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EEUU evacúa sus embajadas en Kuwait e Irak tras el ataque iraní con drones en Riad

Un centenar de personas ha muerto en Teherán en las últimas 24 horas en una lluvia de ataques de Israel y EEUU que golpeó barrios densamente poblados. La capital, de diez millones de habitantes, vive desde el fin de semana parcialmente aislada, con constantes cortes de telecomunicaciones y el cierre de instituciones y comercios por la escalada del conflicto.

En la noche del lunes el ejército israelí emitió una orden de evacuación del barrio de Evin, donde se encuentra la prisión donde están encarcelados la mayoría de presos políticos del país y que fue bombardeada por Israel durante la guerra de 12 días el pasado mes de junio. Sin embargo, muchos civiles no han podido abandonar zonas urbanas porque no han sido informados de las órdenes de evacuación -por el bloqueo de internet- pero también porque muchos no tienen otro lugar donde refugiarse. El número de muertos desde el inicio de la ofensiva de EEUU e Israel en Irán alcanza los 787, según anunció esta mañana la Media Luna Roja iraní.

En las últimas horas ha sido bombardeado el antiguo edificio del parlamento iraní, así como una emisora estatal, que Israel aseguró que se trata de un «centro de comunicaciones» de la «maquinaria de mentiras y represión de la Guardia Revolucionaria». El comando central que coordina la seguridad estadounidense en el exterior (CENTCOM) declaró en un comunicado haber destruido «instalaciones de mando y control del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica», así como las «capacidades de defensa aérea iraní, de lanzamientos de misiles y drones». Uno de los ataques más recientes causó la muerte de cinco miembros de la Guardia Revolucionaria, según la agencia de noticias ISNA, en un bombardeo ocurrido en el puerto de Bushehr, en el Golfo Pérsico.

Por su parte, la agencia atómica de Naciones Unidas (OIEA), informó hoy de que las instalaciones nucleares de Natanz -que fueron bombardeadas durante la guerra de junio de 2025- han sido atacadas de nuevo. «La OIEA puede confirmar algunos daños recientes», señaló la institución en un comunicado, en el que remarcó que «no se prevén consecuencias radiológicas» tras el ataque.

Ante la espiral de ataques, la Guardia Revolucionaria también ha aumentado la presión contra la población para evitar movilizaciones contra el régimen y la activación de grupos armados disidentes, especialmente milicias kurdas y de la minoría baluchi. El observatorio de derechos humanos Hengaw aseguró que en provincias kurdas al noroeste del territorio, la Guardia Revolucionaria envió mensajes SMS alertando de que cualquier movimiento público o presencia en las calles sería considerado «una cooperación directa con el enemigo».

Una semana antes de que EEUU e Israel lanzaran una ofensiva contra Irán, cinco organizaciones kurdas contrarias al régimen presentaron una «Coalición de Fuerzas Políticas del Kurdistán Iraní», con el objetivo de «administrar» las zonas de mayoría kurda de Irán durante el «período de transición», señalaron en un comunicado, aludiendo a un posible colapso del régimen. En las últimas horas, la coalición pidió a las fuerzas de seguridad en provincias kurdas que «abandonen a la República Islámica» y pidió a la ciudadanía que se «mantenga alejada de instalaciones militares y de seguridad».

Una investigación del medio Axios revela que el gobierno de Estados Unidos e Israel está en contacto con grupos kurdos de la región —principalmente en Irán e Irak— para supuestamente provocar inestabilidad contra el régimen de Teherán. «La opinión general, y sin duda la de Netanyahu, es que los kurdos van a salir a la luz… que van a alzarse», declaró un funcionario a Axios.

El Partido Democrático del Kurdistán Iraní (PDKI), que forma parte de la coalición CFPKI, denunció hoy un ataque iraní con drones en un campamento en Erbil que albergaba a miembros de sus fuerzas.

Tras anunciar el cierre del estrecho de Ormuz y advertir que «no saldrá ni una gota de petróleo» por esta vía marítima -crucial para el comercio del 20 por ciento del crudo mundial- Irán continuó con su campaña de represalias que ha paralizado a los países del Golfo Pérsico.

Las autoridades saudíes confirmaron esta mañana que dos drones iraníes impactaron en la embajada de Estados Unidos en Arabia Saudí, causando un incendio y daños en el edificio diplomático. Riad también anunció que había logrado interceptar otros ocho drones cerca de la capital y la ciudad de Al Khraj. El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que «pronto» responderán a este ataque en Riad. Washington ordenó la evacuación de sus embajadas en Kuwait e Irak, citando las «tensiones regionales».

Los ataques iraníes siguen afectando la industria petrolera y de energía de la región. Un dron interceptado por los sistemas de defensa aérea de Emiratos Árabes Unidos (EAU) provocó un incendio en la zona industrial petrolera de Fujairah. Mientras en Omán, un dron iraní impactó en otro tanque de combustible en el puerto comercial de Duqm.

La escalada regional ha provocado protestas en Bahréin, donde decenas de civiles chiíes -representan el 80 por ciento de la población- salieron a la calle a manifestarse en apoyo a las acciones militares de Irán y contra la muerte del ayatolá, Ali Jamenei. Las fuerzas de seguridad de Bahréin llevaron a cabo anoche una oleada de detenciones para frenar las protestas. En Irak el gobierno no ha conseguido frenar las movilizaciones contra la presencia militar estadounidense en el país. Las milicias proiraníes anunciaron hoy que no detendrán sus ataques contra activos de EEUU en el país pese a las exigencias de Bagdad.