Una investigación del Pentágono revela, según el New York Times, que Estados Unidos fue el responsable del bombardeo a una escuela infantil en Minab, en el sur de Irán, en el que murieron 180 personas, muchas de ellas niñas, el primer día de la guerra contra Irán. El presidente Trump ha dicho que no sabe nada al respecto.
Israel e Irán intercambiaron fuego a primera hora del miércoles y Teherán mantiene la presión sobre la industria petrolera de la región atacando cuatro barcos en el estrecho de Ormuz y apuntando contra infraestructura, mientras aumenta la preocupación por una crisis energética mundial.
La Agencia Internacional de la Energía, que agrupa a los principales países del mundo, promueve una liberación récord de reservas estratégicas de petróleo para frenar el ‘shock’ de escalada de precios. El respuesta, Irán ha advertido este miércoles de que no será posible bajar el precio del petróleo mediante «medidas artificiales» y que se puede esperar, por la presión que han impuesto en el estrecho de Ormuz, que el precio del barril suba a 200 dólares.
Irán ha detenido de facto el tráfico marítimo a través del estrecho frente a su costa, por el que se pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial desde el golfo Pérsico hacia el océano Índico. También ha estado atacando yacimientos petrolíferos y refinerías en naciones árabes de la región como parte de una estrategia que parecía destinada a generar suficiente daño económico a nivel global como para presionar a Estados Unidos e Israel a poner fin a sus ataques.
