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El PP retrocede ante el empuje de Vox y el PSOE cae a su mínimo histórico

A mediados del pasado mes de diciembre, Jorge Azcón sacó la carta del adelanto electoral con el objetivo de liberarse del yugo de Vox y aprovechar el poder otorgado por las millonarias inversiones tecnológicas para aumentar la fuerza su Gobierno. Poco menos de dos meses después el resultado es muy diferente. Esta estrategia ha llevado al Partido Popular a pegarse un tiro en el pie tras perder hasta dos escaños y ver reducida su representación en las Cortes de Aragón. Del objetivo de los 30 diputados a la cruda realidad de los 26, mientras, a su derecha, Vox crece como la espuma para constatar el inicio del fin de ciclo que parece encarar la política en España. La victoria es más que agridulce.

Ni las constantes críticas a Pilar Alegría, Pedro Sánchez y el PSOE, ni el avivar el debate sobre el trasvase del Ebro han servido al barón popular para frenar el huracán que ya representa la formación de Santiago Abascal. Vox pondrá en jaque al Partido Popular en las negociaciones para permitir la investidura, al igual que ya está haciendo en Extremadura, donde Guardiola pudo justificar el adelanto con la suma de un diputado y el más del 40% de los votos obtenidos. En Aragón eso no será posible y quizá Azcón deba ceder aún más.

El resultado es tan confuso para los populares que ni siquiera fue Jorge Azcón el primer miembro del partido en dar explicaciones sobre el mismo. Lo hizo antes Miguel Tellado, desde Génova, para sacar pecho de la victoria y evitar la autocrítica. El presidente salió varios minutos después para mostrar su felicidad con la victoria y recordar que «el PP es el único partido que puede presentar un candidato para formar gobierno» y ligar el inicio de su legislatura a la aprobación de unos presupuestos.

El barón popular incluso tendrá difícil apoyarse en el batacazo del PSOE, a pesar de que Pilar Alegría, con 18 diputados, igualó el peor resultado de la historia del partido en la región. Iguala la marca del fallecido Javier Lambán en 2015, pero sin una gran fuerza a su izquierda, como lo fue Podemos y Pablo Echenique con sus 14 escaños. No se pueden comparar ambos escenarios. La ex ministra, con su campaña puerta a puerta centrada en el territorio, no ha sido capaz de evitar la derrota anunciada y tampoco de salvar los muebles, que era el objetivo mínimo al comienzo de la noche. Alegría no ha conseguido activar a las bases para reducir la gravedad del castigo esperado por cargar con la losa del sanchismo, que le obligó a justificar una financiación diseñada para Cataluña durante toda la campaña. Segunda derrota consecutiva para los socialistas en un territorio en el que han gobernado históricamente. La derecha suma más del 50% de los votos en estas elecciones y se confirma el escaso apoyo que el Gobierno de Pedro Sánchez tiene entre el pueblo.

Alegría evitó mencionar al presidente en su primer discurso post electoral, del mismo modo que eludió la autocrítica. Lo único que sí reconoció es que el obtenido «no es un buen resultado», pero rápidamente pasó al ataque contra Azcón y posicionó al PSOE como «alternativa progresista ante el horizonte incierto que se abre en Aragón.

El retroceso del bipartidismo es evidente y eso implica que Vox sea el ganador de la noche. Otra vez. Otra vez la fórmula de Santiago Abascal de hacer ver al PP y al PSOE como una sola cosa dispara a Vox. Sucedió en Extremadura, se ha replicado en Aragón y podría convertirse en tendencia en Castilla y León y Andalucía. Vox es hoy la fuerza política con mayor impulso en España y el cambio al enfoque nacional que vivió la campaña en las últimos días le coloca ante una oportunidad única de ampliar sus exigencias a un PP desgastado en las urnas. Ahora será momento de decidir si aprovecha esta ocasión o aumenta la presión sobre los populares dilatando la negociación por la investidura o incluso propiciando una repetición electoral.

Alejandro Nolasco no podía ocultar su felicidad al comparecer ante los medios. «También en Aragón quieren el doble de Vox» señaló a sobre el resultado, que en la formación interpretan como «la victoria del sentido común y no de la estafa del bipartidismo».

Otro de los grandes receptores de los votos perdidos por el bipartidismo es la Chunta. Los aragonesistas logran duplicar su representación en el Parlamento autonómico y alcanzan la cota de los 6 diputados, el segundo mejor resultado de la historia en la región. «BNG y Compromís son un buen espejo en el que mirarse», decía el candidato Jorge Pueyo en una entrevista con este periódico publicada durante la campaña. Con este resultado, la histórica formación regionalista emprende este camino y se consolida como la cuarta fuerza política de la comunidad autónoma.

«Es un muy buen resultado para Chunta, pero el resultado es malo para Aragón, es lo primero que debemos decir. Nos convertimos en la referencia de las izquierda en Aragón, pero tenemos a la ultraderecha más fuerte que nunca. Esto es culpa de Jorge Azcón, que ha convocado estas elecciones para quedarse peor de lo que estaba», señaló Jorge Pueyo con lágrimas en los ojos desde la sede del partido.

El otro partido que aspiraba a ser llave de Gobierno era Teruel Existe, que se mantiene en las Cortes pero constata la pérdida de aquel impulso de la España Vaciada que le llevó al Congreso de los Diputados en 2019. Tomás Guitarte apenas saca dos escaños y lamenta que los comicios hayan entrado de lleno en el confrontación de la política nacional. «Nos ha perjudicado que se deje de hablar de los temas que afectan directamente a Aragón. No se ha tenido en cuenta la problemática de nuestra provincia y espero que quienes tengan representación en su nombre sean capaces de defenderla. Vamos a abrir un periodo de reflexión. Felicitamos a quien se considere ganador, pero tenemos claro que Teruel no ha ganado esta noche», expresó el líder de Existe, quien fue el primer candidato en dar la cara tras conocer los resultados.

El único consuelo para Guitarte puede ser su victoria frente al PAR. El histórico Partido Aragonés se quedó fuera por primera vez del Parlamento autonómico, al igual que Podemos con María Goikoetxea y Se Acabó La Fiesta. Alvise Pérez se dejó engañar por el espejismo las elecciones europeas y confirma su nula relevancia en el ámbito nacional.