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Hizbulá se incorpora a la gran guerra regional desatada por Israel y EEUU

La formación libanesa Hizbulá se incorporó esta madrugada a la gran guerra regional iniciada por Israel y EEUU al atacar Irán lanzando una salva de misiles y drones contra el territorio del país vecino, cuya fuerza aérea respondió de inmediato bombardeando la capital libanesa y otras muchas localidades del sur del país.

Los portavoces israelíes indicaron que los ataques contra la geografía libanesa tuvieron por objetivo significativos dirigentes de la agrupación armada leal a Teherán. Según la emisora Al Arabiya, uno de los fundadores del también llamado Partido de Dios, el diputado Mohamed Raad, murió en esta salva inicial.

Los bombardeos israelíes hicieron estremecer la noche en la capital y provocaron el caos inmediato, con miles de personas huyendo de los barrios del sur, poblados por la comunidad chía, de la que se nutren las filas de Hizbulá.

Pese al cese el fuego que Israel había acordado con Hizbulá en noviembre del 2024, la aviación israelí ha acabado con la vida de cientos de libaneses, incluidas decenas de civiles, en repetidos ataques por toda la geografía del país, sin que los irregulares a las órdenes ahora de Naim Qassem hubiesen respondido hasta el presente instante.

Hizbulá asumió la autoría de los disparos de los proyectiles que dijo se realizaron «en defensa del Líbano y su pueblo, y en respuesta a los repetidos ataques israelíes».

El Partido de Dios había alertado que consideraba la figura del ayatola Ali Jamenei como una «línea roja» dado que el clérigo iraní no sólo era su principal soporte político sino también su guía espiritual, un elemento clave en el ideario de una agrupación donde la religión en clave.

Miles de seguidores de Hizbulá se habían reunido horas antes en los barrios sureños de Beirut y en otras muchas poblaciones de la nación para conmemorar la muerte de Jameini entre gritos exigiendo «venganza».

«Es como si hubieran asesinado al Papa (católico). Jamenei era nuestro Papa. EEUU e Israel han elegido la guerra. La querían y la tendrán durante años. Sólo queremos venganza», declaró Ahmad Hannan, un libanés de 36 años, a este diario, durante la convocatoria de Beirut.

El diario L’Oriente Le Jour indicó que al menos 7 personas murieron en los ataques israelíes contra una población en el sur del estado libanés, cerca de la ciudad de Nabatiyeh.

Los israelíes respondieron con fuego de artillería, helicópteros y aviones.

El gobierno libanés tiene previsto reunirse esta mañana de urgencia para intentar acotar una crisis con enormes repercusiones, ya que el propio jefe del ejecutivo, Nawaf Salam, criticó el lanzamiento de los misiles contra Israel.

«Independientemente de quién esté detrás, el lanzamiento de cohetes desde el sur del Líbano es un acto irresponsable y sospechoso que pone en peligro la seguridad del Líbano y da a Israel pretextos para continuar sus ataques», señaló en las redes sociales.

La tensión entre el ejecutivo y las fuerzas de Hizbulá ha ido creciendo a lo largo de los últimos meses conforme la autoridad central exigía que la agrupación paramilitar entregara sus armas, algo a lo que sus dirigentes se han negado.

Salam añadió en su texto que pensaba «detener a los perpetradores y proteger a la población libanesa».

La espiral ha llevado a varios expertos a advertir que el choque político podía derivar en un nuevo conflicto fratricida como el que vivió el país en el siglo pasado.

Israel exigió que la población de más de medio centenar de aldeas y localidades libanesas del sur del país abandonara esa zona, que dijo pensaba bombardear de forma sistemática.

«Las acciones de Hizbulá obligan a las Fuerzas de Defensa de Israel a actuar contra él. Por su seguridad, evacuen sus hogares inmediatamente y aléjense al menos 1.000 metros (0,6 millas) de su aldea hacia áreas abiertas», indicó un portavoz de los uniformados de Tel Aviv, también en las redes sociales.

Según el general israelí Eyal Zamir, jefe del estado mayor de las fuerzas de esa nación, «Hizbula ha lanzado una campaña contra Israel la noche del miércoles y es totalmente responsable de cualquier escalada. Cualquier enemigo que amenace nuestra seguridad pagará un alto precio«.

Otros dirigentes israelíes ya han adelantado que sus fuerzas piensan «intensificar» los bombardeos a lo largo de las próximas horas.