La Guardia Revolucionaria de Irán asegura que sus fuerzas navales han atacado un petrolero estadounidense en el Golfo Pérsico, en medio de la escalada regional desatada por los bombardeos de EEUU e Israel contra el país persa. El ejército de élite iraní señaló que un buque «fue alcanzado por un misil en el norte del Golfo Pérsico» y «se encuentra actualmente en llamas».
Estados Unidos no se ha pronunciado al respecto. Sin embargo, la armada del Reino Unido informó de que un petrolero estaba haciendo aguas y sufría una fuga de crudo frente a la costa de Kuwait, donde varios testigos afirman haber oído una fuerte explosión. El capitán del buque relató que había oído un estruendo a babor y que justo después vio una pequeña embarcación alejándose de la zona, declaró a la Oficina marítima de Reino Unido, conocida como UKMTO. El organismo no identificó el petrolero, pero alertó que se está produciendo una fuga de petróleo en la zona, lo que podría provocar un impacto ambiental.
La Guardia Revolucionaria iraní advirtió de nuevo que el control del paso «recae en la República Islámica de Irán en tiempos de guerra» y advirtió que todos los barcos afiliados a «Estados Unidos, Israel y Europa» serán advertidos. «Todos deben cumplir», reitera el comunicado. Poco después, un comandante de las fuerzas armadas de Irán matizó que el estrecho de Ormuz no está cerrado. «Si bien los buques que cumplan con los protocolos internacionales procederán con normalidad, cualquier barco que los ignore o que realice acciones militares con cobertura comercial será identificado y no se le permitirá cruzar», señaló en un comunicado.
Se trata del segundo ataque en dos días, después de que el portacontenedores Safeen Prestige, de bandera maltesa, sufrió el impacto de un proyectil mientras navegaba hacia el norte del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del crudo mundial. Las autoridades omaníes anunciaron el rescate de 24 miembros de la tripulación en el buque accidentado. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el martes que desplegará su armada para escoltar a los petroleros a través del estrecho, después de que el tráfico marítimo se ha detenido casi por completo por el conflicto. Los precios del petróleo pero también del gas -Qatar ha suspendido la producción de gas natural licuado tras ataques— han provocado que los precios se disparen.
El ataque de Teherán contra un petrolero estadounidense -aún no confirmado- se produce pocas horas después de que Washington hundiera un buque de guerra en aguas del océano Índico, causando 87 muertos y decenas de heridos. El ministro de Exteriores iraní, calificó el ataque de «una atrocidad en alta mar, a 3.200 kilómetros de la costa de Irán» y aseguró que Estados Unidos «lamentará profundamente el precedente que ha sentado».
