A las dos de la madrugada, hora peninsular española, expira el ultimátum lanzado por Trump a Irán y tanto este país como los que podrían sufrir sus represalias lanzan advertencias a sus ciudadanos. «Toda una civilización morirá esta noche», ha amenazado el presidente estadounidense, en su enésima presión para que Teherán firme un acuerdo que incluya la apertura del estrecho de Ormuz, cuyo cierre de facto desde el inicio de esta guerra en Oriente Próximo estrangula el tráfico marítimo de petróleo y gas, y afecta progresivamente a la economía global.
Los medios de comunicación de Irán muestran imágenes de cadenas humanas en torno a las centrales de energía y los puentes que Trump ha amenazado con destruir. Aunque los mediadores no dan las conversaciones por concluidas, de momento Irán no ha expresado de forma pública ninguna disposición a atender las demandas estadounidenses. A lo largo de este martes EEUU e Israel ya han bombardeado la isla de Jark, así como puentes, una autovía y una vía ferrea.
