionales que hayan pagado un peaje a Irán. Nadie que pague un peaje ilegal tendrá paso seguro en alta mar. Además, comenzaremos a destruir las minas que los iraníes colocaron en el Estrecho. ¡Cualquier iraní que nos dispare, o a embarcaciones pacíficas, será destruido! Irán sabe, mejor que nadie, cómo acabar con esta situación que ya ha devastado su país. Su Armada ha desaparecido, su Fuerza Aérea ha desaparecido, su sistema antiaéreo y su radar son inútiles, Jomeini y la mayoría de sus «líderes» están muertos, todo por su ambición nuclear. El bloqueo comenzará en breve«, ha añadido Trump.

En su largo anuncio, el norteamericano ha vuelto a introducir una de sus variables favoritas, la de que «otros países participarán en este bloqueo. No se permitirá que Irán se beneficie de este acto ilegal de extorsión. Quieren dinero y, más importante aún, quieren armas nucleares. Además, en el momento oportuno, estamos completamente preparados y nuestras Fuerzas Armadas acabarán con lo poco que queda de Irán». Trump lleva semanas anunciado que más naciones participarán en misiones para liberar el Estrecho, sin ningún éxito. Al mismo tiempo ha arremetido una y otra vez contra Europa, la OTAN, Japón, Corea del Sur o Australia por su negativa. Esta misma semana, le dijo al secretario general de la OTAN, cuya alianza está contemplando participar con un despliegue naval de algún tipo en la zona, que exigía compromisos inmediatos, amenazando con represalias. Por ejemplo, retirando tropas de Europa o cerrando incluso bases en países como Alemania o España.

En un segundo mensaje en Truth Social, el presidente estadounidense ha dado también su visión sobre las negociaciones lideradas por su número 2 bajo la mediación de Pakistán. «La reunión con Irán comenzó temprano por la mañana y duró toda la noche, casi 20 horas. Podría entrar en muchos detalles y hablar de todo lo que se logró, pero solo hay una cosa que importa: ¡IRÁN NO ESTÁ DISPUESTO A RENUNCIAR A SUS AMBICIONES NUCLEARES! En muchos sentidos, los puntos acordados son mejores que continuar nuestras operaciones militares hasta su conclusión, pero todos esos puntos no importan comparado con permitir que la energía nuclear esté en manos de personas tan volátiles, difíciles e impredecibles. Mis tres representantes, a medida que transcurría el tiempo, se mostraron, como era de esperar, muy amigables y respetuosos con los representantes de Irán, Mohammad-Bagher Ghalibaf, Abbas Araghchi y Ali Bagheri, pero eso no importa porque fueron muy inflexibles en el tema más importante y, como siempre he dicho desde el principio, hace muchos años, ¡IRÁN NUNCA TENDRÁ UN ARMA NUCLEAR!», ha afirmado.

Si algo ha caracterizado siempre las negociaciones con Teherán, especialmente en materia nuclear, ha sido la lentitud. La administración Obama estuvo más de dos años hasta lograr firmar el JPCAA, el acuerdo más ambicioso en la materia que Trump rompió en su primer mandato. En la última década, la UE ha intentado mediar una y otra vez para sentar a todas las partes en la mesa, con resultados agridulces. Si la Casa Blanca esperaba resolverlo todo en 24 horas no entendía muy bien la dimensión del desafío, y más después del ataque de verano de 2025 y la guerra actual.